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Chile: el tr谩gico fin de un mito, de Mario Amor贸s en P煤blico

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Han transcurrido ya casi dos semanas desde el cataclismo que resquebraj贸 una extensa franja del sur de Chile, arrebat贸 la vida a cerca de 500 personas, destruy贸 m谩s de un mill贸n de viviendas, arras贸 numerosas localidades costeras y ciudades tan importantes como Concepci贸n, Talcahuano o Constituci贸n y arruin贸 un sinf铆n de infraestructuras, incluso en Santiago. El se铆smo y el posterior tsunami, seguidos por sus incesantes r茅plicas, devastaron las regiones del Maule y el Biob铆o, pero tambi茅n han dejado al descubierto la falacia del mito chileno, proyectado por el poder pol铆tico, medi谩tico y econ贸mico, alimentado por los medios de comunicaci贸n y los gobiernos de Occidente, jaleado recientemente con su ingreso en el exclusivo club de la OCDE o con sus relaciones comerciales privilegiadas con Estados Unidos y la Uni贸n Europea.

Como en tantas otras ocasiones a lo largo de su historia republicana, las 茅lites chilenas intentan presentarse como la excepci贸n en una Am茅rica Latina supuestamente atrapada hoy entre el autoritarismo y el neopopulismo. Se tratar铆a de un pa铆s con un s贸lido desarrollo democr谩tico, confirmado aparentemente por la victoria de la derecha en las elecciones presidenciales de enero. Y de una naci贸n que se habr铆a anticipado, debido a la mano dura de la dictadura militar, en la aplicaci贸n de las recetas que conducir铆an al 茅xito: la privatizaci贸n de la sanidad, las pensiones, la educaci贸n y los principales servicios (electricidad, agua, transportes, carreteras鈥), la laminaci贸n de los derechos de los trabajadores y los sindicatos y la sacralizaci贸n del poder econ贸mico y financiero.

El terremoto tuvo su epicentro tambi茅n en las entra帽as de este mito. En los 煤ltimos d铆as hemos podido contemplar el hiriente desamparo de centenares de miles de ciudadanos de un pa铆s que carece de una red p煤blica eficaz de asistencia, a pesar de la persistente amenaza de estas cat谩strofes naturales, y cuyo Gobierno decret贸 tempranamente el despliegue de miles de efectivos de las Fuerzas Armadas y de Carabineros y el toque de queda para restaurar el orden y proteger la propiedad privada.

En cambio, el Ejecutivo que preside Michelle Bachelet tard贸 unas interminables 72 horas en lograr repartir alimentos en Concepci贸n (la segunda ciudad m谩s populosa del pa铆s), por lo que muchas personas no tuvieron m谩s remedio que recurrir al pillaje para sobrevivir, en un escenario dram谩tico en el que, a la ausencia durante d铆as de luz el茅ctrica y agua potable (servicios en manos de compa帽铆as privadas), se sumaba la carencia de equipos humanos suficientes para rescatar a las personas atrapadas por los derrumbamientos o atender a los heridos. Estos sucesos han sido utilizados para sustituir el debate sobre el modelo de sociedad que se derrumb贸 el 27 de febrero por los ret贸ricos llamamientos en pro de la unidad nacional para la reconstrucci贸n del hermoso sur del pa铆s, simbolizados en el 鈥淔uerza Chile鈥 de la presidenta y en el largu铆simo telemarat贸n conducido por el inefable Don Francisco entre el viernes y el s谩bado.

Jos茅 Luis Ugarte, profesor de Derecho de la Universidad Diego Portales, reflexionaba estos d铆as: 鈥溌縋or qu茅 en Chile apenas el orden se retira 鈥揷uando el brazo armado de la ley deja de atemorizar鈥 los sectores m谩s pobres se sienten con el leg铆timo derecho de saquear y tomar aquello que de otro modo 鈥搇egalmente鈥 no alcanzan? Porque la sensaci贸n de injusticia y de exclusi贸n altamente extendida entre los pobres hace que nuestra sociedad est茅 pegada con el mismo pegamento que esos edificios nuevos que hoy se derrumban. El terremoto ha desnudado al capitalismo chileno, mostrando vergonzosamente sus pies de barro. Ni nuestra mejor propaganda ni la de los organismos financieros puede esconder que a la hora de repartir entre todos nuestros beneficios nos parecemos m谩s a los pa铆ses africanos que a los del Primer Mundo, con los que nos gustar铆a compararnos鈥.

La historia de Chile est谩 marcada tambi茅n por los terremotos. El 24 de enero de 1939, un se铆smo de 8,3 grados en la escala de Richter con epicentro en Chill谩n (a 112 kil贸metros de Concepci贸n) destruy贸 pr谩cticamente la misma regi贸n ahora devastada y seg贸 la vida de casi 6.000 personas. Eran las primeras semanas de Gobierno del Frente Popular y el presidente Pedro Aguirre Cerda impuls贸 la creaci贸n de la Corporaci贸n de Fomento de la Producci贸n (CORFO) para coordinar los trabajos de reconstrucci贸n.

En muy poco tiempo, la CORFO se convirti贸 en uno de los ejes del desarrollo econ贸mico y social al promover el crecimiento de la industria y las infraestructuras p煤blicas. Mascarones de proa como la Empresa Nacional de Electricidad, la Compa帽铆a de Aceros del Pac铆fico, la Industria Azucarera Nacional o la Empresa Nacional de Telecomunicaciones nacieron bajo su alero y nos remiten a un tiempo hist贸rico en el que el Estado, legitimado por la sociedad democr谩tica, ejerc铆a un papel preponderante del que le despojaron, para reemplazarlo por el dios Mercado, la dictadura de Pinochet y sus pol铆ticas neoliberales, cuyas directrices principales han mantenido los cuatro presidentes de la Concertaci贸n a lo largo de estos 煤ltimos 20 a帽os.

Ma帽ana, la socialista Michelle Bachelet traspasar谩 la banda presidencial al derechista Sebasti谩n Pi帽era, cuyo consejo de ministros estar谩 integrado por un elenco de empresarios, economistas adscritos a la ortodoxia monetarista y pol铆ticos conservadores afines al Opus Dei y otros grupos integristas. Ante esta perspectiva, el presidente del Partido Comunista y diputado electo, Guillermo Teillier, ha llamado a la constituci贸n de un gran frente pol铆tico y social por 鈥渓a reconstrucci贸n de Chile鈥, pero no s贸lo por la reparaci贸n de los da帽os causados por el terremoto y el tsunami, sino tambi茅n por la 鈥渞econstrucci贸n democr谩tica de Chile鈥.

Mario Amor贸s es doctor en Historia y periodista. Autor de 鈥Compa帽ero Presidente. Salvador Allende, una vida por la democracia y el socialismo

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Marzo 10th, 2010 at 8:07 am

La viga socialista chilena, de Noami Klein en Rebeli贸n

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www.naomiklein.org

Desde que la desregulaci贸n caus贸 un colapso econ贸mico de 谩mbito mundial en septiembre del 2008 y todo el mundo se convirti贸 de nuevo al keynesianismo, no ha sido sencillo ser un seguidor fan谩tico del economista Milton Friedman. Est谩 tan ampliamente desprestigiada la marca de los fundamentalistas del libre mercado que sus seguidores han desarrollado una creciente desesperaci贸n por reclamar victorias ideol贸gicas aunque sean nulamente convincentes.

Tenemos un ejemplo particularmente desagradable a mano. S贸lo dos d铆as despu茅s de que Chile fuera golpeado por un devastador terremoto, el columnista del Wall Street Journal Bret Stephens informaba a sus lectores de que 鈥渟eguramente el esp铆ritu…鈥 de Milton Friedman鈥 … planeaba de manera protectora sobre Chile鈥 porque,鈥 gracias en gran parte a 茅l, el pa铆s ha resistido una tragedia que en otro lugar habr铆a sido un apocalipsis… No es por casualidad que los chilenos vivieran en casas de ladrillo 鈥搚 los haitianos en casas de paja- cuando el lobo lleg贸 y trat贸 de derrumbarlas鈥.

Seg煤n Stephens, las radicales pol铆ticas de libre mercado prescritas al dictador Augusto Pinochet por Milton Friedman y sus tristemente c茅lebres 鈥淐hicago Boys鈥 son la raz贸n de que Chile sea una pr贸spera naci贸n con 鈥渦na de las m谩s estrictas normativas de construcci贸n del mundo.鈥

Hay un problema bastante grande con esta teor铆a. La normativa de construcci贸n antise铆smos, redactada para resistir terremotos, se promulg贸 en 1972. Ese a帽o es de un significado enorme porque fue un a帽o antes de que Pinochet alcanzara el poder con un sangriento golpe apoyado por Estados Unidos. Esto significa que la persona que merece el elogio por la ley no es Friedman, o Pinochet, sino Salvador Allende, presidente socialista democr谩ticamente elegido de Chile. (En verdad muchos chilenos merecen el elogio pues las leyes fueron la respuesta a una larga historia de terremotos, y la primera ley fue promulgada en 1930).

