Para los que aún no han entendido por qué nadie confía en que España pueda pagar su relativamente pequeña deuda pública
por Crispin

El 16 de marzo del 2009, Zapatero pudo empenzar a entender dónde estamos metidos, en una charla de Paul Krugman, que le advirtió seriamente de su loca deriva, pero todavía andaba excesivamente necio y engreído
En esta combinación de esfuerzos realizada desde varias páginas de Internet, Fernando Díaz Villanueva explicaba a su manera los gráficos elaborados en “13 gráficos para entender la quiebra de España“, una entrega memorable de RSSNews, un blog que ya conocemos aquí, elaborado por Joaquín Ferrer Benat, que ya tiene preparada otra entrega, aún más clara y dura, en la que presenta una traducción del demoledor y lúcido análisis de Edward Hugh, en Spain Emerges From Recession?.
En su introducción a esa nueva entrega, Ferrer Benat arriesga una seductora hipótesis de trabajo, que nos aporta una nueva mirada, especialmente lúcida, sobre la en-ajenación mental que viene presidendo los actos del presidente José Luis Rodríguez Zapatero desde que le estalló la burbuja inmobiliaria: cuando en febrero del año 2009 llamó a los bancos a una espectacular reunión, estaba convocándolos a un aquelarre político-financiero en el que estos se comprometían a comprar deuda pública española al Banco Central Europeo -que estuvo estos días recomprándosela a ellos para frenar el estallido- y conseguir así financiar las últimas y más demagógicas medidas de su presunta vocación de estadista innovador.
Con aquella imagen Zapatero consagraba su pacto con don Emilio: los bancos veían cómo el gobierno les permitía seguir enmascarando indefinidamente su situación real, y ellos, a cambio, dedicarían toda su capacidad residual a financiar las locuras de Zapatero, terminando con cualquier posibilidad de dedicar el crédito a la recuperación de la actividad productiva y a la financiación de las familias.

Así se explica la tocata y fuga de Pedro Solbes, que no se quiso quedar a ver el holocausto y derrumbamiento del régimen establecido por el locatis de su jefe de gobierno.
España durante este último decenio recibió buena parte de los excedentes de Alemania redistribuídos por toda Europa, y así asumió recursos ingentes para el ladrillo, hasta que una buena parte de la deuda privada externa total del país, la friolera de 780.000 millones de euros, que fue asumida por los bancos, nos convirtió en la bomba que somos ahora. Los principales financiadores del proceso fueron los bancos de Alemania y Francia. Del total de la deuda externa española de 1.724.489 millones de euros, las administraciones públicas sólo representan 268.815.
La deuda externa de España, pública y privada, en manos de bancos alemanes parece ascender a unos 260.000 millones de euros y 200.000 millones están en manos de bancos franceses. El resto, hasta casi 1,8 billones de euros lo se lo apuntan aseguradoras, fondos de pensiones, bancos norteamericanos, japoneses, ingleses y el BCE.
Esto es lo que explica por qué España arde en llamas ante todo el mundo, sin que aquí se acabe de entender cómo puede suceder eso, si nuestra deuda pública no es llamativamente grande, en el contexto internacional. Muchos de estos gráficos les sonarán, porque ya los hemos ido moviendo individualmente:
La crisis en España no se debe a la volatilidad de los mercados financieros, ni a la quiebra de Lehman Brothers, ni a las hipotecas subprime norteamericanas, ni al alza de las materias primas. Si así fuese todo el mundo estaría en nuestra misma situación, y no es el caso. La crisis española tiene una causa original muy bien definida y perfectamente rastreable desde hace, por lo menos, una década, y una causa secundaria muy reciente.
Tal y como se desprende de los gráficos que RSSNews ha puesto a disposición de los lectores, estamos así por méritos propios. Que Zapatero busque los culpables fuera es comprensible dentro del modo de actuar de un político, pero el resto de la sociedad no debería engañarse a sí misma, por su propio bien y para evitar que situaciones como esta se repitan en el futuro.
La razón primera y fundamental del momento crítico que vive la economía nacional es la brutal burbuja inmobiliaria que vino acompañada de una no menos brutal expansión crediticia alimentada por la banca central. La pregunta del millón es si fue antes el huevo o la gallina, es decir, el dinero barato a raudales o las promociones inmobiliarias que lo demandaban. Evidentemente, lo primero. Sin él hubiese sido imposible construir/invertir tanto, tan deprisa y tan desatinadamente.
La razón segunda radica en la reacción del Gobierno Zapatero, que ha sido tardía y equivocada. Zapatero negó la crisis primero, luego pensó que iba a durar poco, al tiempo que se endeudaba sin remedio mientras cargaba las culpas sobre los chivos expiatorios más inverosímiles. Cuando se tuvo que bajar el pistón de gasto el Gobierno lo subió, y cuando el sector privado comenzó a ajustarse, el sector público hizo exactamente lo contrario.
1.- Modelo de crecimiento
Y ese dinero, ¿de dónde salió? Como es lógico de los bancos, pero no del que disponían en caja gracias al ahorro de sus clientes, sino del que pedían fuera del país, a otros bancos en lo que se conoce como interbancario, que es el primer mercado de dinero del mundo. Dentro de España no había tanto ahorro como para emprender una expansión semejante pero sí en el interbancario, recalentado por los bajísimos tipos de interés que la banca central ha mantenido durante casi 10 años. Es matemático, cuando la liquidez en un sistema aumenta de manera natural o artificial, los agentes se apresuran a invertir ese dinero, y lo hacen donde creen que más rentabilidad van a sacarle. Los mercados inmobiliarios de España, Gran Bretaña o Irlanda eran en aquel momento buenos destinos para hacer multiplicar el dinero.
En el siguiente gráfico puede verse el modelo de crecimiento europeo de la última década. No requiere mucha explicación. Una parte de Europa se ha dedicado a producir y generar riqueza, la otra a dilapidarla en proyectos de inversión ruinosos que, en su momento, parecían excelentes negocios. Los dos ejemplos más gráficos son el Reino Unido y España con sus respectivas burbujas inmobiliarias y Grecia, con su metástasis estatal.

2.- Balanza Comercial
La balanza comercial, claramente desfavorable a España a día de hoy no lo era tanto hace sólo 6 años, cuando Zapatero ganó las elecciones. En esta gráfica del Eurostat se aprecia como la fiebre importadora se dispara a partir de 2004 coincidiendo con una fiebre inversa por parte de Alemania. En 2008, punto álgido de la burbuja, momento en que Zapatero aseguraba que íbamos a igualar a Alemania en renta per cápita en sólo dos años, el desequilibrio es ya alarmante. España es uno de los que más importan y menos exportan en toda la zona euro.

Importar, evidentemente, no es malo, pero en este caso lo que nos dice esa curva es que en España la verdadera riqueza, lo que entendían como tal los agentes económicos, era construir urbanizaciones, no fabricar productos para vender en el extranjero.
Durante diez años en España se ha forjado una inmensa industria auxiliar de la construcción que ha empleado directa o indirectamente a millones de personas. Enfocar parte de la economía a un sector nos ha supuesto un coste de oportunidad que otros países no han asumido. La dicotomía entre el chalé en la playa y el BMW. Los españoles hemos querido las dos cosas.
3.- Préstamos que no se devuelven
Todo ese dinero que las entidades españolas habían pedido en Europa para financiar sus operaciones inmobiliarias no se puede devolver una vez estalla la burbuja. El motivo es simple, al alcance de un estudiante de primaria. Los bancos pidieron prestado a corto a otros bancos para, a su vez, conceder préstamos a largo plazo.
Es decir, se produjo lo que se conoce como descalce de plazos. Se hizo así porque todos pensaban que la situación iba a durar siempre y no habría problema con los plazos, es decir, se atenderían los vencimientos con nuevas entradas en una rueda que no tendría final. Con todas las burbujas sucede lo mismo.
Un ejemplo simplificado: el Banco Mayor con sede en España pide al StadtBank con sede en Alemania un 1 millón de euros a 3 años. Conseguido el dinero se lo concede a Juan Pérez a 30 años en concepto de hipoteca para una casa.
Tal y como estaba pactado, a los tres años el StadtBank reclama el dinero, pero el Banco Mayor no se lo puede devolver porque Juan Pérez aún está pagando el interés o, peor aún, Juan Pérez se ha quedado sin trabajo y ha tenido que ejecutar la hipoteca de una casa sobrevalorada por la que va a recuperar sólo 700.000 euros.

En el gráfico anterior se ve como el sistema bancario español ha pedido una cantidad ingente de dinero en el interbancario. La curva empieza su ascenso en 1999 pero, una vez más, es a partir de 2004, cuando se empina decididamente hasta el día de hoy.
A partir de 2008 se abre una ventanilla de descuento en el Banco Central Europeo a modo de balón de oxígeno temporal para la banca. Los bancos con el agua al cuello acuden a descontar sus activos para devolver lo que deben. Vemos como España e Irlanda están en una situación parecida, con la diferencia de que nuestro sistema bancario es incapaz de atender su propia deuda porque el mercado interior está seco y el Estado requiere fondos para seguir funcionando como si nada hubiese pasado. Nadie les lleva dinero, nadie emprende inversiones y, para colmo, el Gobierno empieza a endeudarse peligrosamente para subsistir tras la caída de la recaudación fiscal.
4.- Endeudamiento estatal
El combinado de vencimientos y refinanciación en el interbancario con deuda pública nos transporta a la segunda parte de la crisis. Si la primera fue por una inversión errada sostenida durante mucho tiempo, la segunda es por la ineptitud congénita de los Gobiernos, y no sólo del nuestro.
Para mantener el nivel de gasto de las vacas gordas, cuando una exuberante fiscalidad aportaba a las arcas públicas cantidades siempre crecientes de recursos económicos, el Gobierno empezó a emitir deuda a mansalva en los mercados. Éstos, solícitos, le concedieron lo que pidió. Ahora, dos años después, podría ser que el Estado no pudiese devolverlo.

Entretanto, el resto de españoles, a excepción de la banca y su Gobierno, sí que han devuelto lo que deben, o al menos están en ello tal y como se ve en el gráfico del Banco de España. El círculo rojo señala la financiación del sector público, la única que sube.
Y ahora, de nuevo la pregunta del millón, ¿quién está financiando ese enorme gasto del sector público? Pues la misma banca privada que no terminar de devolver lo que pidió en el interbancario durante la expansión. Los bancos han quedado cogidos por las dos burbujas: la inmobiliaria primero y la de la deuda pública después.
5.- Deuda soberana
Con el déficit disparado por encima del 10% y sin mucha intención de bajarlo de ahí en los próximos ejercicios, el Gobierno se agarra a que el porcentaje de deuda sobre el PIB es baja en comparación con otros países como Portugal, Irlanda y, no digamos ya, Grecia, ésta última en la insolvencia absoluta.
Y es cierto, España aligeró deuda durante los años buenos y gracias a eso tiene hoy la manga ligeramente más ancha para endeudarse, pero no mucho más. Tal y como se ve en el gráfico, para finales de este año el porcentaje sobre el PIB será ya del 66,3% y no del famoso 50% del que tanto presume el tándem Zapatero-Salgado.
Una carga que no hará sino crecer si observamos el déficit público, provocado por la incapacidad del Gobierno para gastar menos y la caída en picado de la recaudación fiscal. En la gráfica tres índices que se complementan como un puzle: deuda, déficit y desempleo.

6.- Vencimientos
De aquí a 2020 el Estado español deberá devolver los 436.000 millones de euros que ha pedido prestados hasta la fecha. Cifra que se verá aumentada conforme avance la crisis y Salgado siga emitiendo deuda.
Para las elecciones de 2012 tendríamos que habernos quitado aproximadamente la mitad, unos 221.000 millones de euros. Ese es el origen de las marcadas ojeras que ha echado Zapatero, se la juega en los próximos dos años y su principal fuente de ingresos –los impuestos a personas y empresas– está de capa caída.

La situación en Irlanda es muy distinta. Por un lado el monto total es muchísimo menor dado que es un país más pequeño, es decir, que a lo largo de toda la década el Gobierno irlandés tendrá que satisfacer deudas por la misma cantidad que España en todo un año, unos 80 mil millones de euros. La parte fuerte les llega a los irlandeses entre 2018 y 2020. Por eso el Gobierno de McAleese respira aún tranquilo.

