La pol铆tica del desastre econ贸mico, de Immanuel Wallerstein en La Jornada
El hecho es que el mundo est谩 apenas en el inicio de una depresi贸n que durar谩 bastante y que se pondr谩 mucho peor de lo que es ahora. El asunto inmediato para los gobiernos no es c贸mo recuperarnos, sino c贸mo sobrevivir al creciente enojo popular que, sin excepci贸n, enfrentan todos.
Comencemos con las realidades econ贸micas del presente. Casi todo el mundo 鈥揼obiernos, empresas, individuos鈥 ha estado viviendo por encima de su ingreso durante los 煤ltimos 10 o 30 a帽os, y lo ha hecho pidiendo prestado. El mundo se hizo fr铆volo con ingresos inflados y un consumo tambi茅n inflado. Pero las burbujas tienen que estallar. Ahora, 茅sta ha estallado (o de hecho varias burbujas estallaron). La imposibilidad de continuar por este sendero ha penetrado en la conciencia y de repente todos se asustan de que se les agota el dinero real: gobiernos, empresas e individuos.
Cuando ese miedo se apodera de la gente, 茅sta deja de gastar y de prestar. Y cuando gastar y prestar bajan significativamente, las empresas dejan de producir o disminuyen su paso. Pueden cerrar por completo, o por lo menos despedir trabajadores. Esto es un c铆rculo vicioso, debido a que cerrar o despedir trabajadores conduce a reducir la demanda real y causa una reticencia adicional a gastar o prestar. Se le llama depresi贸n y deflaci贸n.
Hasta el momento, el gobierno de Estados Unidos, que todav铆a est谩 en posici贸n de pedir dinero prestado o imprimir dinero, intenta lanzar alg煤n dinero nuevo a la circulaci贸n. Esto podr铆a funcionar si el gobierno lanzara grandes cantidades de este dinero, y lo circulara sabiamente. Pero es muy probable que no lo haga con sabidur铆a. Y es muy probable que lanzar la cantidad que podr铆a funcionar no signifique mucho m谩s que crear otra burbuja. Y el d贸lar caer铆a entonces mucho m谩s r谩pido que las otras divisas, hundiendo el 煤ltimo soporte importante de la econom铆a-mundo.
Entre tanto, hay menos y menos dinero para el consumo diario de todo tipo para 90 por ciento inferior de la poblaci贸n del mundo (y tampoco se ve muy bien la cosa para 10 por ciento superior). La gente comienza a inquietarse. Justo el pasado mes, hemos visto gente que protesta en las calles por las dificultades econ贸micas, en un n煤mero creciente de pa铆ses 鈥揋recia, Rusia, Letonia, Gran Breta帽a, Francia, Islandia, China, Corea del Sur, Guadalupe, Reunion, Madagascar, M茅xico鈥 y probablemente en muchos m谩s que no se notan a煤n en la prensa mundial. De hecho, ha estado relativamente leve hasta ahora, pero los gobiernos, todos, est谩n en gran tensi贸n.
驴Qu茅 hacen los gobiernos cuando su principal preocupaci贸n es lidiar con el desasosiego interno? Tienen en realidad dos opciones: disparar a los manifestantes o apaciguarlos. Dispararles funciona solamente hasta cierto punto. Para empezar, los agentes de esta fuerza deben estar tambi茅n lo suficientemente remunerados y deseosos de hacerlo. Y cuando hay un descalabro econ贸mico, arreglar esto no es f谩cil para los reg铆menes.
Entonces los reg铆menes comienzan a apaciguar a sus poblaciones. 驴C贸mo? Primero que nada mediante el proteccionismo. Todo el mundo ha comenzado a quejarse del proteccionismo de los otros pa铆ses. Pero los quejosos lo practican tambi茅n. Y le sacar谩n mucho m谩s provecho. Todos los economistas neoliberales nos dicen que el proteccionismo empeora la situaci贸n econ贸mica general. Tal vez eso sea cierto, pero es bastante irrelevante en lo pol铆tico cuando hay gente en las calles que quiere empleos 隆ahora!
La segunda forma en que los gobiernos apaciguan cuando hay desasosiego es mediante las medidas de bienestar socialdem贸crata. Pero para emprenderlas los gobiernos necesitan dinero. Y los gobiernos obtienen dinero de los impuestos. Todos los economistas neoliberales nos dicen que subir impuestos (de cualquier tipo) durante un descalabro econ贸mico torna la situaci贸n econ贸mico general a煤n m谩s dif铆cil. Eso puede ser cierto, pero en el corto plazo tambi茅n eso es irrelevante. La cosa es que en un descalabro, la recepci贸n de impuestos cae. Los gobiernos no pueden lidiar ni siquiera con los gastos actuales, ya no digamos con el pago de gastos mayores. As铆 que impondr谩n impuestos de un modo o de otro.
Finalmente, el tercer modo de apaciguar es mediante una saludable dosis de populismo. La brecha real de ingresos entre uno por ciento superior y 20 por ciento inferior dentro de los pa铆ses y a escala mundial ha crecido enormemente en los 煤ltimos 30 a帽os. La brecha se reducir谩 ahora a la m谩s normal
que exist铆a en 1970, que sigue siendo muy grande, pero de alg煤n modo menos escandalosa. Como tal, tenemos gobiernos que hablan ahora de un tope al ingreso
para los banqueros, como sucede en Estados Unidos y Francia. O se puede procesar a la gente por corrupci贸n, como en China.
Es un poco como estar en el sendero del tornado. Lo peor puede caerle a los gobierno de repente. Cuando eso ocurra, tendr谩n apenas unos minutos para refugiarse en sus s贸tanos. Cuando el tornado haya pasado, y si queda alguien vivo, uno sale a evaluar el da帽o. Resultar谩 que los da帽os son muy extensos. S铆, puede uno reconstruir. Pero ah铆 es donde comienza la verdadera discusi贸n. 驴C贸mo puede uno reconstruir, y qu茅 tan justamente uno comparte los beneficios de la reconstrucci贸n?
驴Cu谩nto tiempo durar谩 el sombr铆o panorama? Nadie lo sabe ni puede estar seguro, pero probablemente un buen n煤mero de a帽os. Entretanto, los gobiernos enfrentan periodos electorales, y los votantes no ser谩n afables con los gobernantes. El proteccionismo y los programas de bienestar socialdem贸crata le sirven a los gobiernos del mismo modo que un s贸tano sirve durante un tornado. La cuasi nacionalizaci贸n de los bancos es otro modo de refugiarse en los s贸tanos.
Lo que la gente debe pensar es qu茅 vamos a hacer cuando emerjamos del s贸tano, cuando sea que esto ocurra, y prepararnos para ello. La pregunta fundamental es c贸mo vamos a reconstruir. 脡sa ser谩 la batalla pol铆tica real. El paisaje ser谩 poco familiar. Y toda nuestra ret贸rica anterior ser谩 sospechosa. El punto clave que hay que reconocer es que reconstruir nos puede llevar a un mundo mucho mejor, pero tambi茅n nos puede meter a uno peor. En cualquier caso, ser谩 uno muy diferente.
漏 Immanuel Wallerstein
Traducci贸n: Ram贸n Vera Herrera