Parece significativo, por otra parte, que la ley se pusiera en marcha en mitad de un paralizante embargo econ贸mico (鈥渉aced gritar de dolor a la econom铆a鈥 famoso gru帽ido de Richard Nixon despu茅s de que Allende ganara las elecciones de 1970). La normativa se instaur贸 al d铆a despu茅s en los noventa, bastante despu茅s de que Pinochet y los Chicago Boys estuvieran, finalmente, fuera del poder y la democracia fuera restaurada. Una peque帽a cuesti贸n: como se帽ala Paul Bruman, Friedman era ambivalente acerca de las normativas de construcci贸n vi茅ndolas como otro atentado contra la libertad capitalista.

En cuanto al argumento de que las pol铆ticas de Friedman son la raz贸n de que los chilenos vivan en 鈥渃asas de piedra鈥 en vez de 鈥減aja鈥 est谩 claro que Stephens no sabe nada del Chile pre-golpe. El Chile de los sesenta ten铆a los mejores sistemas educativo y sanitario del continente a la vez que un din谩mico sector industrial y una clase media en r谩pida expansi贸n. Los chilenos cre铆an en su sistema por lo cual eligieron a Allende para llevar el proyecto aun m谩s lejos.

Despu茅s del golpe y la muerte de Allende, Pinochet y sus Chicago Boys hicieron todo lo posible para desmantelar el sector publico de Chile, subastando empresas del Estado y desmembrando las regulaciones financieras y comerciales. Se cre贸 enorme riqueza durante este periodo, pero a un costo terrible: en los primeros ochenta las pol铆ticas, prescritas por Friedman, de Pinochet hab铆an causado una r谩pida desindustrializaci贸n, una multiplicaci贸n del desempleo por diez y el surgimiento explosivo de inestables y visibles zonas de infraviendas. Llevaron tambi茅n a una crisis de corrupci贸n y a una deuda tan fuerte que, en 1982, Pinochet se vio forzado a cesar a sus consejeros clave entre los Chicago Boys y a nacionalizar varias de las grandes instituciones financieras desreguladas (驴Suena familiar?)

Afortunadamente, los Chicago Boys no se las apa帽aron para deshacer todo lo que Allende consigui贸. La compa帽铆a nacional de cobre, Cudelco, sigui贸 en manos del Estado, extrayendo riqueza para las arcas p煤blicas e impidiendo a los Chicago Boys hacer explotar del todo a la econom铆a chilena. Tampoco llegaron a desmantelar la dura normativa de construcci贸n de Allende, una pasada por alto ideol贸gica de la que todos deber铆amos estar agradecidos.

Fuente: www.naomiklein.org/articles/2010/03/chiles-socialist-rebar

Traducci贸n del ingl茅s para Rebeli贸n por Carlos Valladares

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Marzo 10th, 2010 at 8:02 am

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Obama choca con la sanidad privada, de Juan Rold谩n en Expansi贸n

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Tribuna

Barack Obama pasar谩 a la Historia de los Estados Unidos como el primer presidente negro que lleg贸 a la Casa Blanca pero, con toda seguridad, no ser谩 el primer presidente que consiga una sanidad p煤blica para los norteamericanos.

Ning煤n otro desde el nacimiento de la Republica, salvo uno, lo ha intentado y el que quiso hacer una reforma del sistema sanitario, el tambi茅n dem贸crata, Bill Clinton, fracas贸 en 1993.

Precisamente su esposa, Hillary, senadora por Nueva York y ahora secretaria de Estado con Obama, quiso seguir con esos deseos de Clinton y lo meti贸 en la agenda de la campa帽a durante las primarias dem贸cratas en 2008 y el vencedor Obama lo incluy贸 en su programa cuando alcanz贸 la presidencia.

Los norteamericanos se muestran por lo general bastantes reacios a aceptar que el Gobierno de la Naci贸n se meta en sus asuntos y les organice su vida y su filosof铆a pol铆tica es la de que cuanto menos Gobierno, mejor. En el caso de la Sanidad ni siquiera lo consienten a las administraciones del resto de los 50 Estados.

Sin embargo, visto desde fuera, el 85% de los norteamericanos tiene un seguro m茅dico, porque a la mayor铆a de las personas en edad de trabajar se lo dan sus empresas, un sistema que se desarroll贸 durante la Segunda Guerra Mundial para atraer a obreros y profesionales para trabajar en la industria de guerra. El Estado s贸lo cubre asistencia para personas mayores y minor铆as 茅tnicas con el programa Medicare que es el otro 15% que no tiene seguro privado.

Este seguro lo proporcionan unas empresas privadas con 谩nimo de lucro, un sector que mueve miles de millones de d贸lares proveniente en su mayor铆a del sector m茅dico y farmac茅utico que invierte en hospitales y en investigaci贸n y tecnolog铆a. La oposici贸n de las aseguradoras ech贸 por tierra el intento de reforma de Bill Clinton y hay pocas dudas de que har谩 lo mismo con el de Barack Obama.

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Marzo 10th, 2010 at 8:01 am

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Los no elegidos “arquitectos de pol铆tica”, de Noam Chomsky en La Jornada

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Los desplazamientos del poder en el mundo, actuales o potenciales, constituyen un animado t贸pico entre los formuladores de pol铆tica y los observadores. Una de las preguntas es si China desplazar谩 (o cu谩ndo) a Estados Unidos como el protagonista dominante global, tal vez junto con India.

Este cambio provocar铆a que el sistema mundial volviera a algo como era antes de las conquistas europeas. El crecimiento econ贸mico de China e India ha sido r谩pido, y gracias a que rechazaron las pol铆ticas occidentales de desregulaci贸n financiera sobrevivieron la recesi贸n mejor que la mayor铆a. Sin embargo, surgen interrogantes.

Una medici贸n est谩ndar de bienestar social es el 脥ndice de Desarrollo Humano de la ONU, cuyos datos m谩s reciente son para 2008. India ocupa el 134 lugar, ligeramente por encima de Camboya y por debajo de Laos y Tayikist谩n, aproximadamente el mismo sitio que ha ocupado durante a帽os. China se ubica en el lugar 92 鈥揺mpatado con Belice, un poco arriba de Jordania, abajo de Rep煤blica Dominicana e Ir谩n.

India y China tambi茅n tienen mucha desigualdad, as铆 que m谩s de mil millones de sus habitantes caen a煤n m谩s en la escala.

Otra preocupaci贸n es la deuda de Estados Unidos que, se teme, coloca al pa铆s bajo el yugo de China. Aparte de un breve interludio, desde hace mucho Jap贸n ha sido el principal tenedor internacional de deuda del gobierno estadunidense. Adem谩s, el apalancamientos de los prestamistas est谩 sobrevalorado.

En una dimensi贸n, el poder militar, Estados Unidos se yergue completamente solo. Y Obama est谩 imponiendo niveles hist贸ricos con su presupuesto militar. Casi la mitad del d茅ficit estadunidense se debe al gasto militar, intocable en el sistema pol铆tico.

Al considerar los otros sectores de la econom铆a de Estados Unidos, el premio Nobel Joseph Stiglitz y otros economistas advierten que debemos cuidarnos del fetichismo deficitario. El d茅ficit estimula la recuperaci贸n, y puede superarse con una econom铆a al alza, como sucedi贸 despu茅s de la Segunda Guerra Mundial, cuando 茅ste era mucho peor.

Se espera que la deuda crezca, debido principalmente al totalmente ineficiente sistema privatizado de cuidado de la salud 鈥搕ambi茅n virtualmente intocable, gracias a la habilidad de las empresas para superar la voluntad p煤blica.

No obstante, el marco de estas discusiones es enga帽oso. El sistema global no s贸lo es una interacci贸n entre estados donde cada uno busca cierto inter茅s nacional, ajenos a la distribuci贸n del poder interno. Desde hace mucho se ha entendido eso.

Adam Smith concluy贸 que los principales arquitectos de la pol铆tica en Inglaterra eran los comerciantes y manufactureros, quienes se aseguraban de que sus propios intereses fueran atendidos de la forma m谩s peculiar, sin importar sus penosos efectos sobre los dem谩s, incluyendo el pueblo de Inglaterra.

La m谩xima de Smith sigue siendo cierta, aunque actualmente los principales arquitectos son las corporaciones multinacionales y, particularmente, las instituciones financieras cuya participaci贸n en la econom铆a ha explotado desde los a帽os 70.

En Estados Unidos hemos visto una dram谩tica ilustraci贸n del poder de las instituciones financieras. Durante la 煤ltima elecci贸n presidencial aportaron el n煤cleo del financiamiento del presidente Obama.

Naturalmente esperaban ser recompensados, y as铆 fue 鈥揷on los Programas de Alivio de Activos en Problemas (TARP) y con mucho m谩s. Por ejemplo Goldman Sachs, la m谩s dominante en la econom铆a y el sistema pol铆tico. La firma hizo una fortuna vendiendo t铆tulos respaldados por hipotecas e instrumentos financieros m谩s complejos.

