El secretismo en las negociaciones para habilitar 9.000 millones de euros para las cajas de ahorros, dispara las especulaciones
por Crispin

Cristóbal Montoro, del PP, (izquierda), con Octavio Granado, secretario de Estado de Seguridad Social. Ambos protagonizan las negociaciones
¿Qué pasó con los mejores bancos del mundo, el sistema más seguro y mejor controlado? La banca española no necesitaba intervención, y ya se les han comprado solares y “activos tóxicos”, se ha invertido dinero en el impulso a un sector, el inmobiliario, que cuanto antes colapse del todo, antes se situará en su dimensión real, y ahora resulta que hay que inyectar una cifra escalofriante en la supervivencia del propio sistema bancario español, tocado de muerte.
A pesar del desesperado intento de la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, que parece haber desautorizado públicamente al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para ocultar a la vista de la opinión pública las negociaciones y lo angustioso de la situación, que según unos y otros hace urgente e imprescindible la habilitación de 9.000 millones de euros para evitar una quiebra inminente de las cajas, a causa de su sobreexposición al riesgo inmobiliario, la información se filtra e inunda los medios.
Esta situación, negada obstinadamente por la clase política responsable de la gestión de estas entidades al servicio, en muchas ocasiones, de negocios de dudosa solvencia, pero que se impulsaban desde los intereses colectivos y personales de la clase política, la realidad es demasiado apremiante, y los dos periódicos más importantes del país hacen caso omiso de la vicepresidenta y reflejan en sus páginas la negociación entre los dos grandes grupos políticos, que se pospuso hasta después de las elecciones, por intereses compartidos por el PSOE y el PP.
A uno no le interesaba que este asunto se convirtiese en debate electoral, y al otro que se le acusase de ser responsable de un descalabro de los bancos “de los políticos” en toda España, pos sacar el debate a relucir en medio del enconamiento producido por las elecciones.
Protagonizan las negociaciones Octavio Granado, secretario de Estado de Seguridad Social y Cristóbal Montoro, ex ministro de Economía con el PP. Disponemos de la versión íntegra de ambas informaciones, pues la de El Mundo, publicada en “cerrado”, está colgada en un blog amigo. Otros periódicos se hacen eco de la información, pero si la exclusiva de la reunión de ambos responsables del PP y del gobierno, que se la queda El Mundo.
El Mundo:
La banca lanzó ayer un grito a los poderes públicos para que articulen cuanto antes las medidas de apoyo al sector financiero, mientras que el Banco de España lo viene lanzando en privado en las últimas semanas. Con esta presión, los responsables económicos del PSOE, Octavio Granado, y del Partido Popular, Cristóbal Montoro, improvisaron una reunión ayer en la bodeguilla Los Rotos de la calle Huertas de Madrid para acelerar la negociación, con acuerdo de fondo, pero con discrepancias en las formas. El objetivo: crear el fondo de rescate con hasta 90.000 millones de euros.
El País:
“No hay tiempo que perder. En realidad, ya debería estar aprobado porque se nos está echando el verano encima. La situación financiera empeora con rapidez por el paro y no acaba de salir el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) por las discusiones políticas”. El que dice esto es un alto ejecutivo bancario atónito, como tantos, por la parsimonia con la que la vicepresidenta y ministra de Economía, Elena Salgado, hace frente a este asunto. Quizá por eso, en Bruselas, Salgado aseguró ayer que ninguna caja tiene “problemas especiales” que obliguen a una intervención, en contra de lo dicho por el presidente Zapatero el viernes pasado.
El Periódico:
La consigna viene a ser que ya se han acabado las excusas. El Gobierno decidió el pasado abril, tras la intervención de Caja Castilla La Mancha, crear un fondo para facilitar la necesaria e inminente reordenación del sector financiero, pero decidió paralizar el proyecto hasta después de las elecciones europeas para evitar que se convirtiera en un arma arrojadiza electoral. Apenas un día después de los comicios, el sistema financiero urgió ayer al Ejecutivo a acelerar la aprobación de su hoja de ruta.
Cinco Días:
Todos se han convencido ya de la necesidad de crear un fondo de reestructuración para bancos y cajas con dinero público. CC OO, AEB, CECA, PSOE y PP coincidieron ayer por primera vez en la urgencia de aprobar un fondo para dar ayudas públicas al sistema financiero para evitar un problema sistémico en la banca y lograr que el crédito vuelva a fluir hacia las familias y las empresas. Tanto el secretario general de la AEB, Pedro Pablo Villasante, como el director general de la CECA, José Antonio Olavarrieta, reclamaron la puesta en marcha de una hoja de ruta con la creación de un instrumento público para sanear a bancos y cajas distinto al Fondo de Garantía de Depósitos. Esta es la primera vez que la patronal de los bancos defiende la constitución de un fondo de reestructuración. Aunque cree que la salida de la crisis pasa antes por una mayor “consolidación del sistema bancario a nivel internacional y nacional”, por lo que instó a las entidades a que inicien procesos de fusión para reducir costes y ganar competitividad. Pero opina que estas medidas no son suficientes.
Lo último de Agencia:
La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, insistió hoy en que el Gobierno tiene previsto aprobar el fondo de reestructuración del sector financiero, que estará dotado con 9.000 millones de euros, este mismo mes de junio. Salgado hizo estas declaraciones al ser preguntada por la solicitud que los bancos y las cajas han dirigido al Gobierno para que apruebe este fondo lo antes posible. “Con urgencia quiere decir en este mes, que es lo que tenemos previsto”, afirmó la vicepresidenta a la prensa a la entrada de la reunión de ministros de Economía de la UE. Este lunes, Salgado señaló que en estos momentos ninguna caja de ahorros tiene “problemas especiales” que obliguen a una intervención, aunque admitió que, si la crisis se prolonga, alguna podría llegar a tenerlos. “No hay ninguna caja que necesite ser intervenida”, aseguró la vicepresidenta. “Problemas no tiene ninguna. Si la situación económica se prolongara durante algún tiempo, alguna podría llegar a tenerlos. Pero no hay ninguna identificada”, resaltó.

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