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Periodismo de opini贸n en Reggio’s

“Trellat”, de Enric Juliana en La Vanguardia

CUADERNO DE MADRID

Trellat es hoy la palabra de moda en Valencia. Desde que estall贸 la crisis es una de las expresiones populares m谩s utilizadas por las tres grandes familias valencianas: los que se ponen nerviosos con s贸lo pensar que hablan una variante del idioma catal谩n; los que aceptan una relaci贸n fraterna con el catal谩n (con una 煤nica condici贸n: 鈥淗ermanos, pero no primos鈥), y los castellanohablantes. Trellat: raz贸n, fundamento l贸gico, claridad de juicio, y tambi茅n resultado pr谩ctico de una acci贸n llevada a buen t茅rmino. Es el seny de los valencianos.

Convenientemente mitificado, el seny se ha convertido en algo as铆 como el freno de mano de los catalanes. De la apolog铆a del sentido com煤n del escol谩stico Jaume Balmes al servilismo de Jos茅 Sazatornil en La escopeta nacional de Berlanga. Cuando en Catalunya se habla de seny, algo se pretende frenar (una radicalidad, un atrevimiento o un disparate). Trellat, por el contrario, se usa hoy en Valencia como signo de reacci贸n. Es una reivindicaci贸n de la raz贸n pr谩ctica ante los desaguisados econ贸micos, pol铆ticos y morales cometidos en el interior de la burbuja inmobiliario. Trellat se est谩 poniendo de moda como consigna y conjuro ante la actual tendencia espa帽ola a escarnecer los excesos, las penas y las dificultades de los valencianos; unas, trabajadas a pulso, otras, no tanto.

En Catalunya suele hablarse del entrellat con un significado muy distinto: enigma, intr铆ngulis, misterio, laberinto. (una persona con seny siempre lograr谩 resolver el entrellat). Trellat tiene hoy en boca de los valencianos un eco reformista ante las simplificaciones de derecha y de izquierda, por ejemplo, un reciente reportaje de La Sexta sobre la supuesta querencia levantina por la corrupci贸n, que ha levantado ampollas.

El importante editorial del diario Las Provincias del pasado 19 de enero con el t铆tulo 鈥淰alencia es mucho m谩s鈥 iba en b煤squeda del trellat: 鈥淩esulta casi obvio se帽alar que, a la vista de los resultados, muchas cosas se han hecho mal. Y no se trata en esta hora dif铆cil para los valencianos de ocultar ni los problemas ni las equivocaciones. La sociedad no lo permitir铆a. Los ciudadanos reclaman responsabilidades y exigen explicaciones acerca de c贸mo se ha llegado a este agujero negro en que se halla sumida su regi贸n. Los casos de corrupci贸n 鈥搇l谩mense G眉rtel, Emarsa, Brugal o cualquier otro鈥 y los de despilfarro 鈥搖n aeropuerto de Castell贸n sin aviones ni pasajeros o el redundante 脕gora鈥 precisan de luz y taqu铆grafos, de claridad y puertas abiertas para que la justicia pueda hacer su trabajo (como est谩 ocurriendo), para que el Estado de derecho, con todas sus garant铆as, funcione y demuestre que goza de buena salud (…) A partir de estos errores evidentes, Valencia ha sido conducida ante la opini贸n p煤blica de toda Espa帽a y ha sido acusada, juzgada y sentenciada. La condena es el escarnio (…) Los errores de una clase pol铆tica que no ha sabido estar a la altura de las circunstancias se trasladan a toda la sociedad, a los ciudadanos, a las empresas, a las instituciones. Lo valenciano est谩 de capa ca铆da ante los ojos del resto de los espa帽oles (…)鈥.

El manifiesto 鈥淢谩s sociedad civil鈥, lanzado el pasado domingo por veinte empresarios y profesionales con apellidos, algunos de ellos, vinculados a la burgues铆a tradicional valenciana, tiene trellat y muchas adhesiones, El creciente protagonismo de las organizaciones empresariales en el debate p煤blico y en la reivindicaci贸n del corredor ferroviario mediterr谩neo contiene trellat, y m谩s lo va a tener un pr贸ximo pronunciamiento del empresariado valenciano pidiendo una revisi贸n del actual modelo de financiaci贸n de las autonom铆as (ya saben, el gen mediterr谩neo de la deuda con el que un d铆a nos sorprender谩 la revista Science: las tres comunidades m谩s endeudadas, Catalunya, Valencia y Baleares, contribuyen a la solidaridad interna espa帽ola, pivotan sobre la peque帽a y media empresa, no viven bajo la sombra de los ministerios y se hallan lejos del fuero).

Tienen trellat los esfuerzos para evitar la evaporaci贸n del Banco de Valencia y las cr铆ticas cada vez menos veladas a Rodrigo Rato por la manera como Bankia est谩 gestionando los intereses valencianos, toda vez que la asimilaci贸n de Bancaja ha permitido a la antigua Caja Madrid acceder a m谩s ayudas del FROB. Con una base de 47.000 peque帽os accionistas, el Banco de Valencia se est谩 convirtiendo en casus belli.

Hay trellat en la afirmaci贸n o铆da el pasado martes en un amable almuerzo compartido con la plana mayor de la Asociaci贸n Valenciana de Empresarios (AVE): 鈥淧ara Valencia comienza a ser importante un mayor equilibrio entre Madrid y Barcelona鈥.

Y tendr谩 trellat un enfoque m谩s inteligente y menos pasional de la cuesti贸n del agua, verdadera piedra de toque de las complejas relaciones entre valencianos y catalanes. En Catalunya, concretamente en Lleida, hay ideas interesantes al respecto, elaboradas por la gente del Comprom铆s per Lleida: el agua como mutualidad entre territorios. Ideas para resolver el entrellat y abrir nuevas perspectivas. Que es lo que hoy, de verdad, importa.

Publicado por Reggio's

12 Febrero, 2012, a las 7:17 am

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