Conocedora de la fragilidad de los paquetes que ofrec铆a, la firma acept贸 apuestas con la gigantesca aseguradora American International Group que estos iban a desplomarse. Cuando el sistema financiero se colaps贸, AIG tambi茅n se vino abajo.

Los arquitectos de pol铆tica de Goldman no s贸lo negociaron un paquete de rescate para Goldman sino tambi茅n lograron que los contribuyentes salvaran a AIG de la bancarrota, consecuentemente rescatando a Goldman.

Ahora Goldman est谩 registrando ganancias hist贸ricas y pagando gruesos bonos y, junto con algunos otros bancos importantes, es m谩s grande y fuerte que nunca. El p煤blico est谩 furioso. La gente puede ver que los bancos que fueron agentes principales de la crisis est谩n prosperando grandemente, mientras la poblaci贸n que los rescat贸 se enfrenta a un desempleo de casi 10 por ciento.

El descontento popular finalmente evoc贸 un cambio de ret贸rica de la administraci贸n estadunidense, que respondi贸 acusando de codiciosos a los banqueros, junto con algunas sugerencias de pol铆tica que a la industria financiera no le agradan (la Regla Volcker y otras propuestas).

Dado que se supon铆a que Obama iba a ser su hombre en Washington, los principales arquitectos perdieron poco tiempo antes de lanzar sus instrucciones: a menos que Obama se alineara nuevamente, enviar铆an sus fondos a la oposici贸n pol铆tica.

En pocos d铆as, Obama inform贸 a la prensa que los banqueros eran buenos tipos, singularizando a los dos principales, JP Morgan Chase y Goldman Sachs: Al igual que la mayor铆a de los estadunidenses, no tomo a mal la riqueza o el 茅xito de la gente. Es parte del sistema de libre mercado 鈥揷omo se interpretan los mercados libres en la doctrina del capitalismo de Estado. Ese cambio radical es una fotograf铆a reveladora de la m谩xima de Smith en acci贸n.

Los arquitectos de la pol铆tica tambi茅n est谩n operando un verdadero cambio de poder: de la fuerza de trabajo mundial al capital trasnacional.

Martin Hart-Landsberg, economista y especialista en China, explora la din谩mica. China se ha convertido en la planta ensambladora de un sistema de producci贸n regional. Jap贸n, Taiw谩n y otras econom铆as asi谩ticas desarrolladas exportan a China partes y componentes de alta tecnolog铆a, donde se ensamblan y exportan los productos terminados.

El creciente d茅ficit comercial de Estados Unidos con China ha generado preocupaci贸n. Se ha hablado menos de que 茅ste se ha reducido marcadamente con Jap贸n y el resto de Asia conforme toma forma el nuevo sistema de producci贸n regional. Las manufactureras estadunidenses est谩n siguiendo el mismo camino, enviando partes y componentes a China para que 茅sta ensamble y exporte, en su mayor铆a de regreso a Estados Unidos. Para las instituciones financieras, comercializadoras gigantes de venta al minoreo y los due帽os y gerentes de industrias manufactureras, estos desarrollos son celestiales.

Y bien entendidos. En 2007, Ralph Gomory, director de la Fundaci贸n Alfred P. Sloan, testific贸 ante el Congreso que 鈥渆n esta nueva era de globalizaci贸n, los intereses de las empresas y los pa铆ses han divergido. En contraste con el pasado, lo que es bueno para las empresas globales estadunidenses ya no necesariamente es bueno para los ciudadanos estadunidenses.

Examinemos a IBM. A finales de 2008 m谩s de 70 por ciento de los 400 mil trabajadores de la empresa estaba en el extranjero, informa la revista Business Week. En 2009, IBM redujo su nivel de empleo en Estados Unidos otro ocho por ciento.

Para la fuerza de trabajo el resultado podr铆a ser penoso, seg煤n la m谩xima de Smith, pero es bueno para los principales arquitectos de la pol铆tica. Las investigaciones actuales indican que aproximadamente una cuarta parte de los empleos estadunidenses ser谩 extranjerizado en dos d茅cadas, y los que queden se enfrentar谩n a menos beneficios y sueldos debido a la mayor competencia de los trabajadores remplazados.

Este patr贸n sigue a 30 a帽os de estancamiento o desplome para la mayor铆a conforme la riqueza fluye hacia pocos bolsillos, llevando probablemente a la mayor desigualdad de la historia de Estados Unidos.

Pese a que China se est谩 convirtiendo en la ensambladora y plataforma de exportaciones del mundo, los trabajadores del pa铆s est谩n sufriendo junto con el resto de la fuerza laboral mundial, como lo anticipar铆amos en un sistema dise帽ado para concentrar riqueza y poder y para que los trabajadores compitan entre ellos globalmente.

En el mundo, la participaci贸n de los trabajadores en el ingreso nacional se ha reducido en muchos pa铆ses 鈥搑adicalmente en China, generando creciente inestabilidad en esta altamente desigual sociedad.

As铆 que tenemos otro cambio importante en el poder mundial: de la poblaci贸n general a los principales arquitectos del sistema global, proceso asistido por el socavamiento de la democracia funcional en los pa铆ses m谩s poderosos.

El futuro depende de cu谩nto est茅 dispuesta a soportar la gran mayor铆a, y si se puede desarrollar una respuesta constructiva que confronte los problemas en el centro del sistema de capitalismo de Estado de dominaci贸n y control. De lo contrario, los resultados podr铆an ser t茅tricos, como lo revela m谩s que ampliamente la historia.

(Se espera que el nuevo libro de Noam Chomsky, Hopes and Prospects, salga a la venta en marzo. Chomsky es profesor em茅rito de Ling眉铆stica y Filosof铆a del Instituto Tecnol贸gico de Massachusetts, en Cambridge).

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Marzo 8th, 2010 at 8:05 am

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Guerra financiera: 驴aniquilar al euro para que sobreviva el d贸lar?, de Alfredo Jalife-Rahme en La Jornada

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Bajo la Lupa

De Par铆s a Berl铆n, altos funcionarios y la prensa han expuesto la malignidad letal de los especuladores asentados, para no decir cobijados, en Londres y Wall Street 鈥揹onde destacan los operadores diab贸licos del sionismo financiero global鈥, quienes han vapuleado al euro y tienen arrinconado a lo que la prensa brit谩nica en forma despectiva denomina PIIGS (Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y Espa帽a).

Cuando no se vislumbra todav铆a una salida a la crisis griega, susceptible de generar un efecto domin贸 en el sur mediterr谩neo y que ha colocado al euro contra la pared, la canciller alemana, Angela Merkel, fustig贸 (est茅rilmente, a nuestro juicio) a los especuladores y exigi贸 controlar el mercado de los derivados financieros que fueron usados para lucrar con el estr茅s econ贸mico griego (The Times, 6/3/10).

Tras una reuni贸n, sin resultados tangibles, con el atribulado primer ministro griego, Georgios Papandreou, Merkel declar贸 que discutir谩 la regulaci贸n de los t贸xicos CDS (credit default swaps) con EU: debemos tener 茅xito en frenar el juego de los especuladores contra los estados soberanos.

Merkel consider贸, en forma coloquial, que los CDS consisten en asegurar la casa del vecino para destruirla y ganar dinero de la operaci贸n, por lo que se hab铆a convertido en un tema global que requer铆a tomar medidas con EU. 驴Para qu茅 sirve entonces el G-20?

El asunto de los derivados financieros no es recientemente global: lo venimos tratando desde la d茅cada de los noventa (antes de la aparici贸n teratol贸gica de los CDS) y, a escala europea, hasta el entonces primer ministro gaullista Jacques Chirac, en una cumbre del G-7, los hab铆a calificado de sida financiero.

Tampoco Merkel puede deslindarse de los juegos especulativos de la banca alemana, en particular de Deutsche Bank, uno de los principales apostadores globales de los derivados.

驴Estar谩 enterada Merkel de que en EU Obama reina mientras Goldman Sachs gobierna? 驴Con qui茅n se coordinar谩 entonces?

Suena incre铆ble, para quienes no somos adictos a la contabilidad creativa y a las innovaciones financieras, que un pu帽ado de especuladores, aparentemente ap谩tridas (su organigrama geneal贸gico lleva en forma sorprendente, en gran medida, al Minotauro del sionismo financiero global c贸modamente asentado en Wall Street y la City), pueda destruir a pa铆ses enteros, lo cual viene sucediendo desde el efecto tequila en M茅xico hasta el efecto drag贸n en Indonesia.

Los CDS son unos ingeniosos instrumentos especulativos del mercado de los derivados 鈥搎ue navegan como seguros sin disponer la capitalizaci贸n de las aseguradoras鈥 con los que se apuesta (literal) sobre la viabilidad (su quiebra: default) de la deuda soberana de los pa铆ses.

En realidad, los CDS son unos vulgares swaps apalancados: es decir, altamente endeudados con cr茅ditos f谩ciles y baratos prove铆dos por la banca de inversiones israel铆-anglosajona.

Los letales CDS se encontraron detr谩s de la quiebra de Lehman Brothers, el indeleble 15 de septiembre de 2008, que gest贸 en EU la crisis financiera global que se convirti贸 luego en una crisis multidimensional.

