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Archive for Agosto 17th, 2009

Trotsky, el socialismo y la democracia, de Guillermo Almeyra en La Jornada

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El 20 de agosto se cumplir谩n 69 a帽os del asesinato en M茅xico de Le贸n Trotsky, presidente del soviet de San Petersburgo en 1905 y 1917 y, despu茅s, l铆der de la lucha por la regeneraci贸n del partido de Lenin y del Estado nacido de la revoluci贸n en la que opuso intransigentemente el combate por la democracia interna y la plena y libre discusi贸n de ideas al totalitarismo burocr谩tico de Stalin, nacido de la fusi贸n entre el partido 煤nico monol铆tico y el Estado, ambos en manos de la burocracia seudosocialista.

Los soviets 鈥搊 consejos鈥 obreros y campesinos (al igual que los consejos de soldados, que eran campesinos en uniforme) fueron 鈥搕anto en Rusia, en sus dos revoluciones, como despu茅s de la Primera Guerra Mundial en Alemania, Austria-Hungr铆a o incluso Italia en 1920鈥 una creaci贸n directa del sector m谩s decidido, culto y organizado de los trabajadores, no de los partidos. En 1905, en efecto, los bolcheviques, el partido de Lenin, se hab铆an opuesto a los consejos a los que ve铆an como competidores de las organizaciones obreras y campesinas del partido y de los que desconfiaban, creyendo que podr铆an ser maniobrados por los mencheviques, los anarquistas, los socialrevolucionarios, ya que en los consejos militaban todas las organizaciones socialistas, adem谩s de gran cantidad de personas sin partido.

Porque los consejos eran el organismo pol铆tico de coordinaci贸n y discusi贸n pluralista de todas las ideas que circulaban entre los trabajadores. Trotsky, de este modo, presidi贸 en 1905 la organizaci贸n de la expresi贸n directa de todas las tendencias existentes en el campo de la revoluci贸n y, en 1917, volvi贸 a dirigir los soviets o consejos pluralistas y democr谩ticos, en los que los bolcheviques tuvieron que ganar la mayor铆a y enfrentar sus ideas y propuestas con las otras tendencias obreras, antes mayoritarias. Dicho sea de paso, el gobierno sovi茅tico presidido por Lenin no fue el de un partido 煤nico ni mucho menos monol铆tico. En el partido bolchevique hab铆a, en efecto, libertad de tendencias y una intensa discusi贸n entre las diversas corrientes en la que Lenin muchas veces qued贸 en minor铆a, y en el gobierno, adem谩s de los bolcheviques 鈥揺n cuyo partido confluyeron much铆simos anarquistas鈥 estaban los mencheviques internacionalistas y los socialistas revolucionarios de izquierda.

La concepci贸n de Trotsky fue siempre la de Marx: la liberaci贸n de los trabajadores ser谩 obra de los trabajadores mismos, no de una minor铆a, una vanguardia autodesignada. El partido es s贸lo un instrumento, en el mejor de los casos un maestro y un organizador, nunca el remplazante de quienes declara servir. Y la base de la construcci贸n del socialismo es la autogesti贸n, como la expresada en los consejos que cumplen el papel del Estado sin estar integrados en 茅ste porque legislan, controlan, deciden sobre los recursos, todo sobre la base de las asambleas y de la libre discusi贸n entre las diferentes tendencias, organizadas partidariamente o no.

Ya a comienzos del siglo pasado, cuando acompa帽ado por Rosa Luxemburgo discut铆a contra la idea del partido ultracentralizado, de vanguardia, defendida en 1903 por Lenin, Trotsky hab铆a advertido sobre el peligro de que ese tipo de organizaci贸n anulase la vida interna y favoreciese la dictadura de unos pocos y hasta la de un jefe en el partido. S贸lo en 1923, fracasado su intento de regenerar un partido ya muerto y un sistema sovi茅tico en el cual hab铆an desaparecido ya los soviets (consejos) de los a帽os de la revoluci贸n y el nombre s贸lo serv铆a para cubrir los concejos municipales de un partido sin vida interna alguna, Trotsky reivindica la concepci贸n del partido de Lenin. Lo hace porque Stalin y sus secuaces lo acusan de advenedizo, de antileninista y antibolchevique, y la dictadura del aparato inventa un marxismo-leninismo que nada ten铆a que ver con Marx o con Lenin y que, adem谩s, convert铆a en dogma, en ortodoxia, lo que era un m茅todo de an谩lisis revolucionario de la sociedad.

Contra esa invenci贸n del trotskismo por la burocracia en el poder, que lo presentaba en oposici贸n al leninismo, Trotsky asume el nombre de bolchevique leninista, la continuidad pol铆tica de las posiciones de Lenin y, respecto del partido, lucha contra Stalin en nombre del breve periodo de vida del partido triunfante en octubre bajo la direcci贸n de Lenin. Pero en cuanto a los soviets, sigue luchando por revivirlos y hacerlos independientes del Estado supuestamente sovi茅tico. Y pugna hasta su muerte para que los consejos 鈥撁硆ganos de todos los trabajadores de una empresa o regi贸n, sindicalizados o no, miembros o no de alg煤n partido obrero鈥 remplacen a los organismos estatales de mediaci贸n, como los sindicatos burocratizados, para ayudar a construir as铆 la independencia pol铆tica y la conciencia de los trabajadores, y para afirmar su autoconfianza y desarrollar sus capacidades de decisi贸n pol铆ticas y administrativas.

Frente a quienes piensan que el socialismo caer谩 a los trabajadores como un nuevo man谩, dispensado desde el partido-Estado, Trotsky aboga en cambio por el socialismo de los consejos, de la autogesti贸n. No sin contradicciones, no sin desv铆os moment谩neos y excesos administrativos, no sin concesiones incluso a la burocracia que 茅l aborrec铆a y que le odiaba, pero s铆 como hilo rojo que marca toda su vida pol铆tica, que se identifica con toda su vida consciente. Por eso la burocracia mand贸 asesinarlo: porque era inasimilable e incorruptible. Por eso tambi茅n le rendimos homenaje en un momento en que muchos pretenden construir el socialismo fundamentalmente desde arriba, con el aparato estatal, desde el aparato estatal, con los trabajadores actuando apenas como coro.

Written by Reggio's

Agosto 17th, 2009 at 7:01 am

Posted in Pol铆tica

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