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Una suciedad chiquita, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Hay guerras sucias de todo tipo, enormes como la que seg贸 la vida de 30.000 personas inermes a manos de la m谩s reciente dictadura militar argentina. Otras son chicas y, al parecer, el Pent谩gono habr铆a desatado una contra Julian Assange, el coordinador del sitio WikiLeaks que difundi贸 75.000 mil documentos internos de las fuerzas armadas que combaten en Afganist谩n (ver P谩gina/12, 29/7/10). Abundan en informes sobre matanzas de civiles y ejecuciones extrajudiciales, entre muchas otras cosas, y su publicaci贸n en peri贸dicos importantes puso los pelos de punta a la Casa Blanca.

Assange, ciudadano australiano que reside actualmente en Suecia, fue acusado de violar a dos mujeres y todo result贸 muy extra帽o. La fiscal Mar铆a H盲ljebo Kjellstrand emiti贸 en las 煤ltimas horas del viernes 20 una orden de arresto contra Assange en raz贸n de la denuncia de las dos presuntas violadas, que afirmaban que lo fueron en un espacio de tres d铆as. Eva Finn茅, la fiscal general, anul贸 la orden 24 horas despu茅s por falta de pruebas. Declar贸 que estaba en curso una investigaci贸n por acoso sexual, un delito mucho menos grave que la violaci贸n para la Justicia sueca (www.telegraph.co.uk, 22/8/10). Lo mejor vino despu茅s.

Una de las dos mujeres dio marcha atr谩s r谩pidamente: el domingo dijo al diario Aftonbladet que la sorprend铆a el cargo de violaci贸n propinado a Assange, neg贸 que hubiera violencia en el encuentro que tuvieron y sugiri贸 que, en realidad, hab铆an discutido porque 茅l se negaba a usar cond贸n. En tanto, el ombudsman del sistema judicial orden贸 que se investigue c贸mo se filtr贸 la noticia a la prensa, ya que apenas hab铆an transcurrido minutos entre la emisi贸n de la orden de arresto y su aparici贸n en un tabloide. Seg煤n el brit谩nico The Guardian, la informaci贸n habr铆a sido proporcionada por la polic铆a sueca (www.guardian.co.uk, 22/8/10). Curioso, s铆.

Assange se apresur贸 a se帽alar con el 铆ndice al Pent谩gono, que calific贸 de 鈥渁bsurda鈥 esa pretensi贸n. 鈥淓l 11 de agosto 鈥搒e帽al贸 Assange鈥, los servicios de inteligencia de Australia me advirtieron que deb铆a esperar cosas de este tipo鈥 (//news.smh.com.au, 24/8/10). Afin贸 luego esta imputaci贸n: 鈥淣o tenemos evidencias directas de que esto viene de la inteligencia estadounidense o de alguna otra. Algo podemos sospechar pensando a qui茅n beneficia la historia鈥. No parece casual que el esc谩ndalo estalle ahora: Assange hab铆a prometido publicar otros 15.000 documentos secretos de la guerra de Afganist谩n y ofreci贸 al Pent谩gono que los leyera antes para borrar todo aquello que pod铆a afectar el curso de la guerra y/o la seguridad de los informantes. El Pent谩gono se neg贸: su pol铆tica es borrar a WikiLeaks de la faz de Internet.

Otra extravagancia. Una de las mujeres afirm贸 que hab铆a conocido a la otra en una conferencia impartida por Assange (www.telegraph.co.uk, 22/8/10). No existen estad铆sticas sobre el n煤mero de violadas que asisten a las conferencias de sus violadores, pero no deben ser muchas. Seg煤n The Telegraph, la segunda se acerc贸 a la primera, le confi贸 lo sucedido y logr贸 que 茅sta la acompa帽ara a la polic铆a para presentar la denuncia. 驴Es que las mujeres que padecen esa b谩rbara violencia se reconocen a primera vista?

Algo interesante: la entrevistada por Aftonbladet 鈥渄escart贸 la idea de muchos te贸ricos de la conspiraci贸n de que las incriminaciones de violaci贸n se deb铆an a alguna 鈥榮ucia trampa鈥 por la actitud de desaf铆o al gobierno de EE.UU. asumida por WikiLeaks. Dijo: 鈥楲os cargos contra Assange no fueron, desde luego, orquestados por el Pent谩gono鈥欌. Un 鈥渄esde luego鈥 que no puede evitar el olor a excusa anticipada. En particular, porque el Pent谩gono difundi贸 las acusaciones por Twitter con bastante frenes铆.

Scott Horton revel贸 hace meses la existencia de un documento clasificado del Centro de Inteligencia del Ej茅rcito que subrayaba la necesidad de no limitarse a anular los servidores y las bases de datos de WikiLeaks: adem谩s hab铆a que neutralizar a los individuos que operan el sitio (//file.wikileaks.org, 15/3/10). En las 32 p谩ginas del informe se nombra a Assange a saciedad, se califica de 鈥渁cto delictuoso鈥 su labor y se aboga por incoar un proceso que 鈥渓ogre con 茅xito destruir el centro de gravedad鈥 de WikiLeaks. Ese centro no es otro que Assange mismo.

Las denuncias contra el australiano fueron precedidas de una campa帽a contra Bradley Manning, analista de inteligencia preso en Kuwait por filtrar a WikiLeaks el video Asesinato colateral. Filmado desde un helic贸ptero Apache, muestra claramente el asesinato de un miembro de la agencia Reuters y el ataque a quienes acudieron a ayudarlo, entre ellos dos adolescentes que resultaron heridos. Manning es sospechoso de pasar los documentos que Assange difundi贸 y la campa帽a se centr贸 en su condici贸n declarada de gay. T铆pico de EE.UU.: es notorio que las noticias, ciertas o falsas, sobre la sexualidad de un pol铆tico, un candidato, un periodista, pueden acabar con su carrera. Casi le quitan la presidencia a Bill Clinton.

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Agosto 26th, 2010 at 9:02 am

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Bajas silenciosas, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Se producen en soledad y secreto entre los efectivos estadounidenses que combaten o combatieron en las guerras que W. Bush lanz贸 y Barack Obama contin煤a. Junio fue el mes m谩s cruel: se suicidaron 32 soldados, un n煤mero superior al de cualquier mes de la guerra de Vietnam. Once no estaban en actividad y siete de los restantes cumpl铆an servicio en Irak y/o Afganist谩n. Son cifras oficiales (www.defense.gov, 15-7-10). En el 2009 segaron su propia vida 245 efectivos y la cifra se superar铆a este a帽o: 145 se suicidaron en el primer semestre y 1713 lo intentaron sin 茅xito. La tasa es m谩s alta que la correspondiente a la poblaci贸n civil de EE.UU.

El militar Tim Embree testimoni贸 el 25 de febrero ante la Comisi贸n de Asuntos relativos a los Veteranos de la C谩mara de Representantes. Declar贸 en nombre de los 180.000 asociados de Veteranos Estadounidenses de Irak y Afganist谩n (IAVA, por sus siglas en ingl茅s), pa铆ses a los que fue enviado a combatir dos veces. 鈥淓l a帽o pasado se quitaron la vida con sus propias manos m谩s efectivos de los que cayeron en combate en Afganist谩n 鈥搒e帽al贸鈥. La mayor铆a de nosotros conoce a un compa帽ero que lo hizo al regresar a casa y los guarismos no incluyen siquiera a quienes se suicidan al terminar su servicio: est谩n fuera del sistema y sus muertes suelen ser ignoradas鈥 (//iava.org, 15-7-10). Tal vez no fueran seres humanos, apenas material desechable.

Embree record贸 las cifras publicadas por el semanario Army Times, que divulga noticias del ej茅rcito y posibilidades de carrera en la instituci贸n: 鈥18 veteranos se suicidan cada d铆a y se registra un promedio mensual de 950 intentos suicidas entre veteranos que reciben del departamento federal correspondiente alg煤n tipo de tratamiento (www.armytimes.com, 26-4-10)鈥. Se trata de veteranos de todas las guerras que EE.UU. desat贸 en tierras extranjeras y padecen, en general, de PTSD. Antes se lo llamaba neurosis de guerra o fatiga de combate o shock y aun otros nombres. El PTSD los re煤ne a todos.

La publicaci贸n mensual Archives of General Psychiatry dio a conocer una investigaci贸n independiente sobre 18.300 soldados examinados a los tres meses y al a帽o de ser enviados a Irak: del 20 al 30 por ciento sufr铆an de PTSD y una depresi贸n profunda agobiaba al 16 por ciento (//archpsyc.amaassn.org, junio de 2010). Se explica la dificultad de los veteranos para reintegrarse a la vida civil, la violencia hogare帽a que protagonizan, los matrimonios rotos, la drogadicci贸n y los suicidios. A fines del 2009, seg煤n cifras del Departamento de Veteranos del gobierno, m谩s de 537 mil de los 2,04 millones que sirvieron en Irak y Afganist谩n pidieron atenci贸n m茅dica (www.ptsd.va.gov, febrero 2010).