Como se trata de derivados financieros desregulados que gozan de los privilegios de la contabilidad invisible (off-balance-sheet) que inundan los para铆sos fiscales (off-shore) 鈥搇a pirater铆a financiera anglosajona posmoderna鈥 se calcula que su monto es equivalente al PIB global: 60 millones de millones (trillones en anglosaj贸n) de d贸lares.

Su monto pudiera ser mucho mayor cuando voces conocedoras del mercado de los derivados financieros, que incluyen a los ominosos hedge funds (fondos de cobertura de riesgos) y sus prol铆ficas nuevas variedades innovadoras (como los CDS y otros engendros similares), pudieran ascender a la escalofriante cifra de un cuatrill贸n (en anglosaj贸n: mil millones de millones: 10 a la decimoquinta potencia), es decir, mil billones en castizo.

El problema no son tanto los CDS sino el mercado entero de los derivados financieros que le han conferido su inconmensurable poder a la banca israel铆-anglosajona que domina las plazas de Wall Street y la City y a sus gobiernos respectivos, como qued贸 refrendado en el reciente rescate bancario.

Ha quedado asentado el papel pernicioso que jug贸 Goldman Sachs, el verdadero poder tras el trono en EU, para asesorar al gobierno griego en sus trampas contables (mediante ingeniosos swaps de derivados, al estilo de Banxico para abultar sus inexistentes reservas de divisas) con el fin de ingresar a la eurozona.

Un art铆culo de Susan Pulliam, Kate Nelly y Carric Mollenkamp en la edici贸n europea del The Wall Street Journal, 鈥淟os hedge funds se coaligan para debilitar al euro鈥 (26/2/10), detalla la exclusiva (sic) cena de ideas (隆supersic!) en Manhattan a principios de febrero donde los pesos pesados de los hedge funds acordaron golpear al euro y llevarlo hasta la paridad de uno a uno con el d贸lar.

Entre los magnos especuladores, para no decir hienas globales, se encontraron Soros Fund Management LLC (propiedad del conocido depredador global George Soros, un instrumento de los banqueros esclavistas Rothschild, que navega con m谩scara de fil谩ntropo) y SAC Capital Avisors LP (propiedad del controvertido Steven A. Cohen: su ex esposa Patricia no lo baja de hamp贸n), el pol茅mico jugador profesional de p贸ker (no es broma) David Einhorn, presidente de Greenlight Capital Inc, y Donald Morgan, mandam谩s de Brigade Capital Management LLC.

Karl West, del The Daily Mail (27/2/10), acusa a Soros de encontrarse detr谩s del 鈥渃omplot (隆extrasupersic!) de los hedge funds para lucrar con la ca铆da del euro鈥.

Hans Hufschmid, anterior ejecutivo de Salomon Brothers (adquirido por el insolvente Citigroup donde laborar谩 Zedillo en gratificaci贸n a sus felon铆as con el Fobaproa/IPAB), hoy a cargo de GlobeOp Financial Services SA que administra hedge funds en Londres y Nueva York, declar贸 que es una oportunidad de hacer mucho dinero.

Entre quienes han apostado CDS contra Grecia se encuentran Goldman Sachs (隆extrasupersic!), JP Morgan Chase & Co, Bank of America/Merrill Lynch, Barclays PLC y Paulson & Co Inc: es decir, la crema y nata del poder financiero de EU y Gran Breta帽a.

Goldman Sachs us贸 hasta el cansancio a los griegos y hoy los desecha al basurero financiero global: una tragedia que nunca imaginaron sus geniales dramaturgos Eur铆pides, S贸focles y Esquilo juntos.

El peor error de juicio consiste en creer que tales entidades financieras israel铆-anglosajonas frescamente rescatadas por los gobiernos de EU y Gran Breta帽a se mueven en forma aut贸noma y descoordinada, y sin la t谩cita anuencia de sus pusil谩nimes gobernantes, a quienes sus banqueros controlan en 煤ltima instancia.

En medio de la sequ铆a crediticia global y de la quiebra inocultable del modelo anglosaj贸n, 驴asistimos a una guerra financiera que no se atreve a decir su nombre entre el d贸lar y el euro en la lucha sin cuartel para atraer los capitales flotantes?

Sus implicaciones geopol铆ticas son ya colosales y tienen en la mira balcanizar y vulcanizar la eurozona y la Uni贸n Europea.

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Marzo 8th, 2010 at 8:04 am

Milton Friedman no salv贸 a Chile, de Naomi Klein en SinPermiso

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Desde que la desregulaci贸n caus贸 un desastre econ贸mico mundial en septiembre de 2008 y todo el mundo se ha vuelto otra vez keynesiano, no ha sido f谩cil oficiar de seguidor fan谩tico del difunto economista Milton Friedman. Tan generalmente desacreditada est谩 su variedad de fundamentalismo de libre mercado que sus admiradores est谩n cada vez m谩s desesperados por reivindicar victorias ideol贸gicas, por exageradas que sean.

Viene al caso un ejemplo especialmente desagradable. Justo dos d铆as despu茅s de que un demoledor terremoto golpeara Chile, Bret Stephens, columnista del Wall Street Journal informaba a sus lectores [1] de que “el esp铆ritu de Milton Friedman aleteaba聽 protector sobre Chile”, puesto que “gracias en buena medida a 茅l, el pa铆s ha resistido una tragedia que, si no, habr铆a resultado un apocalipsis (…) No por azar viv铆an los chilenos en casas de ladrillo 鈥 y los haitianos en casas de paja 鈥 cuando lleg贸 el lobo intentando derribarlas de un soplido”.

De acuerdo con Stephens, las medidas radicales de libre mercado prescritas al dictador chileno Augusto Pinochet por Milton Friedman y sus infames “Chicago Boys” constituyen la raz贸n por la que Chile es una naci贸n pr贸spera que dispone “de c贸digos de edificaci贸n que se encuentran entre los m谩s estrictos del mundo”.

Hay un problema realmente de bulto con esta teor铆a: el c贸digo moderno de edificaci贸n s铆smica en Chile, redactado para resistir terremotos, se adopt贸 en 1972. La fecha es enormemente significativa, dado que se trata de un a帽o antes de que Pinochet tomara al poder mediante un sangriento golpe de Estado respaldado por los Estados Unidos. Eso quiere decir que si hay alguien a quien atribuir el m茅rito de esa ley no es a Friedman, ni a Pinochet, sino a Salvador Allende, el presidente socialista chileno democr谩ticamente elegido (lo cierto es que hay que agradec茅rselo a muchos chilenos, puesto que las leyes respond铆an a una historia llena de terremotos, y las primeras disposiciones se adoptaron en la d茅cada de 1930).

Parece significativo, empero, que la ley se promulgara aun en medio de un agobiante embargo econ贸mico (”que rechine la econom铆a”, gru帽贸, seg煤n es fama, Richard Nixon cuando gan贸 Allende las elecciones de 1970). El c贸digo se actualiz贸 en los a帽os 90, bastante despu茅s de que Pinochet y los Chicago Boys abandonasen finalmente el poder y retornase la democracia.

Poco sorprender谩 que, como apunta Paul Krugman, [2] que Friedman fuera ambivalente respecto a los c贸digos de edificaci贸n, pues los considera otra violaci贸n m谩s de la libertad capitalista.

Por lo que se refiere al argumento de que las medidas friedmanianas son la raz贸n por las que los chilenos viven en “casas de ladrillo” en vez de “paja”, queda claro que Stephens no sabe nada del Chile anterior al golpe. El Chile de los a帽os 60 gozaba del mejor sistema sanitario y educativo del continente, adem谩s de disponer de un efervescente sector industrial y una clase media en r谩pido crecimiento. Los chilenos cre铆an en su Estado, raz贸n por la cual eligieron a Allende para ampliar a煤n m谩s ese proyecto.

Tras el golpe y la muerte de Allende, Pinochet y sus Chicago Boys hicieron todo lo que pudieron para desmantelar la esfera p煤blica chilena, subastando las empresas del Estado y reduciendo las regulaciones financieras y comerciales. Se cre贸 una enorme riqueza en este periodo, pero a un precio terrible: para principios de los 80, las medidas de Pinochet recomendadas por Friedman hab铆an provocado una r谩pida desindustrializaci贸n, multiplicando el desempleo por diez y creando una explosi贸n de barrios de chabolas claramente inestables. Llevaron tambi茅n a una crisis de corrupci贸n y deuda tan grave que en 1982 Pinochet se vi贸 forzado a despedir a los asesores de los Chicago Boys y nacionalizar varias de las instituciones financieras desreguladas (驴les suena familiar?).

Afortunadamente, los Chicago Boys no lograron destruir todo lo logrado por Allende. La empresa nacional del cobre, Codelco, continu贸 en manos del Estado, insuflando riqueza a las arcas p煤blicas e impidiendo que los Chicago Boys hicieran entrar la econom铆a de Chile en un r谩pido y completo declive. Tampoco lograron deshacerse del riguroso c贸digo de edificaci贸n de Chile, un descuido ideol贸gico por el que debemos dar todos las gracias.

