La “inteligente” actuación de la dirección regional del PP en Villaviciosa

por JuanVega

Hay quien dice que las propuestas urbanísticas de Martínez Cobián, costaron las elecciones al PP de Villaviciosa

La dirección regional del PP va a tener que poner una cabeza cortada en una bandeja, lo antes posible, si quiere remontar la situación antes de que sea demasiado tarde, para evitar el camino de la catástrofe, como consecuencia de sus propios actos, pues la estupidez que ha cometido, quien sea, en Villaviviciosa, al justificar el nombramiento de Alejandra Cuétara como presidenta de la Junta Gestora, como una medida para cortar un proceso de afiliaciones incontrolado en manos del presidente local Asensio de la Ballina, para evitar un “pelotazo urbanístico”, es algo que no sólo da la risa -¿el PP asturiano ,evitando un pelotazo urbanístico?-, sino que encima, además de dar rienda suenta a la hilaridad del respetable, confirma las peores sospechas que tienen los ciudadanos sobre la dinámica de los partidos políticos.

Que la ciudadanía compruebe una vez más la falta de escrúpulos con la que aquí se actúa en política, y cómo esa falta de escrúpulos se ceba en los negocios más fáciles y nefastos para el interés general, como es  caso de la catástrofe inmobiliaria que la financiación de los partidos políticos ha convertido en la primera causa de la ruina de España, es cosa interesante para la salud pública, pero nefasta para la derecha asturiana, que una vez más da argumentos a quienes sostienen que su progresiva desaparición del mapa político regional, a excepción de Oviedo y alguna otra notable excepción, se debe a sus propios méritos, sin tener que buscar ningún enemigo externo que explique por qué, en las últimas elecciones perdió casi todas las alcaldías que le quedaban. Las perdieron ellos solos, sin ayuda de nadie, con actuaciones tan estúpidas, como la que acaban de protagonizaren Villaviciosa, donde han enseñado las cagarrutas endurecidas de los paños menores, de manera harto significativa.

La gestora presidida por Cuétara lleva en sus filas un nombre especialmente elocuente, el del anterior alcalde, Asensio Martínez Cobián, que perdió la alcaldía ante el pulso que le echó el actual alcalde, Manuel Busto. Busto, militante del PP, es ahora alcalde y militante con la URAS-PAS. ¿Qué pasó? La respuesta es muy sencilla, algo tan elemental como lo que le puede ocurrir a todo el PP asturiano, si sigue tratando de tan nefasta manera todo lo relacionado con su creciente disidencia interna.

Busto era un dirigente ambicioso -un caso, en pequeño, que puede resultar similar al de Juan Morales-, al que cortaron las alas, y entonces se pasó a la coalición URAS-PAS, con la que sacó tres concejales,  y en las  últimas elecciones, el PP bajó de diez a siete concejales, y como el PSOE tiene siete, si el PP quería mantener el ayuntamiento de Villaviciosa, no tenía otro remedio que ofrecerle un pacto a su ex correligionario, que dijo que sí, pero que de alcalde él, con tres concejales, no los otros con siete.

Así las cosas, Martínez Cobian, como otros ex alcaldes protegidos por la dirección regional, se fue al consejo de administración de la TPA, que es donde el PP aparca sus vehículos en tránsito por la ITV, para regocijo del director de la cadena, José Ramón Pérez Ornia y los consejeros de la izquierda plural, que hacen lo que les da la gana, libres de cualquier control, adjudicando libremente los contratos a quiénes les  apetece, con dinero generado para la cadena desde unos opacos convenios firmados con las diferentes consejerías, para así reducir, de manera aparente, al igual que se hace con todos los gastos de antenización y equipamiento, la atroz factura global del aparato de propaganda de Tini Areces, cuyo coste debe ser un secreto de estado, dado que encima de tragarse todo el dinero que se recauda con el impuesto de las gasolinas, no la ven ni sus propios presentadores. Un fracaso así, sólo se puede mantener con un grupo de ex alcaldes como Martínez Cobián, dedicados a dar golpes de estado en juntas locales. Si al maeos hiciesen su trabajo en la TPA, en vez de ir allí a cobrar y callar…, pero ni eso.

No son pocos los ciudadanos que sospechan, ante lo que ocurrió en Marbella, y en otros ayuntamientos andaluces, que las operaciones judiciales contra la cosa local, sólo pudieron desarrollarse, cuando Jesús Gil estaba ya en el hoyo, y por lo tanto no se encontraba allí sentado el que había sido capaz de arrebatarle, ametralladora en la mano, el control del negocio de la promoción inmobiliaria a los partidos políticos. La explicación que dio el PP regional a La Nueva España, sobre la “Operación Villaviciosa”, va en esa línea:

El PP, ante las experiencias en otros puntos del país, como por ejemplo La Línea de la Concepción, quieren controlar y velar por que el proceso de renovación de cargos en Villaviciosa no se convierta en una oportunidad para una trama urbanística. En el Consistorio gaditano de La Línea de la Concepción una serie de afiliaciones sospechosas vinculadas al Grupo Independiente Liberal (GIL), y con empresarios de la construcción detrás, descapitalizaron al PP para controlar los asuntos urbanísticos del municipio.

Si el consejero de la TPA Martínez Cobian, brazo de madera de Ornia para la conservación en salmuera del aparato de propaganda del gobierno socialista, fuese una hermana de la caridad, en vanguardia de la vida apostólica femenina al servicio de Nuestro Señor Jesucristo, todos nos podríamos creer esta historia. Pero no es así. El PP, con Martínez Cobián, ahora en la gestora que pretende acabar con “las sospechas”, gobernó en Villaviciosa en medio de un auténtico clamor contra sus propias operaciones urbanísticas, en ambas márgenes de la ría, tanto en San Martín del Mar como en el territorio maliayés de la rasa de Seloriu, y hasta tal punto es así, que el presidente de la Junta Local, Asensio de la Ballina, así se lo reprocha públicamente.

¿Quién fue el brillante cerebro que ideó el asalto a Villaviciosa “para evitar un pelotazo urbanístico,” con todo un delantero centro del negocio de la política en primera línea de la alineación? ¿No se da cuenta de que sus afirmaciones son un pretexto para que la Fiscalía Anticorrupción tome cartas en el asunto, pues tal parece que en realidad alguien quiere volver a tomar el control perdido, para ejecutar unas operaciones paralizadas por la protesta ciudadana?