La dificultad se agrava porque regresan a un pa铆s con un desempleo cada vez mayor. Seg煤n una investigaci贸n de la IAVA, el 14,7 de los veteranos son desocupados, un 5 por ciento superior al promedio nacional (//iava.org, 2-4-10). Aumenta as铆 el n煤mero de los que han perdido su vivienda. Un informe de la National Coalition for the Homeless indica que el 33 por ciento vive a la intemperie y que un mill贸n y medio corre el riesgo de quedarse sin techo debido a la pobreza y la falta de apoyo oficial (www.nchv.org, septiembre 2009). Est谩n ausentes de estas cifras los veteranos f铆sicamente incapacitados para buscar y mantener un trabajo.

Kevin y George Lucey, padres de un soldado que se quit贸 la vida, contaron una de las tantas historias que los n煤meros ocultan. El 22 de junio del 2004, su hijo Jeff, de 23 a帽os, se colg贸 en el s贸tano de la casa (www.democracynow.org, 9-8-10). Era cabo del cuerpo de marines y hab铆a regresado de Irak en julio del a帽o anterior. La madre relat贸 que al mes de participar en la invasi贸n enviaba cartas a su novia en las que hablaba de las 鈥渃osas inmorales鈥 que 茅l estaba haciendo. Una vez en el hogar, Jeff comenz贸 a soltar frases inconexas sobre Nasiriya, la ciudad al sudeste de Bagdad en la que tuvo lugar la primera gran batalla de los invasores contra el ej茅rcito regular iraqu铆. Un d铆a recibi贸 a su hermana Amy con l谩grimas en los ojos dici茅ndole que era un asesino. Antes de suicidarse, dej贸 sobre su cama las chapas de identificaci贸n de dos efectivos iraqu铆es que hab铆a matado aunque no portaban armas. Jeff sol铆a mirarlas con frecuencia.

Los psiquiatras y psic贸logos militares carecen de conocimientos para enfrentar estas dolencias. Mark Russel, comandante de la Marina especializado en enfermedades mentales, descubri贸 que el 90 por ciento del personal que cumple esas funciones no tiene la formaci贸n necesaria para atender el PTSD. Se limita a prescribir drogas como el Paxil, el Prozac o el Neurontin, que acent煤an y hasta producen los s铆ntomas, y a devolver a los soldados a sus unidades (www.usatoday, 17-1-07).

El lunes pasado, el presidente Obama declar贸 ante una convenci贸n de veteranos discapacitados en Atlanta que su gobierno estaba haciendo los m谩ximos esfuerzos para prevenir el suicidio y otras consecuencias del PTSD. Para el padre de Jeff, eso es pura hipocres铆a.

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Agosto 12th, 2010 at 8:01 am

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La gran tenaza, de Juan Gelman en P谩gina 12

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EE.UU. no renuncia al sue帽o de un imperio ganado a fuerza militar. Obama anunci贸 con p铆fanos y tambores la vuelta a casa de una buena parte de los efectivos que combaten en Irak, pero a no pocos les tocar谩 volver a Afganist谩n. Las cosas andan mal por all铆, aumenta el n煤mero de bajas y la opini贸n p煤blica estadounidense se cansa cada vez m谩s de la guerra: una encuesta reciente de USA Today/Gallup revela que el apoyo en la materia descendi贸 al 36 por ciento del 48 por ciento registrado en febrero (www.usatoday.com, 3/8/10). Por lo dem谩s, de hecho y seg煤n datos oficiales, la retirada de tropas de Irak s贸lo reducir谩 el n煤mero de las que combaten en los dos pa铆ses de 177.000 a 146.000 en septiembre, menos del 20 por ciento (www.whitehouse.gov, 2/8/10). Y no hay fanfarria que valga.

Transcurre en forma menos estruendosa el armado de la tenaza con la que EE.UU. y su s茅quito de la OTAN se propone anular a Rusia y China. Obama y Robert Gates, el jefe del Pent谩gono, declararon en septiembre del 2009 que el plan Bush del escudo antimisiles ser铆a sustituido por un sistema m谩s vasto geogr谩ficamente, cuyo objetivo 煤ltimo es abarcar a toda Europa 鈥搈enos a Rusia y Belor煤s, naturalmente鈥 completando as铆 el cerco que el Kremlin contempla con el ce帽o fruncido. Un mes antes trascendi贸 que el gobierno Obama se inclinaba por la posibilidad de un despliegue antimisil en los Balcanes, Israel y Turqu铆a (UPI, 27/8/09). En febrero de este a帽o fue concertada la ampliaci贸n del escudo mediante bases en Bulgaria y Rumania (Reuters, 4/2/10). El Pent谩gono ha instalado ya una bater铆a de misiles Patriot en el este de Polonia a pocos kil贸metros de la frontera rusa (www.defense news. com, 24/5/10). Unos cien efectivos del ej茅rcito estadounidense se estacionan muy cerca de Kaliningrado.

La base rumana tiene un relieve particular para el gobierno israel铆. Su viceministro de Defensa, Matan Vilna铆, no ocult贸 su dicha: 鈥淰olamos a Rumania, as铆 que podemos operar bien adentro de los pa铆ses 谩rabes vecinos鈥 (www.jpost.com, 30/7/10). Y por primera vez en la historia de Israel, tropas extranjeras 鈥揺stadounidenses, claro鈥 se estacionan por un largo per铆odo en su territorio para maniobras conjuntas de capacitaci贸n en el uso de antimisiles y el manejo de un radar del escudo basado en su territorio desde el 2008.

EE.UU. tambi茅n ha extendido la instalaci贸n de bater铆as de Patriot en el Golfo P茅rsico y emplazar谩 otros equipos de tecnolog铆a avanzada en los pa铆ses 谩rabes 鈥揳migos鈥 del Golfo (//rickrozoff.wordpress.com, 11/5/09). Cabe se帽alar que la capital de Israel y la de Ir谩n est谩n separadas por unos 1600 kil贸metros, distancia que los misiles instalados en territorio israel铆 superan con creces. Y pueden alcanzar, adem谩s, el 谩rea oriental y casi toda la del sur de Rusia, donde se concentran sus fuerzas misil铆sticas. Una casualidad es una casualidad.

El primer blanco para Israel es Ir谩n. Tel Aviv conf铆a en que una vez que comience a bombardearlo, Teher谩n no dejar谩 de responder y Washington intervendr谩 con todo su poder铆o en la nueva guerra. El lobby estadounidense pro-israel铆 ha iniciado una campa帽a para que la C谩mara de Representantes apruebe el proyecto de resoluci贸n 1553 que convalida esa agresi贸n. Su p谩rrafo 4 es muy claro: 鈥淓xpresa (la C谩mara de Representantes) su apoyo al derecho de Israel a emplear todos los medios necesarios para enfrentar y eliminar la amenaza nuclear de Ir谩n, defender la soberan铆a israel铆 y proteger las vidas y la seguridad del pueblo israel铆, incluido el uso de la fuerza militar si no se encontrara una soluci贸n pac铆fica en un tiempo razonable鈥 (//frwebgate.gpo.gov, 20/7/10). Para el lobby pareciera que el 鈥渢iempo razonable鈥 se agot贸.

La Casa Blanca est谩 negociando el establecimiento de otra base terrestre de radar en Bulgaria o Turqu铆a, pero esto no significa que abandone al resto del planeta. Obama visitar谩 la India en noviembre pr贸ximo y espera vender armas a la segunda naci贸n m谩s habitada del mundo. Si el acuerdo se firma durante la visita del mandatario, EE.UU. desplazar谩 a Rusia como el mayor abastecedor de armamento a Nueva Delhi y, adem谩s, ayudar谩 a la India a encarar el ascenso de China. El valor de la compra podr铆a ascender a m谩s de 10 mil millones de d贸lares, seg煤n el diario chino Global Times (www.globaltimes.com, 13/7/10). Las tensiones Washington/ Beijing se agravaron a comienzos de este a帽o, cuando la Casa Blanca confirm贸 que prove铆a a Taiwan de 200 misiles Patriot.

El argumento de que el escudo antimisil es necesario para defender a EE.UU. y Europa de los cohetes iran铆es y coreanos es inquilino del rid铆culo: ni Ir谩n ni Corea del Norte los tienen de semejante alcance. Tal escudo es otro aspecto de la militarizaci贸n del espacio que la Casa Blanca alimenta en su persecuci贸n de energ茅ticos ajenos. Est谩 enfrente la posibilidad de que sus intervenciones b茅licas se prolonguen muchos a帽os todav铆a y no es descartable el peligro de una guerra nuclear.