Con mi agradecimiento al CEPR [3] por investigar los or铆genes del c贸digo de edificaci贸n chileno.

NOTAS T: [1] “How Milton Friedman Saved Chile”, Wall Street Journal, 1 de marzo de 2010. El art铆culo comienza as铆: “Milton Friedman muri贸 hace m谩s de tres a帽os. Pero seguramente su esp铆ritu aleteaba protector sobre Chile en las primeras horas del s谩bado. Gracias en buena medida a 茅l, el pa铆s ha resistido una tragedia que, si no, habr铆a resultado un apocalipsis”. El art铆culo de Klein, aparte de glosar literalmente las afirmaciones de Stephens, tiene aun m谩s de respuesta que de ataque, pues contiene menciones de Klein como: “En la mitolog铆a de la izquierda, 鈥 sobre todo en “The Shock Doctrine”, tedioso tocho de 2007 de Naomi Klein 鈥, los Chicago Boys no s贸lo eran extrajeros compa帽eros de cama de la dictadura de Pinochet. Eran c贸mplices de sus cr铆menes”.聽 [2] Paul Krugman, “Fantasies of the Chicago Boys”, The New York Times, 3 de marzo de 2010: “Friedman no era exactamente amigo de esos c贸digos (…) los consideraba una forma de gasto p煤blico, puesto que 鈥榠mponen costes en los que uno no querr铆a incurrir privadamente鈥 “. [3] El Center for Economic and Policy Research, fundado por Mark Weisbrot y Dean Baker, presencia habitual en SinPermiso.

Naomi Klein es la autora de No Logo: Taking Aim at the Brand Bullies (Picador) y, m谩s recientemente, Fences and Windows: Dispatches From the Front Lines of the Globalization Debate (Picador). Su ultimo libro es La doctrina del shock.

Traducci贸n para www.sinpermiso.info: 聽Lucas Ant贸n

The Nation, 3 marzo 2010

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Marzo 8th, 2010 at 8:01 am

Laicidad mexicana, de 脫scar Celador Ang贸n en P煤blico

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La tercera ley de Newton, tambi茅n conocida como el Principio de Acci贸n y Reacci贸n, dice que si un cuerpo act煤a sobre otro con una fuerza (acci贸n), este reacciona contra aquel con otra fuerza de igual valor y direcci贸n, pero de sentido contrario (reacci贸n). Este principio de la f铆sica tambi茅n sirve para explicar c贸mo se han articulado las relaciones entre los estados y las confesiones religiosas en determinados momentos hist贸ricos. El laicismo que se asent贸 durante la III Rep煤blica francesa ejemplifica lo que queremos decir, pues la reacci贸n del Gobierno franc茅s fue su respuesta a los continuos ataques que recibi贸 de la Iglesia cat贸lica durante el siglo XIX cuando esta, desconocedora de su fuerza y peso pol铆tico real, reivindic贸 su soberan铆a en terrenos tan capitales para el Estado como la educaci贸n, e incluso de la mano del Papa P铆o IX se atrevi贸 a poner en duda la legitimidad pol铆tica de la Rep煤blica. Francia vio en la Iglesia a un rival hostil y no a un grupo religioso que representaba el ejercicio colectivo de un derecho fundamental, y le trat贸 como tal. La consecuencia no pudo ser m谩s predecible: el clericalismo gener贸 laicismo.

Los acontecimientos que se han desarrollado recientemente en el Distrito Federal de M茅xico parecen copiados de la experiencia francesa. Primero, en 2008, despu茅s de un intenso debate social y pol铆tico, la Suprema Corte de Justicia estim贸 que las reformas operadas en el C贸digo Penal y en la Ley de Salud del Distrito Federal para garantizar el derecho de las mujeres a la interrupci贸n voluntaria del embarazo dentro de las 12 primeras semanas de gestaci贸n, eran coherentes con el marco constitucional. Segundo, en 2009, la Asamblea Legislativa de la capital mexicana reconoci贸 a las parejas del mismo sexo los derechos a contraer matrimonio y a adoptar en igualdad de condiciones que las parejas de diferente sexo. Y tercero, la aprobaci贸n de las reformas legislativas aludidas se ha producido pese a que los sectores m谩s conservadores de la sociedad mexicana y la Iglesia cat贸lica hayan liderado diversas campa帽as en su contra; por todo ello, y pese a que la Constituci贸n mexicana reconoce expresamente el principio de separaci贸n entre el Estado y las confesiones religiosas, la C谩mara de Diputados acaba de aprobar por unanimidad modificar el art铆culo 40 de la Constituci贸n para que M茅xico se defina como una Rep煤blica laica.

El itinerario legislativo seguido por el Distrito Federal de M茅xico presenta numerosas similitudes con la realidad espa帽ola, pues en ambos contextos, pese a que la mayor铆a de la poblaci贸n se declara cat贸lica, sus gobiernos han regulado el matrimonio entre personas del mismo sexo y el aborto enfrent谩ndose a manifestaciones sociales lideradas por la Iglesia cat贸lica. Los mexicanos, como en su d铆a hicieron los franceses, han lanzado un mensaje claro y contundente a las confesiones religiosas al apostar por la inclusi贸n de la laicidad entre sus se帽as de identidad pol铆tica. Ser铆a conveniente que, ahora que tanto se habla de la posibilidad de reformar la Ley Org谩nica de Libertad Religiosa, nuestros gobernantes tomasen nota.

脫scar Celador Ang贸n. Profesor de Derecho Eclesi谩stico del Estado y de Libertades P煤blicas.

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Marzo 7th, 2010 at 8:01 am

Qu茅 destap贸 el terremoto en Chile, de Marcos Roitman Rosenmann en La Jornada

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Existen pa铆ses que siempre se ver谩n afectados por cat谩strofes naturales. Chile es uno de ellos. Los terremotos y tsunamis han dejado una huella profunda en su historia. No son una excepci贸n. Es una tragedia que se repite. El problema tiene dos caras. Una hace referencia a la naturaleza del fen贸meno y la otra al contexto sociopol铆tico y econ贸mico en el cual se produce. Primero nos encontramos ante la incapacidad humana de predecirlos con suficiente antelaci贸n para alertar a la ciudadan铆a. Y en segundo lugar tenemos el grado de organizaci贸n del Estado para enfrentar sus consecuencias, no importando su magnitud. Estas dos variables marcan las diferencias con relaci贸n a huracanes, tifones, heladas o erupciones volc谩nicas. Estos pueden predecirse con un alto grado de fiabilidad. La sorpresa no existe. El dise帽o de un plan de evacuaci贸n y protecci贸n civil puede movilizar y articular a la sociedad civil en la defensa de sus bienes muebles e inmuebles. Poner en tensi贸n todas las estructuras de poder en beneficio de la colectividad aminora los miedos y puede incluso hacer imperceptible los da帽os causados. Educar en esta direcci贸n es una manera de estar atentos. En esto consiste la diferencia entre unos pa铆ses y otros de Am茅rica Latina. Cuba representa un buen ejemplo de lo dicho. Cuando los huracanes amenazan su poblaci贸n, la celeridad y organizaci贸n muestran su eficacia.

Ahora bien, si hablamos de hacer frente a temblores de alta intensidad su prevenci贸n tiene otra din谩mica. Consiste en aplicar los conocimientos t茅cnicos m谩s avanzados en el arte de la construcci贸n y la ingenier铆a s铆smica. Edificar de manera segura y vigilar que se cumplan las normas es la mejor y tal vez la 煤nica forma de aminorar los da帽os materiales e impedir una hecatombe humana. En este sentido, las autoridades pol铆ticas no pueden relajarse ni bajar la guardia. Hay que estar siempre alerta y tener capacidad de respuesta. Controlar la situaci贸n o convertir la tragedia humana y el desastre natural en un sin fin de improvisaciones es la distancia que separa a un sistema pol铆tico democr谩tico de cualquier otro. Inclusive puede llegar a destapar la inoperancia de sistemas considerados fuertes y bien ordenados. Sirva como dato las repercusiones del terremoto de 1985 que afect贸 fundamentalmente a la ciudad de M茅xico.

En Chile, tras el golpe militar de 1973, el Estado ha sido desmantelado y sus organizaciones sociales populares perseguidas y desarticuladas. En este contexto, cualquier cat谩strofe natural cobra una dimensi贸n mucho mayor. Si tomamos como ejemplo los terremotos de 1960 en pleno gobierno conservador de Jorge Alessandri, de similares caracter铆sticas en intensidad, y el de 1971, ocurrido durante el gobierno de la Unidad Popular, encontramos grandes diferencias en la forma c贸mo se abordaron y en la respuesta de toda la ciudadan铆a. La solidaridad uni贸 a los chilenos en la tragedia. Todos quisieron aportar su grano de arena. Trabajos voluntarios, colectas y sobretodo cooperaci贸n. No hubo necesidad de aplicar leyes de excepci贸n, imponer el toque de queda o llamar al ej茅rcito a defender la propiedad privada de las hoy opulentas clases dominantes chilenas surgidas al amparo del neoliberalismo.

