No saben, no contestan, de Juan Torres L贸pez en Econom铆a de la Fundaci贸n Sistema
Mi disc铆pulo y colaborador Alberto Garz贸n intervino hace unos d铆as en el programa de debate pol铆tico de TVE, 鈥59 segundos鈥, y en un momento dado pregunt贸 a los representantes de los partidos all铆 presentes que estaban proponiendo recortes de gasto p煤blico para salir de la crisis que dijeran un solo pa铆s que hubiera salido de una crisis como la actual por esa v铆a.
Nadie le contest贸. Los representantes de los partidos que proponen esas pol铆ticas siguieron insistiendo en sus propuestas de recortes habl谩ndose a s铆 mismos o a sus potenciales votantes pero sin tener en cuenta las objeciones de los dem谩s, sin que el hecho de que alguien les indique que sus propuestas no han funcionado nunca les afectase lo m谩s m铆nimo. Les da igual.
Es una an茅cdota que refleja c贸mo se hace pol铆tica hoy d铆a en Espa帽a, la continuada p茅rdida de calidad de una democracia que permite gobernar o hacer oposici贸n cada vez m谩s al margen del debate, sin necesidad de recurrir al di谩logo, sin o铆r a los dem谩s y, por supuesto, ni siquiera a los propios votantes. Y, por tanto, sin que los pol铆ticos asuman responsabilidad alguna por lo que afirman o por las razones o sinrazones de lo que hacen. Da igual que el argumento que se d茅 para justificar una medida o una propuesta pol铆tica tenga m谩s o menos fundamento, que alguien lo ponga en cuesti贸n de la manera m谩s contundente. Ancha es Castilla.
La crisis est谩 siendo un buen escaparate de este tipo de conductas precisamente porque se le est谩 dando un tratamiento basado en el falseamiento continuo de la realidad y en la manipulaci贸n de la experiencia y de los datos para poder salvaguardar los intereses de los m谩s poderosos.
A pesar de que despu茅s de aplicarlas en varias ocasiones nunca se ha logrado una mejora del empleo por su causa, se sigue afirmando que hay que llevar a cabo reformas laborales flexibilizadoras para salir de la crisis y combatir el paro. A pesar de que los escenarios que se han hecho en diversas ocasiones nunca han acertado, se sigue insistiendo en que los estudios demuestran que hay que disminuir la amplitud y cobertura del sistema de pensiones p煤blicas para poder sostenerlo. A pesar de que con ello solo se est谩 consiguiendo que las econom铆as vuelvan a deprimirse, se contin煤a diciendo que las pol铆ticas de recortes de gasto son las que van a dinamizarlas. A pesar de que la estrategia de salvar a los accionistas de los bancos proporcion谩ndoles dinero sin l铆mite para que tapen sus agujeros de capital no est谩 garantizando que se recupere el cr茅dito, sino que m谩s bien ha provocado lo contrario, los gobiernos insisten en que es imprescindible hacerlo para que vuelva la financiaci贸n, y se disponen a inyectarles otros vergonzosos cientos de miles de millones de euros.
Se han volatilizado muchas cosas en esta crisis pero quiz谩 primera sea la rendici贸n de cuentas en la vida pol铆tica. Los partidos en el gobierno han podido hacer lo contrario de lo que hab铆an ofrecido a los ciudadanos que los llevaron al poder, las autoridades han podido hacer una cosa y la contraria sin necesidad de justificar o de responder por sus comportamientos contradictorios. Se ha mentido continuamente, afirmando que los Bancos estaban bien para afirmar semanas m谩s tarde que quebraban, que hab铆a brotes verdes que anunciaban la salida del t煤nel o que se hab铆an llevado a cabo reformas que nunca se han aplicado.
En el caso de la Banca se llega al paroxismo dado su papel central como causantes de la crisis. Si escandalosas han sido las constantes inyecciones de liquidez y las ayudas incluso secretas para mantenerla artificialmente a salvo, quiz谩 lo sean a煤n m谩s las reformas normativas que le vienen permitiendo manipular constantemente sus balances, disimular el deterioro de sus activos y la p茅rdida de capital que le han venido provocando en los 煤ltimos a帽os su gesti贸n irresponsable y fraudulenta y las pol铆ticas que han promovido para lograr la generaci贸n artificial y desorbitada de deuda que va a hacer de esta crisis algo mucho m谩s da帽ino de lo que hasta ahora hemos contemplado.
De nada de eso parece que haya que responder. Y eso pone de relieve que para salir de la crisis tambi茅n es imprescindible establecer un sistema eficaz de rendici贸n de cuentas porque solo de esa manera se podr谩 evitar que se contin煤en adoptando medidas contrarias a las preferencias ciudadanas y tan completamente in煤tiles para resolver los problemas como las que se est谩n aplicando para fortalecer a la banca y a los grandes grupos empresariales.
La pol铆tica econ贸mica se est谩 convirtiendo, sin deliberaci贸n social posible y sin exigencia de responsabilidad alguna, muy especialmente en la Uni贸n Europea, en un discurso totalitario radicalmente incompatible con la democracia incluso en su sentido m谩s d茅bil. Y es lamentable que a las puertas de un periodo electoral tan decisivo para nuestro pa铆s y para todos sus ciudadanos los grandes partidos hayan apostado conscientemente, en materia econ贸mica, por el autismo que denunciaron hace a帽os los estudiantes franceses, es decir, por dar por buenas las medidas que proponen sin someterlas al filtro de la experiencia y del debate social, y sin proponer nuevos mecanismos de rendici贸n de cuentas ante su electorado, bien sea cuando gobiernen o cuando est谩n en la oposici贸n (en donde, como hemos visto en estas dos 煤ltimas legislaturas, se puede ser incluso mucho m谩s irresponsable y hacer m谩s da帽o a la econom铆a que desde los propios gobiernos).
Mientras no haya posibilidad de evitar que un l铆der como Rajoy advierta ya que va a dar m谩s dinero a los bancos en contra de la opini贸n mayoritaria de la poblaci贸n, que se sigan realizando recortes en derechos sociales y estructuras de bienestar a pesar de que eso est谩 en contra de los deseos de la inmensa mayor铆a, o que los grandes partidos y sus gobiernos act煤en sin saber nada de ello y sin contestar a las demandas sociales costar谩 mucho trabajo creerse que vivimos en una verdadera democracia, por mucho que nos ofrezcan votarles o no cada cuatro a帽os, como si entre medias no hubiera pasado nada.
Juan Torres L贸pez es catedr谩tico de Econom铆a Aplicada en la Universidad de Sevilla y miembro del Consejo cient铆fico de ATTAC-Espa帽a. Su web personal: www.juantorreslopez.com
