Sospechosos habituales, de Ángel de la Fuente en Expansión
ahora mismo
Ya podemos descansar tranquilos e irnos a la playa unos días. Tras el pánico bursátil de la última semana, ya tenemos la solución del problema: prohibir las ventas en corto!
Una vez más, la responsabilidad de todo lo que está ocurriendo en las economías y mercados financieros es de los “sospechosos habituales”, es decir los malvados hedge funds. Esta película ya la hemos visto antes. Y no me refiero a la fantástica obra de la factoría Hollywood de 1995 del director Bryan Singer, si no a la anterior prohibición de las ventas en corto de hace tres años, tras la caída de Lehman Brothers y la crisis de liquidez que le acompañó. Ya sabemos cómo acabó aquella película.
Mientras nuestros gobernantes no quieran ver los problemas de fondo que azotan a nuestra economía global e insistan en “matar al mensajero”, será extremadamente difícil poder salir del círculo vicioso en que estamos atrapados. El gigantesco problema real se resume en dos: deuda masiva y ausencia de crecimiento. Todo lo que los gobernantes y autoridades monetarias hagan debe tener como objetivo solucionar ambas lacras del siglo XXI.
Prohibir las ventas en corto es como si un paciente que sufre un cáncer avanzado y además tiene dolor de cabeza va al médico y este le da una aspirina y le envía a casa. Lo que el enfermo necesita es quimioterapia urgente, a no ser que el doctor haya tirado la toalla porque no ve solución posible.
Una cosa diferente es tratar de detener la divulgación de rumores falsos e irresponsables. Pero, en ese caso, no matemos moscas con cañonazos. Si un medio difunde un rumor falso que provoca una venta masiva de las acciones de un banco y la consiguiente pérdida de miles de millones de euros, hay que actuar con todo el peso de la ley contra ese medio, del mismo modo que ocurre (sobre todo en Estados Unidos) con los profesionales de la industria financiera que usan información confidencial o extienden rumores falsos para beneficiarse y ganar dinero. Ambos deben pagar por ese delito e ir a la cárcel. Y ese medio debería cerrarse.
Nuestros gobernantes no deberían desperdiciar un solo minuto en nada que no trate de encontrar el modo de reducir el déficit y crear empleos y crecimiento que, al final, es la única manera de que los países puedan pagar sus deudas.
En un encuentro reciente con gestores de hedge funds en Nueva York, el viceministro de finanzas alemán les decía que ésta es una “guerra” contra el euro iniciada por los malvados gestores pero que ellos la iban a perder porque “nosotros tenemos más dinero”. Mientras nuestros gobernantes sigan obcecados con su idea de que los hedge funds son “los malos” y hay que derrotarlos, demuestran que no se enteran de cómo funcionan los mercados ni de qué es lo que verdaderamente falla. Por cierto, uno de los gestores le dijo: “ustedes no tienen ningún dinero, todo lo deben”.
Ángel de la Fuente. Presidente del Club Gardoqui, el principal think tank de España en EEUU, con sede en NY. También es country head de Kepler Capital Markets en Norte América.