Esta sutil pero radical diferencia marca la l铆nea divisoria. En el siglo pasado, el Estado por v铆a de sus organismos p煤blicos, asumi贸 la distribuci贸n de medicinas, instal贸 hospitales de campa帽a, traslad贸 a los enfermos m谩s graves a centros hospitalarios y distribuy贸 comida, agua y mantas. No hubo desmanes, ni asaltos, ni nada parecido. Exist铆a conciencia de poseer una ciudadan铆a republicana que obligaba colectivamente. Las sensaciones fueron de sobrecogimiento, dolor y pesar. Si bien los m谩s damnificados fueron, como de costumbre, las clases populares y los sectores medios, una sociedad cohesionada disminuy贸 el tiempo del sufrimiento. Era una forma de interpretar la desgracia. No se trataba de las p茅rdidas materiales y vidas humanas. Lo importante radicaba en la capacidad para transformar la aflicci贸n en esperanza. Construir una cadena y sin fisuras. Todos se sent铆an parte del problema y arrimaron el hombro. Tambi茅n, como de costumbre, los m谩s aguerridos fueron quienes perdieron todo o casi todo. Ellos sacaron fuerzas de flaqueza y dieron el ejemplo. Pero no estaban o se sent铆an abandonados, recibieron la mano amiga y el apoyo de sus conciudadanos. La respuesta fue un s铆mbolo de unidad. Gobierno, instituciones, partidos pol铆ticos, movimientos sociales actuaron al un铆sono.

Hoy, tras el terremoto, no es posible articular una respuesta solidaria y eficaz. Los gobernantes de Chile s贸lo han podido recurrir a la fuerza bruta. El pa铆s no posee la capacidad de respuesta de anta帽o. Todo es diferente. Las acciones del gobierno y la oposici贸n buscan otros objetivos. Ya no se trata de paliar los efectos humanos y sociales del sismo. Se debe afirmar y mantener una mentira, aquella que se帽ala a Chile como un pa铆s de 茅xito y autosuficiente. Con este relato se quieren minimizar las consecuencias y dejar inc贸lume los fundamentos deshumanizadores del neoliberalismo. Se recrean en su mentira haciendo disminuir las cifras de muertos, como si el dato estad铆stico fuese un s铆mbolo de buena salud del sistema, restando importancia al problema de fondo. Me refiero al individualismo que se apoder贸 durante estos 40 a帽os del alma de los chilenos, donde no hay espacio para la solidaridad ni la cooperaci贸n. Ahora se trata de competir en el mercado, ser un ganador. No en vano, su futuro presidente, Sebasti谩n Pi帽era, adjudica su triunfo a la capacidad para interpretar el sentir del chileno medio y del cual se dice un digno representante: una buena preparaci贸n acad茅mica, una gran iniciativa personal para hacer dinero y un cierto grado, no demasiado, de vocaci贸n para ejercer el servicio p煤blico.

Seguramente, con estos dones, algunos especuladores se est谩n frotando las manos para encauzar los megaproyectos de reconstrucci贸n. As铆, el sismo dejar谩 pingues beneficios. Por estas razones, las autoridades pol铆ticas que gobiernan Chile s贸lo han pensado en atacar el problema en una direcci贸n: declarar el toque de queda, militarizar las zonas afectadas y aplicar la ley marcial. Sin duda, al hacerlo han dejado al descubierto las contradicciones del actual sistema pol铆tico chileno: sus carencias democr谩ticas. Ojal谩 el terremoto sirva para desvelar la gran farsa de Chile, sustentada en un s谩lvese quien pueda, pero yo el primero.

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Marzo 7th, 2010 at 8:00 am

La crisis alcanza al euro, de Ignacio Sotelo en El Pa铆s

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Hoy viernes llega a Berl铆n el presidente del Gobierno griego, Yorgos Papandreu. El tema es reducir un endeudamiento del que Grecia ya no puede librarse por sus propias fuerzas. Alemania exige que Grecia asuma las medidas dr谩sticas imprescindibles y que no sea ella la 煤nica que pague el estropicio. Que las capas sociales m谩s desfavorecidas sean las que al final corran con los costos provocar谩 fuertes conflictos sociales que no sabemos, seg煤n el cariz que tomen, si podr谩 encauzarlos el Gobierno. Pero de lo que no cabe la menor duda es de que los pa铆ses m谩s ricos terminar谩n prestando las ayudas necesarias, conscientes de lo que nos jugamos con el euro.

Papandreu responsabiliza de la situaci贸n, en primer lugar, a su pa铆s por el grado de corrupci贸n alcanzado, pero tambi茅n a la Uni贸n por no haber llevado a cabo los controles necesarios. La corrupci贸n ha sido el factor principal de endeudamiento, algo que economistas, y sobre todo soci贸logos, hace mucho tiempo que hab铆an se帽alado, pero que los Gobiernos y los medios de comunicaci贸n se han empe帽ado en ignorar. Cu谩l hubiera sido la reacci贸n, se pregunta el presidente del Gobierno de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, si hace dos a帽os hubiera manifestado que Grecia tiene un problema serio de corrupci贸n. Todos se le hubieran echado encima, reproch谩ndole que as铆 no se trata a un pa铆s miembro de la Uni贸n.

Espa帽a no es Grecia, porque representa m谩s del 10% del PIB comunitario y Grecia s贸lo el 2,6%. Pero el d茅ficit presupuestario de Espa帽a ha llegado al 11,4% y Grecia est谩 en el 12,7%. Y si al endeudamiento p煤blico sumamos el de los bancos y el de los particulares, el de Espa帽a es escalofriante: 2,8 veces el PIB. Ahora bien, ni Gobierno, ni la oposici贸n, ni siquiera los medios, relacionan el alt铆simo endeudamiento con la corrupci贸n, pese a que desde hace tiempo contamos con estudios que se帽alan a Espa帽a como centro europeo del blanqueo de dinero y del narcotr谩fico.

El crecimiento de los 14 a帽os anteriores a la crisis se ha debido a la construcci贸n, como se ha repetido mil veces, pero sin a帽adir que blanqueaba buena cantidad de dinero negro, a la vez que contribu铆a a expandir una corrupci贸n urban铆stica de la que no conocemos m谩s que la punta del iceberg. Las mafias se han asentado en Espa帽a y de poco han servido los avisos, porque su primer efecto era traer dinero fresco en grandes cantidades de las que todos nos benefici谩bamos, al poder gastar, con un euro fuerte y una tasa de inter茅s muy baja, por encima de nuestras posibilidades. No se asombren de que en Alemania lo que de verdad se teme es que la bomba del endeudamiento estalle en Italia o en Espa帽a, pa铆ses en los que, como hoy reconoce Grecia, tambi茅n est谩n 铆ntimamente ligados a corrupci贸n, crecimiento econ贸mico y endeudamiento.

Mucho m谩s discutible es que de lo ocurrido sean tambi茅n corresponsables las instituciones comunitarias por no haber ejercido los controles debidos. Papandreu sostiene que la oficina europea de estad铆stica hubiera debido supervisar las estad铆sticas griegas, pero es algo que no est谩 dentro de sus competencias y la propuesta de crear una mayor transparencia en este campo no cuenta con el apoyo suficiente. Cierto que alguna culpa s铆 tiene la Comisi贸n por haber permitido, en nombre de una flexibilizaci贸n que abr铆a las puertas al descontrol, que en 2004 Francia y Alemania sobrepasasen el d茅ficit presupuestario del 3% que prescribe el pacto de estabilidad.

El hecho es que las instituciones comunitarias no disponen de instrumentos para controlar la pol铆tica financiera de los distintos Estados de la zona euro. El euro es una moneda 煤nica que integra a econom铆as muy diferentes, sin una pol铆tica econ贸mica, financiera y exterior com煤n. Los economistas, en su mayor铆a norteamericanos, ya se帽alaron que en estas condiciones no pod铆a funcionar. Pese a que el 茅xito de la moneda com煤n es innegable -les va peor a los que se han quedado fuera, como queda patente en Reino Unido-, el que se haya puesto de manifiesto que el euro no es inmune a la crisis exige que se siga adelante en el proceso de integraci贸n econ贸mica y pol铆tica para salvar una moneda cuya desaparici贸n ser铆a una cat谩strofe.

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Marzo 5th, 2010 at 8:15 am

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Argentina se libra por los pelos de ganar el Mundial鈥 del desprop贸sito, de S. McCoy en El Confidencial

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Uno de los recuerdos que mejor conservo de mi infancia se remonta al Mundial de F煤tbol que tuvo lugar en Argentina en 1978. Contaba por aquel entonces con siete a帽itos de edad y fue, por tanto, el primero que viv铆 de una manera m谩s o menos consciente. Conservo especialmente en la memoria el parad贸n de Miguel Angel ante Austria, el fallo de Julio Carde帽osa frente a 聽Brasil a puerta vac铆a y el primer gol de Mario Kempes en la final que pon铆a el 2 a 1 en el marcador ya en la pr贸rroga contra Holanda. El tema musical de tal acontecimiento deportivo fue compuesto por Ennio Morricone que luego se consagrar铆a con bandas sonoras de pel铆culas como la de La Misi贸n o Cinema Paradiso. Su grito de arranque, Argentina hacia el Mundial, ha permanecido en mi memoria hasta ahora.

Ahora que restan menos de cien d铆as para la celebraci贸n de la Copa del Mundo de Sud谩frica, ha venido de nuevo a mi cabeza ese latiguillo. Y lo ha hecho con motivo de la lectura del Informe de Coyuntura Econ贸mica argentina que, semanalmente, me remiten los doctores Vicente Massot y Agust铆n Monteverde desde aquel pa铆s. Efectivamente, Argentina iba camino de triunfar en el mundial鈥 del desprop贸sito y s贸lo la p茅rdida de la mayor铆a en el Senado el pasado mi茅rcoles podr铆a evitar la tr谩gica consumaci贸n de una deriva suicida. Menos mal, porque los acontecimientos acaecidos los d铆as inmediatamente anteriores ponen de manifiesto el grado de degradaci贸n institucional al que hab铆a llegado el r茅gimen kirshneriano, que busca salvar los muebles como puede sin importarle pasar, para ello, por encima de cualesquiera obst谩culos que se le puedan presentar, incluida la autonom铆a del banco central.

En efecto, Cristina Kirshner se hab铆a lanzado a una ofensiva para poder utilizar las reservas r茅cord en poder de la autoridad monetaria y hacer as铆 frente a pagos comprometidos por el Tesoro. Tras fracasar en su primer intento con el llamado Fondo del Bicentenario, debido a una negativa que le cost贸 la cabeza al anterior Gobernador Mart铆n Redrado, consum贸 sus intenciones el pasado lunes tras ordenar, a trav茅s de decretos que se sit煤an en el borde mismo de la legalidad, si no fuera de ella, un par de pagos por un importe total de 6.500 millones de euros, destinados, en su menor parte, a abonar deudas con聽organismos internacionales y,聽el resto, a satisfacer las demandas de聽algunos tenedores privados de deuda. Para ello cont贸 con la colaboraci贸n tanto de su Ministro de Econom铆a, Amado Boudou, como de su candidata a regir el banco central Mercedes Marc贸 de Pont. Ahora, con el nuevo equilibrio de fuerzas, la fr谩gilmente unida oposici贸n ha conseguido que un juez suspenda la aplicaci贸n de la medida, con el dinero ya transferido eso s铆, y cuestionar la continuidad de la gobernadora.

El posible freno parlamentario a los dislates de la pareja gobernante desde 2003, cuya tasa de aprobaci贸n ciudadana ha ca铆do a apenas el 20%, tiene su lado oscuro: el pa铆s se hace ingobernable en el peor de los momentos posibles. As铆 lo reflejan los propios CDS con subyacente Argentina que, lejos de los 4.000 que se vieron en los momentos 谩lgidos de la crisis, se mantienen en el TOP3 de las naciones con mayor riesgo de impago a nivel global. Incapaz de acudir a los mercados financieros internacionales desde el default de 2001, el deterioro de sus manipuladas cuentas p煤blicas es evidente al crecer los ingresos ordinarios en 2009 un 11,3% y los gastos corrientes un 28% (primer d茅ficit desde 2002) mientras que la inflaci贸n real, no estad铆stica, se sit煤a en el 25%, consecuencia de procesos de car谩cter fundamentalmente monetario, seg煤n 聽se deriva de las reivindicaciones salariales de los propios sindicatos.

Acabo. En un entorno como el descrito, dos tentaciones son evidentes. Por una parte, la b煤squeda de un enemigo exterior tras haber sistem谩ticamente acallado las voces internas discrepantes. Desde esa 贸ptica hay que interpretar la agresiva dial茅ctica opuesta al derecho de explotaci贸n de los posibles recursos petroleros de las Malvinas por parte de Reino Unido. En un pa铆s sin clase media como Argentina, la orientaci贸n de la miseria hacia un objetivo com煤n ha sido una estrategia ya usada por otras naciones populistas en el pasado. Suban por el mapa latinoamericano y encontrar谩n algunos ejemplos.

La segunda posibilidad pasa por acusar a las empresas extranjeras de esquilmar los recursos nacionales, colonialismo econ贸mico intolerable que remite a tiempos de sumisi贸n y oprobio que dir铆a el discurso oficial. El esquema presi贸n tarifaria-impositiva, primero, nacionalizaci贸n despu茅s, se ha convertido en todo un cl谩sico en el Cono Sur. Pese al buen trabajo de lobby realizado por algunas de las compa帽铆as espa帽olas presentes en el pa铆s, especialmente Repsol, m谩s les valdr铆a no bajar la guardia. Miren si no la capa帽a anti-Shell de los Kirshner. Teniendo en cuenta que explotan fuentes de riqueza y/o generan liquidez de forma recurrente, el bocado para las cuentas p煤blicas es demasiado tentador como para no, al menos, plantearse pegarlo y ya hay precedentes, como la intervenci贸n de los planes privados de pensiones en diciembre de 2008. Cuando el mercado ya descuenta tu inseguridad jur铆dica y/o econ贸mica, hay poco que perder.

Pues eso, que quedan avisados. Buen fin de semana a todos.

M谩s en http://twitter.com/albertoartero y en la cuenta de Alberto Artero en Facebook.

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Marzo 5th, 2010 at 8:04 am

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Pr贸xima d茅cada: inestabilidad pol铆tica en EU y Europa occidental, seg煤n Peter Turchin, de Alfredo Jalife-Rahme en La Jornada

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Bajo la Lupa

Como parte de las contribuciones acad茅micas a Las visiones de 2020, en una carta a la prestigiada revista cient铆fica brit谩nica Nature (463:608, enero de 2010), Peter Turchin opina que el progreso cient铆fico puede ser socavado en la pr贸xima d茅cada debido a la probabilidad de una creciente inestabilidad pol铆tica en Estados Unidos y Europa occidental.

De hecho, Barack Obama cancel贸 el programa de la NASA para explorar la Luna y Estados Unidos sufre los embates radicales de la extrema derecha populista y racista del Partido del T茅, aliado al decadente Partido Republicano.

En su c茅lebre carta, que ha impactado en los centros estrat茅gicos de Estados Unidos y Europa (occidental) 鈥搃gnoro si en el M茅xico neoliberal alguien se haya enterado para tomar las providencias adecuadas鈥, Turchin aduce, mediante la herramienta del an谩lisis hist贸rico cuantitativo, que 鈥渓as sociedades humanas complejas (sic) son afectadas por olas recurrentes 鈥搚 predecibles鈥 de inestabilidad pol铆tica鈥, lo cual extern贸 con S. A. Nefedov en el libro Ciclos seculares (Princeton University Press, 2009).

El ruso-estadunidense Peter Turchin, profesor e investigador de la Universidad de Connecticut, es un asombroso acad茅mico multidisciplinario con especialidades en biolog铆a evolutiva, ecolog铆a y matem谩ticas, con intereses en las ciencias sociales y autor de varios libros luminosos donde se ha consagrado a indagar las causales del colapso de los imperios, basado en la nueva materia interdisciplinaria de la cliodin谩mica (el estudio de los procesos que cambian con el tiempo).

Por su parte, el ruso Sergey A. Nefedov es un prominente investigador cient铆fico en el Instituto de Historia y Arqueolog铆a de la Academia Rusa de Ciencias (en el plantel de los Urales).

Ambos han puesto en relieve que las din谩micas demogr谩ficas se encuentran vinculadas con ciclos de guerra dom茅stica y olas de enfermedades (v.gr. la pandemia medieval de la peste negra), al un铆sono de la afectaci贸n del sistema por factores ex贸genos (v.gr. oscilaciones clim谩ticas).

En su ya c茅lebre carta, Peter Turchin expone que Estados Unidos padece salarios reales estancados o declinantes, una brecha creciente entre ricos y pobres, una sobreproducci贸n (sic) de j贸venes con t铆tulos universitarios avanzados, y una deuda p煤blica en explosi贸n. Este aserto no tiene ninguna originalidad y ha sido expuesto por los l煤cidos visionarios del planeta.

La originalidad del investigador ruso-estadunidense radica en que estos indicadores sociales aparentemente dispersos est谩n actualmente ligados uno al otro en forma din谩mica cuando experimentaron todos (隆s煤per sic!) puntos de inflexi贸n en la d茅cada de los 70.

En una visi贸n extensa de largo plazo, no vulgarmente inmediatista ni trivialmente cortoplacista 鈥揳l estilo de los analistas ef铆meros y desechables de Estados Unidos (pa铆s ahist贸rico frente al resto de las civilizaciones milenarias euroasi谩ticas), donde sus intoxicantes multimedia hacen pulular a los Yushihiro (sic) Francis Fukuyama en cantidades industriales鈥, varios pensadores hab铆an tambi茅n colocado el inicio de la d茅cada de los 70 como el punto de bifurcaci贸n de la presente crisis multidimensional, cuando Richard Nixon cancel贸 unilateralmente la paridad fija del d贸lar al oro, lo cual fractur贸 el orden monetario internacional relativamente exitoso de Bretton Woods, consecutivo a la Segunda Guerra Mundial.

Desde el punto de vista hist贸rico, a juicio de Peter Turchin tales sucesos han servido de indicadores l铆deres de una inminente inestabilidad pol铆tica cuando los ciclos seculares muy largos interact煤an con procesos de plazo m谩s cortos.

Asienta que en Estados Unidos los picos de inestabilidad de 50 a帽os han ocurrido alrededor de 1870, 1920 y 1970, por lo que se debe esperar otro alrededor de 2020 (隆s煤per sic!). 驴Y qu茅 tal si sucede antes, cuando contemplamos aquende la frontera la desintegraci贸n vertiginosa de la otrora legendaria organizaci贸n socioecon贸mica y sicopol铆tica de Estados Unidos?

A nuestro juicio, y al corte de caja de hoy, Estados Unidos se asemeja al de 1930 y solamente falta verificar cu谩ndo lo alcanzar谩 su destino similar a 1933.

Refiere que Estados Unidos est谩 鈥渢ambi茅n entrando a un hundimiento de la llamada ola Kondratiev, que traza los ciclos entre 40 y 60 a帽os de crecimiento econ贸mico鈥, lo cual significa que las recesiones futuras ser谩n severas (隆s煤per sic!). Aqu铆 tampoco aflora mucha originalidad, cuando tambi茅n ya se hab铆a planteado que el G-7 se encuentra en la fase de ca铆da de un cl谩sico ciclo Kondratiev (lo cual hemos expuesto hasta el agotamiento con nuestros dilectos amigos del Instituto de Investigaciones Econ贸micas de la UNAM).

Lo atractivo del an谩lisis prospectivista de Peter Turchin, de envergadura hol铆stica, es que no sucumbe a los cantos ultrarreduccionistas de sirenas, a los que tienden las especialidades inconexas, y confiere una ponderaci贸n satisfactoria a otros rubros inexpugnables como la demograf铆a: es decir, la existencia real de los seres humanos en su entorno que la sicosis teol贸gica del mercado pretendi贸 ignorar.

Un punto desconcertante cuan impresionante es su hallazgo sobre la educaci贸n superior, una arma de doble filo, dependiente de los vaivenes del binomio auge-ca铆da: no debemos expandir nuestro sistema de educaci贸n superior mas all谩 de la habilidad de la econom铆a (sic) para absorber a los graduados universitarios, ya que un exceso (隆s煤per sic!) de j贸venes con grados avanzados ha sido una de las causas principales de la inestabilidad en el pasado. Este 煤ltimo aserto puede hacer arder Troya.

As铆 las cosas, la pr贸xima d茅cada tendr谩 un crecimiento r谩pido en el n煤mero de las personas de 20 a帽os, como la protuberancia (sic) juvenil que acompa帽贸 la turbulencia de los 60 y los 70. Todos (sic) estos ciclos parecen alcanzar su pico (sic) en los a帽os de alrededor de 2020.

Turchin se queda en el umbral del colapso de Estados Unidos (quiz谩 por no constituir una civilizaci贸n propiamente dicha en el sentido braudeliano, pese a los delirios alucinatorios de Samuel Huntington, un b谩rbaro fundamentalista WASP: blanco, anglosaj贸n, protestante), lo cual diagnostica impecablemente para otras civilizaciones (primordialmente, en Asia Menor) y aporta una nota de previsi贸n salutaria que, dadas las tendencias perturbadoras, ser谩 muy dif铆cil implementar debido a la plutocracia reinante en Estados Unidos: los registros muestran que las sociedades pueden evitar el desastre. Necesitamos buscar v铆as para mejorar los efectos negativos de la globalizaci贸n (隆extra s煤per sic!) sobre el bienestar de las personas. 驴Existe, acaso, otra v铆a, que no sea el Renacimiento humanista (Ver Hacia la desglobalizaci贸n, Jorale Editores, 2007) que hemos pregonado y propugnado?

Sugiere que la desigualdad econ贸mica, acompa帽ada del brote de deuda p煤blica, puede ser abordada mediante tasas de impuestos m谩s progresivas.

驴Ser谩 suficiente para evitar el colapso, cuando el mismo Peter Turchin en sus luminosos libros ha indicado la existencia multifactorial que ha derrumbado a los imperios?

Con o sin metr铆a de cualquier especie, 驴cu谩l ha sido el imperio que haya podido eludir su entrop铆a, consustancial a las civilizaciones que sufren su senescencia ontol贸gica y teleol贸gica?

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Marzo 4th, 2010 at 8:04 am

隆Cuidado Trichet con lo que dices ma帽ana!, de Daniel Bad铆a en Expansi贸n

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Con los nervios a flor de piel por la tragedia griega, el Banco Central Europeo (BCE) afronta una de sus reuniones m谩s importantes desde que estall贸 la crisis. El OBCE, comit茅 de expertos consultado por EXPANSI脫N, llama a la prudencia porque el anuncio de la retirada de las medidas de apoyo a la banca puede tumbar de nueva la confianza.

“Esta reuni贸n ser谩 especialmente significativa para los mercados”, indica Jos茅 Luis Mart铆nez, estratega en Espa帽a de Citi. Adem谩s de que se dejen de celebrar subastas a un plazo de seis meses o de que se clarifique hasta cu谩ndo durar谩 la barra libre de liquidez, “algunos miembros del BCE han anticipado que podr铆a optarse por convocar ya repos a tipo de inter茅s variable, frente al fijo actual, pero existe el riesgo de que se den un tropez贸n si finalmente lo hacen”, a帽ade Mart铆nez.

La reuni贸n de la instituci贸n monetaria se celebra en un momento de elevado riesgo soberano, a la espera de que en Europa se tome una decisi贸n sobre un apoyo concreto a Grecia. Pero, por otro lado, la econom铆a muestra de nuevo cierta debilidad -ma帽ana el BCE actualiza sus previsiones sobre el PIB y la inflaci贸n-, con el consecuente impacto sobre la banca y los mercados. “Dado que la situaci贸n econ贸mica sigue siendo incierta, para que la recuperaci贸n no pierda empuje en el corto plazo y se consolide en el medio plazo, es necesario continuar apoyando la actividad con medidas discrecionales”, sostiene Sim贸n Sosvilla, profesor de la Universidad Complutense de Madrid.

Los 煤ltimos datos de liquidez y cr茅dito vuelven a mostrar una elevada debilidad, especialmente en los que respecta a pr茅stamos a empresas. “El BCE debe tener mucho cuidado con los anuncios que haga sobre su plan de retirada de las ayudas de liquidez, que pueden afectar todav铆a m谩s negativamente a la evoluci贸n futura de su demanda interna, puesto que el crecimiento del cr茅dito en la eurozona sigue siendo negativo”, explica Guillermo de la Dehesa, presidente del OBCE.

Por ello, el contexto actual obligar铆a al BCE a ralentizar su estrategia de salida de la crisis. “La retirada de las medidas no convencionales llevar谩 m谩s tiempo del que se podr铆a haber pensado hace unos meses”, seg煤n Mayte Ledo, economista jefe de Escenarios Econ贸micos Financieros de BBVA.

M谩s bien, parece que la instituci贸n podr铆a anunciar nuevas medidas para favorecer la liquidez. Seg煤n publica Bloomberg, el BCE podr铆a prestar las c茅dulas que ha ido adquiriendo en el mercado primario y secundario, dentro de su programa de 60.000 millones de euros, a otras entidades financieras a cambio de una comisi贸n. Por ahora, ha adquirido m谩s de 39.000 millones de euros de este tipo de activos respaldados por la cartera de pr茅stamos del emisor.

Por otro lado, seg煤n publica hoy el peri贸dico alem谩n, Handelsblatt, los ministros de finanzas europeos est谩n presionando al BCE para que califique la deuda de los pa铆ses soberanos, algo que compete en estos momentos a las agencias de r谩ting, S&P, Moody’s y Fitch Ratings.

Impacto de la ca铆da del euro

Los economistas ven positiva la ca铆da del euro. La divisa europea registra en estos instantes un avance del 0,3% frente al d贸lar, hasta los 1,3656 d贸lares por euro, aunque en el a帽o se ha dejado ya un 4,66%. “La depreciaci贸n del euro contribuir谩 a mejorar el panorama exportador en los pr贸ximos trimestres”, a帽ade 脕ngel Ubide, director de an谩lisis de Tudor Investment.

Aunque este movimiento no est谩 exento de riesgos. “La depreciaci贸n del euro puede ayudar a proporcionar un cierto est铆mulo expansivo, si bien las razones que subyacen en la misma puedan complicar a medio plazo la gesti贸n de la pol铆tica monetaria en la eurozona”, justifica Daniel Manzano, socio director de AFI.

Written by Reggio's

Marzo 4th, 2010 at 8:01 am

Posted in Econom铆a, Internacional

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