HUCA: la comisión de investigación más misteriosa, para los sobrecostes más espectaculares

por JuanVega

En mayo de este año, una visita de grupo con señoras y cascos, mostraba un montón de equipamiento ya comprado

En mayo de este año, una visita oficial, mostraba al público, sorprendentemente, un montón de equipamiento ya comprado

Aquí estoy esperando el alta de una operación llena de sorpresas e incertidumbres -es la segunda hospitalización por lo mismo, a causa de la falta de equipos de la clínica privada-, derivado en una habitación de la clínica Asturias, porque el viejo HUCA, con bastantes más camas y capacidad global que el que se construye en La Cadellada, no es capaz de hacer frente a sus necesidades de hospitalización. Creo que sé relacionar los efectos con las causas y las causas con los efectos, y por eso, me temo que cuando se produzca el traslado al nuevo HUCA, se nos viene encima una auténtica debacle, pues si ahora hay un colapso en El Cristo, ni les cuento la que se va a armar cuando se reduzca el número de camas.

Cuando se justificó la reducción de capacidad del viejo  hospital, prevista para cuando se produzca el traslado al nuevo HUCA, y se desechó el proyecto que financiaba el gobierno de España, que consistía en rehacer el hospital de El Cristo, sin dar oportunidad para especular en La Cadellada -todo este desafuero se explica con la urbanización de Prados de La Vega, de Sogepsa, Montenuño y unas cuantas actuaciones urbanísticas más-, se dijo que se iba a desviar gran parte de la demanda de atención sanitaria, atendida en el HUCA, a la medicina ambulatoria.

Por eso se podían reducir las camas. La sociedad asturiana no soportaría las consecuencias, porque la medicina ambulatoria se encargaría de resolver el problema, reduciendo drásticamente el número de ingresos en Urgencias. Vayan ustedes a ver cómo está Urgencias. ¡Colapsado!

En mi ambulatorio no se puede entrar, porque de un tiempo a esta parte, ya ni se cubren las bajas. Pero no se relaciona lo uno con lo otro. Como no se relaciona la tasa de recargo de los carburantes con el gasto en la TPA o la inversión efectuada en la Universidad Laboral, el mundo de Rosina, con la falta de lo más elemental, en servicios básicos para los ciudadanos. Y sin embargo, todo entra y sale del mismo saco.

Ahora La Nueva España se divierte preguntándose por qué Areces evalúa en 450 millones el coste de la construcción del nuevo hospital, cuando se adjudicó en 205,3 millones de euros, y se ponen en plan recochineo, asegurando que en tiempos de Juan Luis Rodríguez-Vigil, se hablaba de 72. Afirman que ese dinero incluye los accesos y la informática, y claro, los accesos y la informática justifican que la obra haya más que duplicado su precio de adjudicación. Del equipamiento ni hablan. Anuncian también que el plazo de la obra se dilatará. Y los del PP encantados, viendo a sus congéneres del Palma Arena esposados. Eso es todo.

Este artículo de La Nueva España al que me refiero, es una buena prueba de que en Asturias se acepta ya todo. Su actitud ante el problema da buena cuenta de lo que pasa. Areces aumenta las facturas por delante sin complejos. Es una medida psicológica propia del triunfador. Areces ha triunfado sobre la sociedad asturiana. Ya nadie pregunta nada, ni la oposición. Perdón, ésa menos que nadie. Nadie relaciona nada con nada, nadie parece darse cuenta de que lo que se despilfarra por un sitio no está disponible para invertirse en otro. Y sobre todo la oposición, ¿de qué oposición me habla usted? ¿Ula?

¿Creen ustedes que a alguien se le ha ocurrido preguntar por qué había habitaciones y quirófanos equipados en el nuevo HUCA en el pasado mes de mayo?

No, no se le ha ocurrido a nadie.

El presidente tiene al PP enredado en una patética comisión de investigación dedicada en exclusiva a los sobrecostes del HUCA y nadie conoce ni a la comisión, ni a sus miembros, ni mucho menos sus deliberaciones. Ni siquiera salen en los periódicos. ¿Sabían ustedes que hay una comisión de investigación creada para investigar los sobrecostes del HUCA? Yo ni me acordaba. En su momento lo leí en algún sitio, pero luego tuve la sensación de haberlo soñado. Tuve que mirarlo en Google News, para intentar darme cuenta de que existe tal comisión, aunque nadie sepa nada de ella. Ni Google News sabe que esa comisión existe, pues no produce noticias. Los comisionados no dan ruedas de prensa. No dicen nada.

¿Habrán matado a los comisionados? ¿Estarán drogados? ¿Estarán metidos en uno de los pilares del nuevo HUCA, con lo que antes se llamaba un pijama de hormigón?

¿Investigan o cobran por hacer como que investigan y no investigan nada?

Y todo esto, sin que tengamos ni idea todavía de qué materiales se han comprado y se están comprando para el equipamiento del HUCA, que no está incluído en esas cantidades de las que habla La Nueva España. Pero eso sí, en la pasada primavera los materiales ya estaban comprandos, sin que se hubiese celebrado ningún concurso público. Lo prueban estas fotos.

¿Ustedes creen que se pueden comprar materiales sanitarios a dedo, sin concursos, sin incurrir en brutales sobrecostes? Es evidente, pero da igual, porque aquí, a todo el mundo le importa todo un rábano. Y especialmente a Areces, que tiene a los del PP enrolladetes con esta comisión fantasma.

Total, si no le importa ni al gobierno, ni a la oposición, por qué va a importarnos a los demás.

Esos catedráticos prejubilados de la Universidad de Oviedo, que no cobran ya desde octubre, habrán caído hoy en la cuenta de la relación que hay entre lo uno y lo otro? Me temo que la sociedad asturiana no reaccionará hasta que la ciudadía no recupere la capacidad de relacionar. Ahora que empieza a faltar el dinero para pagar costes salariales, igual el personal empieza a darse cuenta de que todo lo que se roba es un problema bastante serio, que debería ser tenido en cuenta por la sociedad asturiana, dado que lo que algunos se llevan para las Caiman, para invertirlo en abanicos para las negras, tiene que detraerse de algún sitio. Sin duda. Es una ley física.

Aquí tienen el reportaje completo: