La CE, ¿agente especulador?, de Albert Juanola en La Vanguardia
TRIBUNA
A diferencia del 2008, cuando sí había escasez real, ahora la subida del precio de los cereales es meramente especulativa
El anuncio de Rusia de que no va a exportar temporalmente cereales ha disparado las alarmas en países importadores, como España, que compra más de ocho millones de toneladas anuales.
El resultado es de nuevo una profunda alteración del mercado de materias primas, especialmente de los cereales, con un espectacular incremento del precio de los mismos en un plazo muy corto, según un patrón claramente especulativo.
Esta situación va en detrimento primero de los que emplean el cereal como materia prima – los ganaderos, entre otros-,aunque finalmente repercute en todos los eslabones de la cadena alimentaria, hasta el consumidor, como sucedió hace dos años.
Esta previsible volatilidad beneficia sólo a quien tiene posibilidad de especular, que no a los agricultores – aunque algunos ya están reteniendo su producción ante la perspectiva de precios mayores-,ya que como quedó patente hace tan sólo dos años, a medio plazo con la desaparición de parte importante de sus primeros clientes – las explotaciones ganaderas-se ven igualmente perjudicados.
El vacuno de carne español, del que viven más de 1.500 familias en nuestro país, por sus especiales características – producción de ciclo largo, alta dependencia de los cereales para la alimentación etcétera-,tiene muy presente la grave crisis sufrida en el 2008, con pérdidas cercanas a los 200 euros por animal. Entonces el incremento de precios de los cereales originó el aumento de hasta el 40% del precio de los piensos, y este a su vez el cierre en nuestro país de más del 20% de las explotaciones de cebo de vacuno.
La diferencia es que entonces sí había una escasez real de cereales a nivel mundial y un agotamiento de los stocks públicos y privados, mientras que ahora la subida de las cotizaciones de estas materias primas es meramente especulativa. De hecho, la CE prevé que la cosecha de cereales supere este año los 285 millones de toneladas, mientras que en el 2007 la producción fue de 255 millones, y el stock comunitario de intervención asciende actualmente a seis millones de toneladas.
Es imprescindible que la CE apruebe de una vez por todas medidas estructurales en el marco de la PAC que eviten este tipo de movimientos especulativos en mercados tan sensibles. Aunque realmente y antes de que sea tarde para la ganadería europea, sería suficiente con que hiciera una simple declaración de intenciones, la de liberar inmediatamente su stock de intervención si los precios de los cereales no recuperan una situación acorde a la realidad entre oferta y demanda.
¿O es que la CE pretende convertirse en un agente especulador más a la búsqueda del mayor beneficio para su stock de intervención? Sea como fuere, resulta inadmisible que, con un futuro de déficit de proteína animal en el mundo, se permita poner una vez más en peligro la producción ganadera interna dejándola en manos de países terceros.
Albert Juanola. Presidente de Asoprovac.