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Comentarios
Perdona don Crispin, ellos continuan insistiendo: la deuda privada, pregunto; entrará toda la deuda de sus asquerosas empresas públicas forma S.A. y carnet en la boca.
Pregunto, sólo pregunto.
[...] RSSNews publicó en su blog, el lunes 10 de mayo y el miércoles 12, dos post definitivos para entender la crítica situación que vive el país. En su momento nos hicimos eco aquí de ambas publicaciones, por la evidente gravedad de los hechos descritos, y su clarividencia, dentro del artículo: “Para los que aún no han entendido por qué nadie confía en que España pueda pagar su relativament…“. [...]
[...] El cambio dólar euro ya sabemos cómo anda, así que a partir de ahí vemos un precioso esquema que nos cuenta las cuentas que tenemos los PIIGS al desnudo, sin la ladina propaganda político periodística española que esconde la realidad de la deuda privada, que como se explicó muchas veces en esta página, es la que asusta al mundo. [...]
[...] RSSNews publicó en su blog, el lunes 10 de mayo y el miércoles 12, dos post definitivos para entender la crítica situación que vive el país. En su momento nos hicimos eco aquí de ambas publicaciones, por la evidente gravedad de los hechos descritos, y su clarividencia, dentro del artículo: “Para los que aún no han entendido por qué nadie confía en que España pueda pagar su relativam…. [...]
[...] La desinformación que hay en España sobre nuestra incapacidad para pagar la deuda pública y priva…, tiene mucho que ver con el vacío informativo que se detecta, aquí y en Europa, sobre la [...]
[...] RSSNews publicó en su blog, el lunes 10 de mayo y el miércoles 12, dos post definitivos para entender la crítica situación que vive el país. En su momento nos hicimos eco aquí de ambas publicaciones, por la evidente gravedad de los hechos descritos, y su clarividencia, dentro del artículo: “Para los que aún no han entendido por qué nadie confía en que España pueda pagar su relativament…“. [...]
Una pregunta sencilla:
Por qué los bancos Franceses y sobre todo los Alemanes invirtieron tales cantidades en la banca española, causando así la expansión crediticia, que a su vez causó la promoción inmobiliaria, si esa inversión originó tantos problemas?
¿Tenían los bancos franceses y alemanes la información sobre la dimensión de la burbuja española? Gente muy solvente e informada sobre esta situación que estamos viviendo, sostiene que ni tenemos, ahora, datos como para conocer el stock, ni los precios de la vivienda, ni otros muchos elemento esenciales para saber que ocurre. ¿Había información antes de la crisis del 2007 sobre lo que se estaba preparando en España? Una de las lecciones de esta crisis es que los bancos, todos los bancos, por razones que no parece difícil de entender, tienen un comportamiento muy irresponsable con sus apuestas. Y más si hay gobiernos y bancos centrales ahí, para llenar los agujeros con dinero público.
Yo creo que los bancos alemanes y franceses fueron autoengañados. La banca, las cajas, las instituciones de inversión están dominadas por niñitos de escuela de negocios y teóricos sin focicio, que todo lo fian a lo que pone un estudio, datos, aunque sean atrasados y malos.
Vean el caso mas cercano. Porqué la caja (pese a lo que diga Crego hoy en el Comercio) entre los años 2005-2008 entró según se comenta y desprende a crecer en el ladrillo a tasas enormes? Acaso no están al frente las mentes mas elevadas del mundo occidental?
Cuando mentes tan preclaras invertian en Nozar, Reyal, Habitat, Fadesa, Teconsa y toda la retahila de pufos los demás ya empezaban el repliegue.
Que podemos esperar de semejantes cerebrazos?
Pues sencillamente nada. Estamos regidos por gente sin profesionalidad en todos los frentes.
Lo que se denomina la pirámide de la inutilidad. Los inútiles consiguen llegar a la cima con maniobras y una vez allí se rodean de personajes oscuros que no les rechisten ni hagan sombra.
Explicado en parte?