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Agosto 8th, 2010 at 9:06 am

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Una industria nov铆sima y vigorosa, de Juan Gelman en P谩gina 12

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El lector sin duda recuerda la definici贸n que el general Dwight Eisenhower aplic贸 al conjunto de industrias que engrosan con la producci贸n de armamentos: lo llam贸 el complejo militar-industrial. Desde los atentados del 11/9 hizo su aparici贸n y crece velozmente otro: el de las agencias oficiales y privadas que se dedican al espionaje interior. Su tarea consistir铆a en detectar los intentos de terrorismo en EE.UU. Una investigaci贸n de los periodistas Diana Priest y William M. Arkin revela que el n煤mero de estos organismos asciende por lo menos a 1271 del gobierno y 1931 compa帽铆as particulares y el de su personal, a 854.000 agentes que trabajan en programas establecidos en unos diez mil puntos del pa铆s. La investigaci贸n dur贸 dos a帽os y se public贸 por entregas en The Washington Post (//projects.washingtonpost.com).

El anuncio de la serie despert贸 cierto p谩nico en el Pent谩gono y la Casa Blanca. La oficina del director de Inteligencia nacional emiti贸 un memo interno: 鈥淪e recuerda a los empleados que no deben confirmar ni negar la informaci贸n aparecida en este medio o en cualquier otro. Tambi茅n deben recordar que si periodistas o personas no autorizadas los contactan para averiguar sobre su trabajo, deben informar del hecho al funcionario de seguridad que corresponda鈥 (ww w.wired.com, 16710). Secretos son secretos.

Este enorme aparato de espionaje requiere alojamiento. Desde el 11/9 se han construido y/o se construyen 33 sedes en Washington y sus alrededores. A unos siete kil贸metros al sudeste de la Casa Blanca se erigir谩 la que el Departamento de Seguridad Interior compartir谩 con el cuerpo de guardacostas. El DSI, con s贸lo siete a帽os de existencia, posee sus propios programas, su propia flotilla de veh铆culos blindados y un personal de 230.000 empleados. Pero los problemas no escasean.

La Oficina de Seguridad Nacional intercepta y almacena cada d铆a 1700 millones de emails, llamados telef贸nicos y otros tipos de comunicaci贸n captados mediante distintos equipos electr贸nicos. La repetici贸n de los datos es inevitable y, sobre todo, 驴qui茅n o qui茅nes podr铆an analizarlos y evaluarlos a tiempo? No el teniente general (R) John R. Vines, que alguna vez comand贸 145.000 efectivos en Irak y a quien se le encarg贸 el a帽o pasado que revisara los m茅todos de detecci贸n del Ministerio de Defensa: 鈥淣o conozco ning煤n organismo con la autoridad y la responsabilidad de coordinar todas estas actividades entre servicios y comerciales, o alg煤n proceso en marcha con ese fin 鈥揹eclar贸鈥. La complejidad de este sistema impide describirlo.鈥 La conclusi贸n del general: 鈥淣o podemos determinar con certeza si nos procura m谩s seguridad鈥.

Eficaz o no, el volumen de negocios creado por la labor de seguridad aumenta a pasos agigantados. 鈥淓l 20 por ciento de las organizaciones del gobierno que se dedican a enfrentar la amenaza terrorista se establecieron o remodelaron como consecuencia del 11/9 鈥搒e帽ala la investigaci贸n de The Washington Post鈥. Muchas que exist铆an antes de los ataques se desarrollaron en proporciones hist贸ricas en raz贸n de que el Congreso y el gobierno Bush les otorgaron m谩s dinero del que eran capaces de gastar con responsabilidad.鈥 En efecto: el presupuesto de las actividades de Inteligencia que se anunci贸 p煤blicamente el a帽o pasado asciende a 75 mil millones de d贸lares, 21 veces m谩s que antes de los atentados del 11 de septiembre del 2001. Esta infusi贸n de dinero multiplic贸 el n煤mero de organismos y de agentes.

Esta tendencia ya era clara en el sector privado. A mediados de la d茅cada, la inversi贸n en aparatos y sistemas de seguridad super贸 las ganancias de una industrias tan s贸lida como el cine: 59 mil millones de d贸lares contra 40 mil respectivamente, seg煤n la oficina de investigaci贸n del Departamento de Seguridad Interior (//wyohomelandsecurity.sta te.wy.us, diciembre 2005). El punto de partida fueron los aeropuertos, pero hoy esta industria produce sistemas de detecci贸n de naturaleza qu铆mica, biol贸gica y radiol贸gica, as铆 como dispositivos de seguridad para fronteras, ferrocarriles, puertos y plantas nucleares.

Las principales beneficiarias de este boom son, desde luego, las grandes empresas como Lokheed Martin, Ericsson, Boeing o Raytheon. La megacompa帽铆a Accenture proporciona tecnolog铆as de seguridad en todo el mundo, pero su mejor cliente es el Departamento de Seguridad Interior. En el 2005 declar贸 un ingreso neto de 15,5 miles de millones de d贸lares. Antes del 11/9 no ten铆a empleado alguno que se empe帽ara en temas de seguridad. Ahora su personal es de 20 ejecutivos y 600 trabajadores.

鈥淢uchos organismos de Inteligencia y de seguridad hacen la misma tarea, originan redundancia y gasto鈥, se帽alan los periodistas del Post. Los analistas producen 50.000 informes cada a帽o, imposibles de leer en una sola vida. El gran poeta ingl茅s William Blake dijo que el camino el exceso conduce al Palacio de la Sabidur铆a. En materia de espionaje, a EE.UU. le sucede exactamente lo contrario.

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Julio 25th, 2010 at 9:04 am

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Seguros inseguros, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Crece la desocupaci贸n en EE.UU. y no s贸lo por p茅rdidas recientes del trabajo: vencen los seguros de desempleo y desde el 2 de junio al 12 de julio han cesado a raz贸n de 38 por minuto, unos 55 mil por d铆a, es decir, m谩s de 2,5 millones de trabajadores que en ese lapso perdieron toda protecci贸n. Unos 1,1 m谩s se agregar谩n a fines de julio si no se aprueba un proyecto de ley que extiende la duraci贸n del seguro y que est谩n frenando los republicanos (www.daylykos.com, 12/7/10). El seguro cubre 27 semanas y el n煤mero de los afectados asciende a 6,8 millones, de los que 4,7 millones no tienen ocupaci贸n desde hace m谩s de un a帽o.

Esta tendencia es, desde luego, m谩s marcada desde que se desat贸 la crisis econ贸mica global. Un examen del Centro por el Progreso Estadounidense indica que las extensiones del seguro a nivel federal en la d茅cada de los 鈥50 permitieron que la tasa de desempleo se redujera al 5 por ciento en per铆odos de recesi贸n (www.nelp.org, junio 2010). Actualmente dicha tasa alcanza el 9,7 por ciento. Aunque m谩s de 700 mil desocupados consiguieron empleo en el primer semestre de este a帽o, a este ritmo llevar铆a dos a帽os reducir su proporci贸n al 7,2 por ciento, como ocurri贸 en la recesi贸n de 1985. Qui茅n sabe: los seguros de desempleo se acabar谩n entre tanto para millones de personas.

El Premio Nobel de Econom铆a Paul Krugman est谩 indignado con la candidata republicana a senadora por Nevada, Sharron Angle, quien repite que los desempleados no buscan trabajo deliberadamente para vivir del seguro sin incomodidades. La cita: 鈥淗emos deformado a nuestra ciudadan铆a鈥. 鈥淢谩s que deformada me parece desesperada鈥, replica Krugman (www.nytimes.com, 4/7/10) y subraya que el t茅rmino de los seguros de desempleo la tornar谩 m谩s desesperada todav铆a. Hay cinco aspirantes a cada empleo que se ofrece. Hoy. Ma帽ana ser谩 otro d铆a.

Los legisladores opuestos a la extensi贸n, republicanos y dem贸cratas, aducen que es imposible en raz贸n del d茅ficit estatal porque costar铆a al erario 鈥揾asta noviembre鈥 unos 33.000 millones de d贸lares. Claro que s铆: el Congreso acaba de aprobar 37 mil millones suplementarios para la guerra en Afganist谩n/Irak/Pakist谩n y otros gastos del rubro. No hay dinero para m谩s.

