A la Alcaldesa. Del colectivo de mujeres con los encerrados en Naval Gijón

por HermanosTaner

A  LA ALCALDESA

Nos dirigimos a usted por la preocupación que nos han causado sus declaraciones en referencia a la situación que viven los trabajadores de Naval Gijón.

¿Es posible que usted ignore lo que significa para una familia vivir con 431 euros al mes?  ¿O es que desconoce  las circunstancias del cierre del astillero?

Como alcaldesa  debería estar mínimamente informada de los problemas que vive la ciudad y este es uno de ellos.

Por eso deseamos recordarle la trayectoria de los que ahora se encuentran encerrados,  esos que usted considera ocupas y descalifica porque, desesperados ante el inminente cierre del astillero el día 31 de este mes, se defienden como gato panza arriba para exigir garantías de que se cumpla lo que les prometieron.

Esos ocupas, Sra. Alcaldesa, son nuestros maridos, hermanos, compañeros, o vecinos  que entraron a trabajar con 14, 15, 16 años, y llevan más de 35 años cotizados, son unos luchadores por las mejoras de las condiciones sociales, no sólo de ellos, si no de todos los trabajadores.

Las prejubilaciones de Naval Gijón  nunca fueron solicitadas por los trabajadores, fueron impuestas por la empresa y los políticos para reducir plantilla porque sabían que por la vía del despido no lo iban a lograr.

La incompetencia  y mala gestión de los responsables de la Empresa, Pymar y los políticos, han tenido consecuencias:

-Hay un grupo de prejubilados que llevan varios años pleiteando en los juzgados para actualizar sus salarios.

-Al  último grupo no le han ingresado la cantidad correcta o suficiente para garantizar su prejubilación en las condiciones pactadas.

-Otros prejubilados se encuentran en una situación aun más grave.  La empresa no depositó el dinero para garantizar los pagos comprometidos, ni tampoco contrató con  ninguna aseguradora la póliza necesaria para atender esos compromisos.

El día 31 de este mes Naval Gijón cierra, ¿quién asume  los pagos? De momento nadie. Así las cosas estos prejubilados se encontrarían con que únicamente recibirían 431 euros al mes,  en lugar de los 1.200 euros mensuales que ahora perciben, ya que esa es la cantidad que les corresponde según lo establecido en su prejubilación.

Encontrarse a los cincuenta y tantos años prejubilado forzoso, estafado, engañado y sin recursos para atender las necesidades básicas de la familia ¿no es para usted, Sra. Alcaldesa, razón suficiente para luchar con todos los medios al alcance con el fin de evitar la estafa y el engaño?

¿No cree que si alguien te engaña una vez la culpa es de quien engaña, pero si el engaño se repite,  la culpa también es de quién se deja engañar?

Por sus declaraciones, Sra. Alcaldesa, se diría que no admite que defiendan lo que es de ellos, lo que les corresponde según lo establecido en las prejubilaciones; los descalifica por ello y les augura males mayores, encuentra adecuado enviarles pelotas de goma y gases lacrimógenos en lugar de enviarles las garantías salariales que les corresponden.

Y todo esto lo hace cuando ni usted como Alcaldesa, ni el Consejero de Industria,  ni el  Presidente del Principado, ni ninguna autoridad se han ocupado ni se ocupan de que se atiendan sus derechos formalmente reconocidos. Usted y los demás políticos han hablado mucho de proyectos que nunca se han hecho realidad, siguen haciéndolo para los cuarenta trabajadores que  no han sido prejubilados y que en diez días verán cerrar la empresa.

¿Le parece propio de una mujer “socialista” que rige una ciudad mantener una actitud de amenaza  hacia unos trabajadores  que  se encuentran en esta situación?  ¿Le parece correcto decir   que  ya existen las garantías que demandan y no mostrar el documento que las avala?  Le han dicho repetidamente que  ver ese documento y terminar el encierro era todo uno.  ¿No  se ha enterado? Aporte usted ese documento que dice que existe y por una vez asuma su responsabilidad; cumplan los compromisos y defiendan los pocos puestos de trabajo que quedan en los astilleros y en Asturias