La administración tiene una “hoja de ruta” para instalar una planta incineradora de 250 millones de euros

por JuanVega

Reunión de Cogersa

Reunión de Cogersa

Hay un emergente grupo de Facebook, que nacio con el lema “No a la incineradora de Asturias“, al que me sumé, porque entiendo que es ése un debate que debe ser mantenido en la sociedad asturiana, y todavía no sé si las basuras se pueden procesar, de una manera viable, sanitariamente óptima -lo mejor suele ser enemigo de lo bueno-, y económicamente ventajosa, sin recurrir en parte a la incineración, y como no lo sé, porque ni soy técnico en la materia, ni he leído propuestas coherentes al respecto, me apunto a ese grupo, con prudencia, a la espera del comportamiento de sus miembros, dentro del camino que hemos abierto en El Comentario TV para utilizar Facebook para crear una gran red abierta de comunicación.

Lo que he visto hasta el momento me gusta. Escribí y publiqué en ese grupo un par de artículos, e inmediatamente surgió alguna expresión de odio irracional que fue rápida y eficazmente atajada por quienes moderan, lo que me da confianza para seguir planteando cuestiones que no son ninguna broma, y que veo bien reflejadas en el artículo de Marcial González López, diputado del Partido Popular, que se apunta en El Comercio a exigir que cualquier decisión en este sentido pase por un acuerdo mayoritario en la Junta General del Principado, que en este momento, con la oposición de los conservadores, y el distanciamiento manifestado por Izquierda Unida sobre el proyecto gubernamental, conformaría una mayoría opuesta a la incineradora de 450.000 toneladas,  con un coste de 250 millones de euros, que al parecer es la propuesta gubernamental, y que a poco que nos informemos, parece una gran barbaridad. Pero tengo una objeción al planteamiento de Marcial González, que paso a exponer, y creo que es muy razonable, pues no se puede poner el carro delante de los bueyes sin incurrir en un grave error.

Y lanzo nuevamente la siguiente cuestión que me parece esencial: para que el debate ciudadano sobre la solución para las basuras en una comunidad tan pequeña como la nuestra sea efectivo, resulta prioritaria la información sin propaganda sobre las soluciones técnicas viables, los problemas sanitarios que plantea la incineración y la lógica responsabilidad en los procesos de contratación para evitar la corrupción, que tal y como están las cosas en Asturias, parece la única razón que explica las prisas y la opacidad con las que se está desarrollando lo que al final es un enorme contrato público de obra. La propuesta de la incineradora que el PSOE y el gobierno han puesto sobre la mesa, con la apertura de IU a una “pequeña incineradora”, que no se materializa todavía, que yo sepa, en propuesta alguna, debe abrir también el debate sobre el coste de la basura en Asturias, sencillamente, cuánto se paga en este momento en el recibo, y cuánto se puede llegar a pagar, si las cosas se hacen como se proponen, pues igual resulta, que el modelo que se pretende imponer, no sólo es peligroso para la salud, sino que además parece monstruosamente caro.

Me preocupa extraordinariamente la existencia de un acuerdo adoptado en el seno del consorcio en el año 2003, en el que por supuesto estaban presentes los representantes de Izquierda Unida y los del Partido Popular, al que se refirió Ana Rosa Migoya recientemente, en una aparición pública de la consejera portavoz del gobierno, que motivó una airada réplica de la consejera Noemí Martín, que protestó, pero no negó la mayor. ¿Qué incineradora es la que se aprobó en ese acto administrativa de Cogersa? ¿La de 250 millones de euros y 450.000 toneladas? En ese caso, y si ese acuerdo de Cogersa es, como dice Migoya, la base sobre la que el gobierno y el Partido Socialista van a construir el acuerdo final, a través del propio consorcio, lo primero que tenemos que tener es ese acuerdo en las manos para conocerlo, estudiarlo, sacar conclusiones, pedir coherencia a los partidos políticos -puesto que Migoya dice que se aprobó por unanimidad, y por lo tanto con el apoyo de IU y el PP- y exigir su revocación.

¿Por qué digo esto? Es evidente. La adjudicación de la incineradora se producirá en el seno de ese consorcio, y si ya tiene un acuerdo adoptado que define un modelo de incineración con un determinado tipo de incineradora, probablemente estemos ya en la segunda o tercera fase del asunto, con la inminente aprobación de los pliegos de condiciones técnicas y jurídicas que la autoridad contratante -COGERSA- tiene que dar de paso en su junta de gobierno, para proceder a la adjudicación definitiva, con una serie de actuaciones que están prescritos por las leyes de contratación y las disposiciones mediambientales que son del caso, puesto que una vez aprobado el expediente en Cogersa, se piden las ofertas, y tras la adjudicación y la firma del contrato viene la aprobación del llamado “proyecto ambiental”, el “proyecto de construcción” y los trámites muncipales previos al inicio de la construcción, que además se hacen “en abanico”, lo que acelerará notablemente el proceso.

Así pues, mientras nos informamos para formar nuestra opinión sobre cómo debe evolucionar el modelo actual de gestión de las basuras en Asturianas, o exigimos que se publique el acuerdo de Cogersa -¿está publicado o no está publicado? ¿Alguien puede conseguir una copia? ¿Va a esconderse este acuerdo como se escondió el de la Estrategia Energética?-, como base para cualquier debate y saber qué es lo que se puede proponer realmente, más allá de un tonto pataleo, o no conseguiremos nada, puesto que si la realidad es la que es, que la contratación de la incineradora de los 250 millones es ya un acto administrativo firme -que lo será-, o se revoca ese acto, o aquí no hay nada que hacer, y entonces estaríamos perdiendo miserablemente el tiempo, hablando por hablar.

Así pues, tal y como se deben hacer estas cosas, si me equivoco, que se aclare mi equivocación, y si por el contrario no me equivoco, o se revoca ese acuerdo de la Junta de Gobierno de COGERSA, que la Junta General del Principado sólo podría desautorizar de manera efectiva mediante una proposición de ley aprobada por mayoría, o nos olvidamos directamente de esta polémica, porque sin más, estaríamos aceptando que se instale en Serín una incineradora de 250 millones de coste, que nos endeudará por los siglos de los siglos, y una instalación para 450.00o toneladas de basura, que volverá irrespirable el aire de Asturias y llevará todo tipo de enfermedades a su ciudadanía.




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