Las cosas van mejor del lado de enfrente. Un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en ingl茅s) registra que la brecha entre el uno por ciento m谩s rico del pa铆s y el 99 restante triplic贸 su anchura en el per铆odo 1979/2007 , el 煤ltimo a帽o del que hay datos disponibles (www.cbo.gov, junio 2010): era 22,7 veces m谩s elevada que la del 20 por ciento m谩s pobre y pas贸 a 74,6 en el 2007. Es la mayor concentraci贸n del ingreso en la punta de la pir谩mide en m谩s de 80 a帽os, desde la ca铆da de 1928. Tal vez la crisis en curso disminuya algo esa lejan铆a, pero la experiencia de la recesi贸n del 2001 indica que bastar铆a a los opulentos un par de a帽os para recuperar el terreno perdido.

Da espeluzno la diferencia de ingresos por sector de la poblaci贸n. Los del uno por ciento se cuadruplicaron casi, de una media de 347.000 d贸lares anuales a 1.300.000: un incremento del 281 por ciento en el per铆odo considerado. Esa gente que sabe.

Este proceso de concentraci贸n se viene produciendo a nivel mundial a partir de los a帽os 鈥60. Casi en cada rama de la industria y el comercio, las fusiones y alianzas dan nacimiento a nuevas transnacionales. Impera la ley del libre comercio que los ingleses inventaron hace tres siglos para sortear el proteccionismo holand茅s de sus colonias. S贸lo que su desenvolvimiento actual tiene nuevas caracter铆sticas: en EE.UU. y otros pa铆ses europeos, el complejo militar-industrial predomina claramente sobre las industrias de consumo y crece la econom铆a basada en los llamados productos financieros. Es decir, en la especulaci贸n.

El grupo G-20 vigoriza la dominaci贸n global de las finanzas por 鈥渆l mundo anglosaj贸n鈥, como adjetiva el soci贸logo Jean-Claude Paye, y procura imponer medidas cuyo objetivo 鈥渘o es provocar un relanzamiento de la maquinaria econ贸mica mediante un aumento de la demanda de los hogares, sino promover una redistribuci贸n de ingresos principalmente hacia el sector bancario鈥 (www.voltairenet.org). Precisamente el sector que desencaden贸 el desastre. La reuni贸n del G-20 de este a帽o tuvo lugar en Toronto y abri贸 a煤n m谩s las puertas al FMI y al Banco Mundial y sus pol铆ticas de ajuste. Por estos lares se conocen muy bien las consecuencias.

Este intento de reorganizaci贸n del sistema capitalista parece consistir en un nuevo reparto del bot铆n entre los 谩mbitos de siempre. Esto no ha de resolver la situaci贸n laboral de los desocupados del mundo, la de los 57 millones de los 30 pa铆ses m谩s desarrollados, por ejemplo.

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Julio 15th, 2010 at 8:04 am

Espiar al pueblo, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Vale la pena visitar el museo de la Stasi 鈥搊 Ministerio de Seguridad del Estado o Servicio de Inteligencia Interior鈥 instalado en su antigua sede, calle Normanenstrasse, Berl铆n Este. La Stasi naci贸 en 1950 bajo el r茅gimen 鈥渟ocialista real鈥 de la Rep煤blica Democr谩tica Alemana y expir贸 con la ca铆da del Muro de Berl铆n, en 1989. Contiene, entre otras, una colecci贸n de equipos empleados para espiar a la poblaci贸n de Alemania Oriental, c谩maras en miniatura que se pod铆an esconder en los ojales del saco, en corbatas y hasta en falsos caramelos, artefactos de escucha a distancia que la tecnolog铆a alcanzada en el pa铆s perfeccion贸.

Se consider贸 a la Stasi el mejor sistema de vigilancia del pr贸jimo y no era para menos: el n煤mero de sus agentes ascend铆a a 91.000 y adem谩s contaba con los soplos de 173.000 informantes civiles, en muchos casos obligados a prestar semejante servicio. Sorprende encontrar los nombres de alg煤n escritor m谩s o menos c茅lebre en la lista del caso. Las administraciones autoritarias no se manejan de otro modo. Tal vez porque tienen conciencia del horror que imponen y temen las reacciones de la ciudadan铆a. Su estilo de orden y mando no admite r茅plica.

Las tentaciones de la imitaci贸n son grandes y la gran democracia del Norte est谩 copiando ciertas t茅cnicas. El gobierno de Obama ha consolidado y aun ampliado los programas de espionaje de los estadounidenses que W. Bush estableci贸. Hace un par de a帽os, el Pent谩gono suspendi贸 la Oficina de Actividades de Contrainteligencia en el terreno (CIFA, por sus siglas en ingl茅s), que se dedicaba a vigilar a los grupos pacifistas y a infiltrar provocadores en los mitines de quienes se oponen al servicio militar obligatorio, como los cu谩queros. El argumento del terrorismo aqu铆 no sirve: una cosa es poner bombas y muy otra manifestar una opini贸n que a la Casa Blanca no le gusta. Con Obama, la CIFA renaci贸 bajo las alas del Pent谩gono.

El mes pasado inform贸 The Washington Post que la DIA o Agencia de Inteligencia de Defensa 鈥渄esea abrir una nueva base de informaci贸n sobre individuos y grupos鈥 (www.washingtonpost.com, 15-6-10). Su labor consistir谩 en reunir datos concernientes a 鈥渋ndividuos involucrados o de inter茅s para las operaciones del Pent谩gono relacionadas con inteligencia, contrainteligencia, antiterrorismo y antinarcotr谩fico鈥, as铆 como 鈥減ersonas implicadas en actividades de inteligencia extranjera y/o de entrenamiento鈥 (www.thefederalregister.com, 15-6-10). Dos funcionarios que prefirieron el anonimato apuntaron que 鈥渓a CIFA fue disuelta en el papel, pero buena parte de su personal y algunas de sus funciones fueron transferidas鈥 a un centro de la DIA (www.newsweek.com, 18-6-10), encargado de documentar operaciones que afectar铆an la seguridad nacional a fin de sancionarlas. Su definici贸n es imprecisa y muy abarcadora.

El espionaje de ciudadanos estadounidenses por su gobierno comenz贸 en 1967 con Lindon B. Johnson presidente y se increment贸 despu茅s del 11/9. Mike van Winkle, vocero del Centro de informaci贸n antiterrorista de California, explic贸 as铆 la vigilancia de manifestantes pac铆ficos contra la guerra de Irak: 鈥淪i hay un grupo que protesta contra una guerra cuya causa es la lucha contra el terrorismo internacional, podr铆a haber terroristas en esa protesta. Casi se puede decir que la protesta es un acto terrorista鈥 (www.progressive.org, 4-2-10). Estas declaraciones se formularon a m谩s de un a帽o del gobierno de Obama.

La Uni贸n Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en ingl茅s) ha denunciado acosos y persecuciones policiales contra simples ciudadanos en 34 de los 50 estados del pa铆s (www.aclu.org, 29-6-10), los m谩s frecuentes en California y Colorado. Algunos casos cruzan la l铆nea del rid铆culo. El Departamento de Polic铆a de Los Angeles orden贸 en 2008 que todos sus efectivos vigilaran a 65 personas de conducta sospechosa. Las conductas: 鈥渦sar binoculares, dibujar diagramas, tomar notas鈥. La m谩s curiosa: 鈥渟acar fotos o filmar videos sin valor est茅tico aparente鈥.

Los vegetarianos deben andarse con cuidado en EE.UU. Un propulsor del buen trato a los animales imparti贸 en Fresno una conferencia acerca de 鈥渓os beneficios de una dieta vegetariana鈥. Lo escucharon unas sesenta personas, de las que el 10 por ciento era de agentes encubiertos. La polic铆a del estado de Maryland infiltr贸 m谩s de treinta grupos pacifistas y/o contrarios a la pena de muerte 鈥測 err贸neamente identific贸 como terroristas a 53 personas y a unas dos docenas de organizaciones鈥. Esta 鈥渋nformaci贸n鈥 fue enviada a diferentes organismos de seguridad, incluido el FBI.

Guant谩namo no cierra todav铆a y 鈥搖n ejemplo鈥 siguen las torturas en la base a茅rea estadounidense de Bagram, Afganist谩n (www.truth-out.org, 23-5-10). El protocolo de W. Bush en la materia se ha 鈥減erfeccionado鈥 con Obama. Nadie detiene al progreso.

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Julio 11th, 2010 at 9:01 am

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De lo uno y de lo otro, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Algunos lo atribuyen al desd茅n que los militares de EE.UU. destinan a los civiles que los gobiernan y nunca fueron a la guerra. Otros, al evidente pantano en que los efectivos estadounidenses se han hundido en Afganist谩n: mil bajas y ninguna perspectiva de victoria. Lo cierto es que el general Stanley McChrystal descarg贸 duros golpes a muy altos funcionarios de la Casa Blanca en la entrevista que concedi贸 al periodista Matt Hastings para la publicaci贸n Rolling Stone (www.rollingstone.com, 22-6-10). Ahora es ex comandante en jefe de las tropas invasoras.

Rodeado de su grupo de confianza 鈥撯渦na colecci贸n de asesinos, esp铆as, genios, patriotas, operadores pol铆ticos y man铆acos totales鈥, describe Hastings鈥, en una suite de lujo del Westminster Hotel de Par铆s, el general y su equipo estimaron que el gobierno Obama 鈥渢rata de manipular las percepciones (de la guerra) porque la victoria no est谩 a la vista, ni es clara o reconocible鈥. McChrystal no ahorr贸 su desprecio por el vicepresidente Joe Biden 鈥撯溌縌ui茅n es 茅se?鈥, dispar贸鈥, por los pol铆ticos como McCain y Kerry o diplom谩ticos como Karl Eikenberry, embajador de Washington en Kabul, y Richard Holbrooke, 鈥渦n animal herido鈥, que Obama design贸 su encargado para Afganist谩n y Pakist谩n. Un poco mucho.

El general no logr贸 victorias resonantes y tal vez 茅ste es el fondo del problema: la muy cacareada 鈥淥peraci贸n Moshtarek鈥 que lanz贸 en febrero para retomar la ciudad sure帽a de Marja se ha marchitado como una flor sin riego: el propio McChrystal calific贸 la situaci贸n de 鈥溍簂cera sanguinolenta鈥 y pospuso la anunciada ofensiva contra Kandahar, cuna de los talib谩n. La gobernabilidad del pa铆s es desastrosa (www.americanprogress.com, 11-5-10). En el 2008 se estim贸 que el r茅gimen impuesto por EE.UU. dominaba apenas el 30 por ciento del territorio nacional despu茅s de siete a帽os de guerra, y no faltan analistas que consideran muy optimista el c谩lculo. Pareciera que la poblaci贸n civil no adora a sus ocupantes.

McChrystal pens贸 que una pieza clave de su t谩ctica contrainsurgente era el presidente afgano Hamid Karzai, cabeza de un gobierno en el que la corrupci贸n reina. El Wall Street Journal inform贸 que unos 3650 millones de d贸lares en efectivo salen legalmente cada a帽o del aeropuerto internacional de Kabul, 10 millones diarios. 鈥淟os investigadores de EE.UU. consideran que altos funcionarios afganos y sus socios env铆an fondos de la ayuda estadounidense y del narco a para铆sos fiscales del exterior鈥 (//online.wsj.com, 25-6-10). El propio Karzai declar贸 una fortuna neta de 12.157.491 d贸lares, m谩s 21.163.347 en bienes, con un ingreso de 400.000 d贸lares anuales. S贸lo un mago de las finanzas consigue acumular tanto con tan poco.

EE.UU. super贸 en junio el record de Vietnam: la guerra en Afganist谩n dura ya m谩s que aqu茅lla y se convirti贸 en la m谩s prolongada de la historia del pa铆s. El panorama es incierto y origina discusiones en la Casa Blanca acerca de la mejor estrategia para vencer a la insurgencia talib谩n. M谩s que estrategias parecen t谩cticas 鈥揼uerra de contrainsurgencia o guerra de arrasamiento, guerra siempre鈥 y se desdibuja la promesa de Obama de empezar la retirada de las tropas el a帽o pr贸ximo. El vicepresidente Joe Biden ha insistido en que as铆 ocurrir谩, pero el jefe del Pent谩gono, Robert Gates, se neg贸 a respaldarlo (www.foxnews.com, 21-6-10). No pocos altos funcionarios opinan que no ha llegado la hora de irse a casa y Afganist谩n se est谩 tornando en 鈥淐aosist谩n鈥, como apunt贸 McChrystal.

La votaci贸n en torno de los 33.000 millones de fondos de emergencia que solicit贸 la Casa Blanca para la guerra ha vuelto a poner el tema sobre el tapete. En diciembre pasado, Obama anunci贸 que 茅sta iba a comenzar en julio del 2011. Un d铆a despu茅s de despedir a McChrystal, cambi贸 la m煤sica: 鈥淣o dijimos que a partir de julio del 2011 dejar谩 de haber tropas de EE.UU. o de nuestros aliados en Afganist谩n 鈥搒e帽al贸鈥. No dijimos que apagar铆amos las luces y cerrar铆amos la puerta. Dijimos que iniciar铆amos una fase de transici贸n que permitir铆a al gobierno afgano hacerse cargo progresivamente de la situaci贸n鈥 (//dyn.politico.com, 24-6-10). Como propuso el pol铆tico franc茅s Henri Queille, las promesas s贸lo comprometen a los que las escuchan.

鈥淓E.UU. identifica vastas riquezas minerales en Afganist谩n鈥, titul贸 el New York Times el 13 de junio. Funcionarios del Pent谩gono se ufanaron de haber detectado 鈥渋nmensas vetas de hierro, cobre, cobalto, oro y metales cr铆ticos para la industria como el litio鈥. Esta nueva es vieja; la existencia de tales recursos se conoc铆a ya en los tiempos de Marco Polo. Curioso que la saquen ahora a luz con tanto estr茅pito. 驴O ser谩 un arbitrio para vigorizar el apoyo cada vez m谩s cansado que la sociedad civil estadounidense presta a la ocupaci贸n de Afganist谩n, hecho del que McChrystal tom贸 debida nota?

Link a la nota: http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/contratapa/13-148607-2010-07-01.html

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Julio 1st, 2010 at 8:03 am

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驴Inexplicable?, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Circulan hip贸tesis varias sobre la raz贸n del operativo militar israel铆 que caus贸 la muerte de 9 a 16 pasajeros del buque de bandera turca Mavi Marmara, decenas de heridos, el secuestro de la flotilla que transportaba 10 toneladas de ayuda humanitaria para Gaza 鈥揵loqueada desde 2007 e invadida en 2008鈥 y la detenci贸n de casi 700 personas, puestas en libertad despu茅s de sufrir vej谩menes de todo tipo. Las explicaciones oficiales de Tel Aviv son inquilinas del rid铆culo: los agredidos son agresores y los agresores, agredidos; los llevados a Israel a la fuerza son inmigrantes ilegales, quienes socorren a palestinos hambreados son c贸mplices de Hamas primero, terroristas de Hamas despu茅s, etc. Es vieja, muy vieja, la t茅cnica del victimario victimizado.

El primer ministro Netanhayu justific贸 el ataque porque hay que impedir que Hamas reciba armas 鈥減or aire, mar y tierra鈥 鈥搊bviando el hecho de que las recibe por t煤neles convenientemente excavados鈥 y afirm贸 que ninguna protesta lo llevar谩 a levantar el sitio de Gaza. Es la cuesti贸n de fondo: Tel Aviv no ha renunciado al sue帽o del Gran Israel y el cerco impuesto a Gaza perjudica, m谩s que a Hamas, a sus habitantes, que ya sufrieron la Operaci贸n Plomo Fundido, que seg贸 la vida de 1300 civiles palestinos. Esto, en buen castellano, se llama limpieza 茅tnica y tambi茅n su historia es vieja.

El ide贸logo del sionismo revisionista, Zeev Jabotinsky, declar贸 hace 87 a帽os que la 煤nica manera de imponer el Estado jud铆o era aplastar a los 谩rabes. No extra帽a que Ron Torossian, el organizador de la manifestaci贸n Estamos con Israel frente a la misi贸n de Turqu铆a ante la ONU, propinara esta opini贸n: 鈥淐reo que debemos matar a cien 谩rabes o a mil 谩rabes por cada jud铆o que ellos matan鈥 (//gravker.com, 1610). 驴Por qu茅 no cien mil, un mill贸n? 驴Acaso Ariel Sharon no fue responsable, en 1982, por interp贸sita milicia, de la matanza de casi 500 civiles palestinos inermes en los campos de refugiados de Sabra y Shatila? Si esto es ideolog铆a, habr谩 que cambiar la definici贸n de la palabra ideolog铆a.

La dirigencia israel铆 parece guiada por otro concepto central de Jabotinsky: 鈥淪ostenemos que el sionismo es moral y justo. Y dado que es moral y justo, hay que hacer justicia aunque Jos茅 o Sim贸n o Iv谩n o Ajmed no est茅n de acuerdo鈥, sostuvo en un ensayo que public贸 la revista rusa Raavyet en noviembre de 1923. Carlo Strenger, profesor de la Universidad de Tel Aviv, llam贸 鈥渕entalidad de bunker鈥 a la imperante en el pa铆s: Israel 鈥渘o escucha la cr铆tica, sea interior o exterior. Esa incompetencia es reforzada por la soberbia: Israel est谩 enamorado de la idea de que tiene raz贸n y que todos los dem谩s se equivocan; por lo tanto, es incapaz de admitir que la pol铆tica que aplica a los palestinos ha sido desastrosa鈥 (www.haaretz.com, 2610). Strenger cita al fil贸sofo franc茅s Bernard-Henri L茅vy, un ferviente defensor de Israel, quien tild贸 de 鈥渁utismo pol铆tico鈥 este pensamiento que atribuye a los dirigentes israel铆es: 鈥淓l mundo no nos entiende y nos condena si hacemos y nos condena si no hacemos, as铆 que hacemos lo que queremos鈥. Jabotinsky redivivo.

