Un plan de choque para promover el empleo basura, de 脕lvaro Anchuelo en El Confidencial
El Real Decreto-ley 1/2011, de 11 de febrero, adopta una serie de 鈥渕edidas urgentes para promover la transici贸n al empleo estable y la recualificaci贸n profesional de las personas desempleadas鈥. Dos pr谩cticas habituales de este gobierno se vuelven a poner de manifiesto en 茅l. Por un lado, la m谩s burda manipulaci贸n del lenguaje, convertido orwellianamente en instrumento de ocultaci贸n de la realidad.
Resulta una burla sarc谩stica hablar de 鈥渢ransici贸n al empleo estable鈥 cuando lo que se est谩 incentivando, de forma probablemente inefectiva, es el empleo no s贸lo temporal, sino adem谩s a tiempo parcial. Cuando ya se ha renunciado a resolver de verdad los problemas, todo el esfuerzo puede invertirse en enmascararlos. La otra mala pr谩ctica habitual es el gobernar por Real Decreto, burlando al Congreso de los Diputados su facultad de enmendar los textos legislativos.
S贸lo se le deja la posibilidad de aceptarlos o rechazarlos en bloque, siempre con el pretexto de la urgencia. A buenas horas, con 4.700.000 parados, tras tantos a帽os de incompetencia y negaci贸n de la crisis, les entran las prisas.
El Plan que nos ocupa consta de cuatro programas:
1潞) Un 鈥淧rograma excepcional de empleo para la transici贸n hacia la contrataci贸n estable鈥. Consiste en bonificar las cotizaciones empresariales a la Seguridad Social en los contratos a tiempo parcial de j贸venes menores de 31 a帽os o parados de larga duraci贸n. Esta propuesta insiste en un modelo que el actual gobierno ya hab铆a reconocido como doblemente fracasado, al justificar la 煤ltima reforma laboral. La pol铆tica de incentivar el empleo bonificando las cuotas de la Seguridad Social ha consumido enormes recursos en Espa帽a.
Por ejemplo, en los Presupuestos Generales del Estado para 2011 se destinan 7 322 millones de euros a las famosas pol铆ticas activas de empleo. De ellos, s贸lo 2 754 se dedican en realidad a actividades formativas, destin谩ndose otros 4 455 millones b谩sicamente a incentivar la contrataci贸n mediante bonificaciones. Esto distingue nuestras pol铆ticas activas de empleo de las del resto de Europa.
Aqu铆 se ha apostado mucho por las subvenciones al empleo y poco por la formaci贸n a los parados. Tal apuesta ha dado escasos frutos. Por el contrario, ha provocado efectos perversos, sustituy茅ndose unos empleos subvencionados por otros sin subvenci贸n (en vez de crear empleo adicional), y subvencion谩ndose numerosos empleos que se habr铆an creado en cualquier caso. Un excelente art铆culo de Florentino Felgueroso analiza como estas nuevas subvenciones adolecen de los mismos defectos.
El otro componente fracasado por el que se vuelve a apostar es la contrataci贸n no fija. Son conocidos los problemas del empleo temporal. Los salarios son m谩s bajos, la protecci贸n por desempleo menor, la formaci贸n en el puesto de trabajo nula, los efectos sobre la productividad nocivos鈥 Imag铆nense si los efectos del empleo temporal y encima a tiempo parcial van a ser mejores.
2潞) Un programa de recualificaci贸n profesional para las personas que agoten su protecci贸n por desempleo. Consiste en una ayuda de 400 euros, condicionada al compromiso de realizar un itinerario individualizado de inserci贸n laboral. La ayuda de 400 euros viene a sustituir la de 426 del PRODI (Programa Temporal de Protecci贸n por Desempleo e Inserci贸n).
Esto s铆 que es un ahorro considerable y un ejemplo de pol铆tica social: rebajar la miserable ayuda en 26 euros y ponerle condiciones m谩s restrictivas. Todo cuando ya m谩s de un mill贸n de trabajadores han ido agotando prestaciones y subsidios, a la vez que 1.328.000 hogares tienen a todos sus miembros en paro. Para lo referente a las acciones formativas individualizadas, me remito al punto siguiente.
3潞) Actuaciones de orientaci贸n profesional e itinerarios individualizados de formaci贸n que mejoren la empleabilidad de j贸venes, parados de larga duraci贸n mayores de 45 a帽os y personas de baja cualificaci贸n procedentes de sectores en crisis. Esto es s贸lo una expresi贸n de buenos deseos que no tiene detr谩s los medios materiales que puedan convertirla en realidad. El gasto en formaci贸n por parado es muy bajo en Espa帽a en t茅rminos relativos; el de Alemania o Francia lo triplica.
Los servicios p煤blicos de empleo tienen un funcionario por cada 200 parados, aproximadamente, y son capaces de intermediar 煤nicamente el 3% de los nuevos contratos. El presupuesto de pol铆ticas activas de empleo para el 2011 es un 5麓5% menor que en 2010, y s贸lo un 1% mayor que en 2007 (antes de la crisis).
Con estos recursos, las buenas intenciones de crear itinerarios individualizados de formaci贸n son escasamente cre铆bles. Los servicios p煤blicos de empleo necesitar铆an importantes refuerzos para tal tarea. Desde el inicio de la crisis, lo 煤nico que se ha hecho es contratar 1500 orientadores adicionales. La colaboraci贸n con agencias privadas tampoco acaba de materializarse.
Cuesti贸n aparte es la calidad de los cursos que se ofrecen a los parados, en general 铆nfima. Existe tambi茅n, como en casi todo hoy en Espa帽a, un problema de falta de coordinaci贸n entre las diferentes administraciones auton贸micas (encargadas de la gesti贸n de estas pol铆ticas) que, en vez de corregirse, se va incrementando.
4潞) Inclusi贸n de personas desempleadas en las acciones formativas dirigidas a personas ocupadas. Traducci贸n: como el presupuesto de formaci贸n para los parados no da abasto ante tanta demanda, se sacrifica parte del destinado a la formaci贸n de los empleados.
Lo dicho, todo un Plan de 鈥渢ransici贸n al empleo estable鈥 y 鈥渞ecualificaci贸n profesional鈥. Como bien nos advierte la profunda sabidur铆a del refranero castellano: 鈥渄ime de qu茅 presumes y te dir茅 de qu茅 careces鈥.