EE.UU. siempre ha brindado el espacio internacional necesario para que esa voluntad se cumpla pese a todo. 鈥淟a 煤nica democracia en la regi贸n鈥, seg煤n la Casa Blanca, no vacila en espiar al gobierno estadounidense en ese hacer lo que quiere. La reacci贸n de Obama ante el ataque a la nave turca y el 鈥渂a帽o de sangre鈥 consiguiente fue d茅bil. No lo conden贸 siquiera, s贸lo pidi贸 una aclaraci贸n de los hechos y acept贸 que Tel Aviv rechazara el establecimiento de una comisi贸n investigadora internacional. El mandatario norteamericano se convierte as铆 en c贸mplice de la no investigaci贸n que habr谩. Fue el vicepresidente Joe Biden quien brind贸 una suerte de posici贸n oficial sobre el tema: defendi贸 el bloqueo de Gaza y manifest贸 que Israel 鈥渢en铆a el derecho a saber鈥 qu茅 carga llevaba el nav铆o. Recu茅rdese que Netanyahu le dio una bofetada pol铆tica a Biden cuando 茅ste lo visit贸 en marzo pasado: el vice ven铆a a alentar el proceso de paz palestino-israel铆 y el primer ministro anunci贸 la construcci贸n de 1600 edificios nuevos en territorio palestino ocupado. Se ve que Biden es un hombre perdonador. Es improbable que se produzcan cambios en la estrecha, muy 铆ntima, relaci贸n EE.UU./Israel.

Cabe reconocer que, a diferencia de Tel Aviv, Washington no tiene problema en abandonar a sus ciudadanos en apuros. Alrededor de diez estadounidenses viajaban en el convoy de ayuda humanitaria a Gaza, entre ellos Joe Meadors, se帽alero de la fragata USS Liberty cuando la bombardearon aviones y lanchas lanzatorpedos de Israel en 1967; Ann Wright, coronela (R) del ej茅rcito de EE.UU.; Edward L. Peck, ex subdirector del grupo de tareas antiterrorista del gabinete de Reagan. Todos terroristas, naturalmente.

Link a la nota: http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/contratapa/13-147048-2010-06-06.html

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Junio 6th, 2010 at 8:03 am

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Prohibido y ya, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Dentro de Israel y fuera de Israel. Dentro: los art铆culos de un proyecto de ley presentado a fines de abril en la Knesset, o Parlamento israel铆, establecen la clausura o la imposibilidad de registro de las ONG locales 鈥渟ospechosas de proporcionar informaci贸n o estar involucradas en procesos contra oficiales o comandantes por violaciones del derecho humanitario internacional o por cr铆menes de guerra鈥 (www.jnews.org.uk, 29410). Es la segunda ley que, con esos fines, se discute en la Knesset. El grupo ultranacionalista Im Tirtzu 鈥揝egunda Revoluci贸n Sionista鈥, por su parte, ha desatado una campa帽a contra estas ONG porque pretenden que esos cr铆menes sean juzgados fuera de Israel, ya que sus tribunales no procesan a los culpables. Otra muestra de la democracia israel铆.

Fuera de Israel: The New York Times informa que el primer ministro Benjam铆n Netanyahu calific贸 鈥渓a ilegitimaci贸n de Israel en el exterior鈥 de 鈥渁menaza estrat茅gica fundamental鈥 (www.nytimes.com, 5-4-10). El art铆culo cita las expresiones de un asesor directo del premier sobre las organizaciones de derechos humanos internacionales que, como Human Rights Watch, critican las pol铆ticas de Tel Aviv: el gobierno israel铆 鈥揹ijo鈥 鈥渄edicar谩 tiempo y personal a combatir a esos grupos鈥.

Un atisbo de c贸mo se puede percibir en el documento titulado Building a Political Firewall Against Israeli Deslegitimization que el think tank israel铆 del Instituo Reit elabor贸 luego de un a帽o de investigaciones con la participaci贸n de 100 expertos de Israel, EE.UU. y Gran Breta帽a (www.reitinstitute.org, 27-4-10). En la web del organismo se definen sus prop贸sitos: 鈥淩eut es un grupo pol铆tico innovador que brinda apoyo estrat茅gico a los l铆deres y decisores israel铆es. No tiene fines de lucro, se radica en Tel Aviv, y son gratuitos los servicios que presta a personas con liderazgo, autoridad e influencia en los asuntos p煤blicos de Israel鈥. Una s铆ntesis del documento citado se present贸 en una reuni贸n del gabinete israel铆 con el t铆tulo de 鈥淓l desaf铆o que la ilegitimaci贸n entra帽a para la seguridad nacional de Israel鈥.

Reut muestra preocupaci贸n por 鈥渓a dura cr铆tica global que ha padecido Israel鈥 el a帽o pasado en raz贸n del informe Goldstone, preparado para las Naciones Unidas, que investig贸 la llamada 鈥渙peraci贸n plomo fundido鈥, es decir, la acci贸n armada israel铆 en buena parte realizada contra la poblaci贸n civil de Gaza y su infraestructura. No es que la critique, s贸lo comprueba, y se帽ala que la crisis ilegitimadora 鈥減erjudica鈥 la libertad de Israel para lanzar 鈥渄uros鈥 ataques militares de esa 铆ndole. Subraya la importancia crucial de que el gobierno israel铆 supere dicha crisis para recuperar su ilimitada facultad de actuar militarmente.

El documento divide en dos 鈥渓as redes鈥 que hostigan a Israel: la primera es la de la resistencia, que comprende a Ir谩n, Hezbol谩, Hamas, fracciones palestinas e islamitas, los terroristas, en suma. La segunda opera en la arena internacional 鈥減ara negar a Israel el derecho a existir e incluye a individuos y organizaciones occidentales que la izquierda radical cataliza鈥.

V茅ase qui茅nes son estos ilegitimadores, seg煤n el Reut: los que censuran al gobierno israel铆 porque no cumple con el derecho internacional y evita que sus l铆deres pol铆ticos y militares sean sometidos a la justicia universal; los que califican de agresi贸n, cr铆menes de guerra o cr铆menes contra la humanidad los ataques militares que Israel llev贸 a cabo contra los palestinos y pa铆ses vecinos como el L铆bano; los que tildan de 鈥渋legales e inmorales鈥 las asentamientos israel铆es en los territorios palestinos ocupados; los que encuentran similitudes entre el sistema israel铆 y el r茅gimen de apartheid; los que exigen que se ponga fin a la discriminaci贸n de los 谩rabes israel铆es; los que declaran que el bloqueo de Gaza es un castigo colectivo ilegal, y aun otros.

En el p谩rrafo 108 del documento se afirma que toda retirada israel铆 de alguno de los territorios palestinos ocupados (desde hace 43 a帽os) entregar谩 una plataforma para actividades militares hostiles a Tel Aviv. Lo que llama la atenci贸n es que esta arremetida contra la presunta ilegitimidad de los otros no menciona las incontables resoluciones de la Asamblea General y del Consejo de Seguridad de las Naciones que establecen la ilegalidad y la ilegitimidad de la ocupaci贸n israel铆 de territorios palestinos y de Siria, resoluciones que Israel incumple sistem谩ticamente. Para no hablar de la cuarta Convenci贸n de Ginebra y de los tratados internacionales que proh铆ben la tortura y los tratos crueles y degradantes a la poblaci贸n civil.

En el p谩rrafo 124 se recomienda 鈥渁tacar鈥, 鈥渟abotear鈥, 鈥渉acer pagar un precio a los que atacan a Israel鈥 en el exterior y montar 鈥渦na contraofensiva鈥 destinada a los ilegitimadores. Como defensa de la libertad de expresi贸n es impecable. Y mejor abstenerse de criticar cualquier guerra, cualquier delito de lesa humanidad del gobierno de Tel Aviv. Quien lo haga busca 鈥渃onvertir a Israel en un estado paria socavando su legitimidad moral y aspira, en 煤ltima instancia, a eliminar la 鈥榚ntidad sionista鈥欌. Sic.

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Mayo 27th, 2010 at 8:01 am

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Africa, Africa, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Maniobras conjuntas de las fuerzas armadas de EE.UU. y de 22 pa铆ses africanos y europeos, entrenamiento impartido por marines a tropas de Liberia, Ghana y Senegal, libre acceso del Pent谩gono a puertos y aeropuertos de Kenia, Etiop铆a, Marruecos, Namibia, Santo Tom茅 y Pr铆ncipe, Senegal, T煤nez, Uganda y Zambia, operaciones encubiertas en Somalia y otras naciones. El Comando Africa de EE.UU. (Africom, por sus siglas en ingl茅s) est谩 a cargo de estas actividades, y aun otras, con el prop贸sito declarado de combatir al terrorismo mediante sus relaciones militares con los 53 pa铆ses del continente negro (www.africom.mil). En realidad, este inter茅s comenz贸 en Washington antes del 11/9.

El entonces vicepresidente Dick Cheney mantuvo en mayo de 2001 una reuni贸n secreta con asesores y representantes de los megapolios petroleros que hizo p煤blica d铆as despu茅s. Se emiti贸 un comunicado en el que se recomendaba al presidente que asignara a las secretar铆as de Estado, de Energ铆a y de Comercio la tarea 鈥渄e profundizar los compromisos bilaterales y multilaterales (con los pa铆ses africanos) a fin de promover la creaci贸n de un ambiente receptivo para las inversiones y operaciones comerciales estadounidenses de petr贸leo y gas natural鈥. (www.whitehouse.gov/energy, 21-5-01). Y a煤n antes, el republicano Ed Royce se ocupaba del tema en su calidad de presidente del Subcomit茅 para Africa de la C谩mara de Representantes: 鈥淓l Subcomit茅 examin贸 el tema en una audiencia realizada en 2000. Es de inter茅s nacional diversificar nuestras fuentes de abastecimiento de petr贸leo. La expansi贸n de la producci贸n energ茅tica africana atiende ese inter茅s鈥 (www.accra-mail.com, 30-3-10). La 鈥済uerra antiterrorista鈥 de W. Bush vino despu茅s.

El Instituto de Estudios avanzados pol铆ticos y estrat茅gicos (Iasps, por sus siglas en ingl茅s) 鈥搖n think tank israel铆 con asiento en Jerusal茅n y una filial en Washington鈥 desempe帽贸 un papel protag贸nico en la instauraci贸n del Africom: en enero de 2001 convoc贸 un simposio en Washington que recomend贸 la creaci贸n de un subcomando estadounidense para garantizar la seguridad regional (www.iasps.org, 16-5-01), es decir, la seguridad de las inversiones petroleras. En Angola 鈥搖n ejemplo鈥 la Chevron controla el 75 por ciento de la producci贸n de oro negro. Y el Iasps estima que hacia el 2015, un 25 por ciento del consumo de EE.UU. de energ铆a f贸sil provendr谩 de Africa. Esto explica algunas cosas.

El presupuesto del Africom aument贸 de 50 millones de d贸lares en el a帽o fiscal 2007 a 310 millones en 2010 s贸lo en el rubro de gastos corrientes. La ayuda militar a los pa铆ses africanos es otro apartado: 鈥淓l Africom est谩 invirtiendo miles de millones de d贸lares en entrenamiento y armas. Se calcula que esa inversi贸n no ser谩 inferior a los 20.000 millones en 2010 y beneficiar谩 a los ej茅rcitos de muchos reg铆menes represivos鈥 de Africa (www.accra-mail.com, 30-3-10). En esto consiste la 鈥渋nvasi贸n tranquila鈥 de EE.UU., al decir de un peri贸dico nigeriano (www.vanguardngr.com, 30-9-02). Es una tranquilidad que intranquiliza: a pesar de haber condenado a Sud谩n por el genocidio de Darfur, Washington traslad贸 clandestinamente a EE.UU. al jefe del espionaje sudan茅s, el mayor general Abdallah Gost, para que asesorara a la CIA sobre los intereses militares norteamericanos en el Cuerno de Africa (//articles.latimes.com, 29-4-05). Ocurri贸 mientras el mayor general era un 鈥渨anted鈥 de la Corte Penal Internacional por delitos de lesa humanidad. La lucha del Pent谩gono y la Casa Blanca para que la libertad y la democracia imperen en el mundo entero tiene, en verdad, ribetes muy peculiares.

El continente negro produce hoy m谩s de 4 millones de barriles de petr贸leo diarios, tanto como Ir谩n, Venezuela y M茅xico juntos. En diez a帽os, el incremento de su producci贸n fue del 36 por ciento, contra el 16 por ciento en el resto del mundo. Sud谩n, Nigeria, Angola, Congo, Gab贸n, Guinea Ecuatorial, Chad y otros poseen alrededor del 10 por ciento de las reservas mundiales de crudo y, para EE.UU., ofrecen dos ventajas: salvo Nigeria, ninguno de esos pa铆ses forma parte de la OPEP; y luego, las crisis que padecen est谩n exentas de las complicaciones de un Medio Oriente inconquistable.

Etiop铆a invadi贸 Somalia en el 2006 so capa de una influencia creciente del extremismo musulm谩n all铆. El Africom proporcion贸 apoyo log铆stico, dinero, supervisi贸n y entrenamiento a las tropas et铆opes para una operaci贸n m谩s bien destinada a garantizar la futura explotaci贸n de las reservas de petr贸leo somal铆es, que se consideran ingentes. No hubo soldados estadounidenses en el campo de batalla, pero no hac铆a falta: fue y es una guerra a cuenta del Pent谩gono.

Fuerzas de Uganda, la Rep煤blica Democr谩tica del Congo y el sur de Sud谩n atacaron en el 2008 un reducto de los rebeldes del Ej茅rcito de Resistencia del Se帽or en un parque nacional congol茅s: 17 asesores del Africom participaron en el planeamiento del operativo y abastecieron a las tropas ugandesas de celulares y un mill贸n de d贸lares en gasolina (www.nytimes.com, 7-2-09). Qued贸 claro que esta presunta acci贸n antisubversiva se limit贸 a despejar el terreno de los yacimientos petrol铆feros.

Hay m谩s que petr贸leo y gas natural en los pa铆ses africanos: el Congo acumula el 80 por ciento de las reservas mundiales de cobalto, elemento clave para la industria electr贸nica. El Africom se encarga de que nunca falte a las empresas occidentales del ramo.

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Mayo 23rd, 2010 at 8:00 am

De la mala a la peor, de Juan Gelman en P谩gina 12

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Se apaga el concierto de voces que proclaman la salida de la crisis econ贸mica mundial: el sismo europeo es una fuerte r茅plica del epicentro que sacude a EE.UU. desde el 2008. Hasta el FMI subraya que las medidas adoptadas para salvar a Grecia son apenas calmantes de una enfermedad grave. Pero no explica en qu茅 consiste el mal. S贸lo propone la 鈥渃ura鈥 de las medidas de ajuste que afectan a millones y millones de habitantes del planeta.

El distinguido profesor em茅rito de Econom铆a de la Universidad de Ottawa, Michael Chossudovsky, y el investigador independiente Andrew Gavin Marshall acaban de reunir en el volumen titulado The Global Economic Crisis. The Great Depression of the XXI Century (Global Research Publishers, Centre for Research on Globalization, Montreal, 2010) los trabajos de 16 especialistas que exploran a fondo las causas y consecuencias de un fen贸meno que no se debe precisamente a un pu帽ado de banqueros sin escr煤pulos, como Barack Obama propone: es el desemboque de un largo proceso de cambio del modelo econ贸mico occidental que se inici贸 en los a帽os 鈥80. La llamada 鈥渄esregulaci贸n鈥 que naci贸 entonces estuvo normada por la implantaci贸n progresiva de complejos instrumentos creados por el aparato financiero.

Los editores sintetizan las conclusiones de los estudiosos en el pr贸logo de la obra (www.globalresearch.ca, 9-5-10). La central: 鈥淟a humanidad se encuentra en la encrucijada de la crisis econ贸mica y social m谩s grave de la historia moderna鈥. Se subraya que no consiste s贸lo en la burbuja inmobiliaria que estall贸 hace dos a帽os: el hundimiento de los mercados financieros en el per铆odo 2008/09 fue secuela del fraude institucionalizado y la manipulaci贸n financiera. En obediencia, claro, a la ley del beneficio m谩ximo.

Es notorio que esto ensancha las distancias entre base y cima sociales en materia de distribuci贸n del ingreso nacional. Un estudio que el profesor Emanuel Saez, del Departamento de Econom铆a de la Universidad de Berkeley, llev贸 a cabo hace dos a帽os revela que en EE.UU. ese distanciamiento 鈥渆s particularmente brutal a partir de los 鈥80: el 10 por ciento m谩s rico (de la poblaci贸n) acaparaba el 35 por ciento del ingreso nacional en 1982, una proporci贸n que alcanza el 50 por ciento 25 a帽os despu茅s, reinstalando la situaci贸n que precedi贸 al crac de la Bolsa en 1929鈥 ( , 15-3-08). Pese a las declaraciones optimistas de la Casa Blanca, el desempleo en la superpotencia va en aumento.

Otros an谩lisis inquietantes se resumen en el pr贸logo de The Global Economic Crisis: esta recesi贸n econ贸mica no tiene un origen acotado, sino que se inscribe en el desarrollo de una militarizaci贸n a escala mundial. 鈥淟a direcci贸n de la 鈥榞uerra prolongada鈥 del Pent谩gono se vincula estrechamente con la reestructuraci贸n de la econom铆a global…, la arquitectura financiera global alimenta objetivos estrat茅gicos y de seguridad nacional. A cambio, la agenda militar de EE.UU. y la OTAN sirve de apoyo a una poderosa elite empresarial que socava incesantemente las funciones del gobierno civil.鈥

El traslado de una ingente masa de capital a las actividades financieras ha 鈥渄esmaterializado鈥 la producci贸n y provocado un cambio estructural en la econom铆a estadounidense: crece el n煤mero de quiebras de empresas peque帽as y medianas, al mismo tiempo que la econom铆a de guerra, engordada por un presupuesto de defensa de casi un bill贸n de d贸lares, goza de muy buena salud. La industria de armas de alta tecnolog铆a y la contrataci贸n de mercenarios para las guerras de Irak y Afganist谩n conocen, entre otros, un esplendor sin precedentes. 鈥淏asta echar un vistazo a la escalada (b茅lica) en el Medio Oriente y Asia Central, as铆 como a las amenazas de EE.UU. y de la OTAN dirigidas a China, Ir谩n y Rusia, para percibir hasta qu茅 punto la guerra y la econom铆a est谩n 铆ntimamente vinculadas.鈥

Las relaciones de la banca con el complejo militar-industrial y los gigantes del petr贸leo, el papel central que la pol铆tica monetaria desempe帽a en la recesi贸n, el peso de la deuda p煤blica y privada, las repercusiones socioecon贸micas y pol铆ticas que acarrearon las reformas del libre mercado, son aspectos que, entre otros, escrutan analistas destacados como Claudia von Werlhof, Richard C. Cook y Peter Dale Scott. Desde distintos puntos de vista y desde disciplinas diferentes, todos los autores coinciden 鈥搒e帽ala el pr贸logo鈥 en que se trata de una crisis con alcances verdaderamente mundiales que influyen en todas las naciones y en todas las sociedades. La estadounidense incluida, desde luego.

鈥淣unca vi algo semejante 鈥搒e帽al贸 Noam Chomsky sobre el estado de 谩nimo imperante en EE.UU. (www.legrandsoir.info, 24-4-10)鈥. Escucho la radio para enterarme de lo que dicen los que llaman por tel茅fono. 驴Qu茅 me pasa?, se preguntan. Hice todo lo que me dijeron que hiciera. Soy un buen cristiano. Trabajo duro para mantener a mi familia. Tengo un arma. Creo en los valores de este pa铆s y, sin embargo, mi vida se derrumba.鈥

Written by Reggio's

Mayo 14th, 2010 at 8:00 am

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Fieras, de Juan Gelman en Rebeli贸n

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BP y la cat谩strofe del golfo de M茅xico

Cubadebate

El lago de petr贸leo crece en el Golfo de M茅xico, pero tal vez habr铆a que llamarlo de otro modo: su extensi贸n es casi ya la del territorio de Puerto Rico cuando se escriben estas l铆neas y aumenta cada d铆a el volumen del crudo que espesa las aguas: el mi茅rcoles ascend铆a a casi 800 mil litros diarios que siguen brotando y se acercan a Louisiana, Alabama y Florida. Se estima que m谩s de 25.000 barriles diezman cada 24 horas la fauna y la flora de la zona, una cifra que quintuplica la que difundieron al principio las autoridades estadounidenses y el megapolio BP, responsable del desastre. Y no se trata de un derrame, como se lo califica, una calamidad causada por el choque o accidente de un buque tanque petrolero que contamina la superficie marina, sino de un surtidor incesante de oro negro cuya boca est谩 ubicada a 1500 metros de profundidad e infiltra capas del mar no detectables por sat茅lite.

Las perspectivas de remediar esta cat谩strofe, que ha causado la muerte de once trabajadores, no son alentadoras. Decenas de ingenieros trabajan febrilmente en la b煤squeda de una soluci贸n que, en el mejor de los casos, no se lograr谩 con rapidez. Seg煤n algunos analistas, podr铆a llevar hasta tres meses tapar el pozo con total seguridad (www.thedailymaverick.co.za, 4/5/10). En tanto, la marea negra seguir谩 engordando y socavando el ecosistema costero de EE.UU. Ah铆 no terminan los peligros: su navegar futuro depender谩 de la corriente del Golfo y del clima imperante, y datos de primera mano se帽alaban el jueves que se encontraba a 30 kil贸metros del punto en que los buques se internan en el r铆o Mississippi, al sur de Nueva Orleans. Esto abre la posibilidad de consecuencias que afectar铆an a millones de personas que viven a miles de kil贸metros del Golfo de M茅xico.

El 60 por ciento del grano exportado por EE.UU. -ma铆z, trigo, soja, etc.鈥 as铆 como productos manufacturados y otras mercanc铆as salen por la zona y si la marea llegara al delta del Mississippi, es de imaginar el hacinamiento del tr谩nsito naval. Hace un par de a帽os, un buque tanque y un remolcador chocaron en un canal cercano a Nueva Orl茅ans: el hidrocarburo comenz贸 a manar y doscientos buques de carga estuvieron detenidos hasta que las aguas fueron liberadas de contaminaci贸n (www.nola.com, 23/7/08). Y s贸lo eran dos naves. No es dif铆cil suponer lo que ocurrir铆a si se tuviera que cerrar el delta del r铆o y cesara el tr谩fico comercial de millones de toneladas de materia prima alimentaria: aumento de precios en el mercado mundial y m谩s penurias para los habitantes de este castigado planeta.

El gigante petrolero BP -ex Anglo Persian Oil Company, ex British Petroleum- es el tercero en importancia despu茅s de Exxon y la Royal Dutch, tiene su sede en Londres y un largo historial de siniestros en su haber. En marzo del 2005 explot贸 una de sus refiner铆as en la ciudad de Texas originando la muerte de quince trabajadores: la empresa hab铆a violado su propias reglas y operaba con una torre llena de gasolina. A principios del 2006, sus t茅cnicos descubrieron que, por el agujero de uno de sus oleoductos, el contenido de unos 4800 barriles se hab铆a vertido bajo la nieve de Alaska en Prudhoe Bay y que las paredes de diez kil贸metros del ducto estaban corro铆das. La BP hab铆a sido conminada a revisarlo cuatro a帽os antes (www.propublica.orglaro, todo toma su tiempo.

No se conocen por ahora las razones que provocaron la explosi贸n y el viaje al fondo del Golfo de M茅xico de la plataforma de 500 millones de d贸lares de costo, ancha como un campo de f煤tbol. El Wall Street Journal inform贸 que la instalaci贸n petrolera carec铆a de la v谩lvula ac煤stica de control remoto capaz de tapar el pozo inmediatamente. La reglamentaci贸n estadounidense no estipula su utilizaci贸n, aunque la imponen pa铆ses como Noruega -desde 1993- y Brasil (//online.wsj.com, 28/4/10). Lo cierto es que BP est谩 empe帽ada en disminuir sus gastos y aumentar sus dividendos: el a帽o pasado ech贸 a la calle a cinco mil trabajadores, lo cual se tradujo, seg煤n expertos, en una reducci贸n de costos operativos valuada en m谩s de 4000 millones de d贸lares.

Y en algo m谩s: el 27 de abril, exactamente una semana despu茅s de la hecatombe, la BP anunciaba a sus accionistas que los beneficios obtenidos en el primer trimestre del a帽o se hab铆an duplicado con creces en relaci贸n con el mismo per铆odo de 2009 (www.bp.com, 27/4/10). Parece que no alcanzaron para comprar la valvulita.

El periodista Robert Reich encuentra que un rasgo com煤n vincula a la BP, Goldman Sachs y la empresa Massey Energy, due帽a de la mina ubicada en West Virginia donde se produjo el 5 de abril pasado una explosi贸n que seg贸 la vida de 29 mineros (www.democraticun derground.com, 5/5/10): la desregulaci贸n que impera desde hace 30 a帽os en la econom铆a mundial. En efecto: se podr铆a equiparar la libertad de mercado con la que gozan las fieras salvajes.

Fuente:http://www.cubadebate.cu/opinion/2010/05/09/fieras/

Written by Reggio's

Mayo 12th, 2010 at 8:01 am

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